La tierra cruda es el material de construcción natural  predominante en la mayoría de las regiones del mundo, un tercio de la poblacion mundial en la actualidad viven en casas de tierra.

Ante la necesidad imperiosa de generar  matriz productiva en zonas rurales, dar concretas soluciones de habitat y potenciar la descentralizacion territorial en la provincia. Debemos buscar alternativas bioclimaticas para el habitat e infraestructura.

En los países industrializados la desmedida explotación de los recursos naturales y los sistemas de producción centralizados intensivos en capital y energía, no solo generan desperdicios sino que contaminan el medio ambiente. De este modo, ante nuevos paradigmas y la necesidad imperiosa de alternativas amigables con el planeta resurge la tierra cruda como material y alternativa de construcción.

Crecientemente las personas que construyen sus viviendas demandan edificaciones eficientes económica y energéticamente, que den mayor valor a la salud y al clima interior balanceado. De esta manera se ha puesto nuevamente en valor a la tierra como material de construcción natural ya que posee mejores cualidades que los materiales industriales como el hormigón, los ladrillos cocidos y los silicocalcáreos principalmente en areas mas accesibles para acceder a dichos materiales.

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La arquitectura de tierra, puede proporcionar un nivel de confort idéntico o superior al habitual en la arquitectura convencional, pero sin utilizar aparatos eléctricos y valiéndose de la regulación y utilización de las propias características del material.

La tierra como material de construcción tiene unos valores intrínsecos muy estimables que han cautivado a un sector de la población, preocupado por la incidencia en la salud y bienestar humanos de los numerosos materiales y productos que forman parte de las viviendas convencionales. Dichos valores pueden resumirse en tres: su carácter de material saludable, su excelente comportamiento bioclimático y su reciclabilidad indefinida.

Material Saludable:

La tierra es un material no perjudicial para la salud de las personas, y por tanto tampoco lo es para el medio una vez finalizada su vida útil y deba incorporarse a la biosfera, ya que actualmente la mayoría de los materiales son muy perjudiciales.

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Comportamiento bioclimatico:

Una casa construida con tierra disfruta de un clima interior de alta calidad gracias a dos de sus propiedades más importantes, proporciona una situación de confort interior que en muchos de los materiales convencionales falta. Así pues, se puede decir que la tierra es un buen regulador de la humedad y además tiene la capacidad de almacenar el calor y equilibrar el clima interior. Otra propiedad muy característica de las construcciones de tierra es su inercia térmica o la capacidad de almacenar energía dentro de su estructura para retornarla más tarde. Esto hace que sea un sistema propicio para ser utilizado con éxito en diferentes condiciones climáticas. Un muro de tierra que ha estado todo el día expuesto a la radiación solar por la noche empiezan a desprender calor que ha ganado durante el día, este proceso dura 10 horas y garantiza agradables temperaturas en el interior de la vivienda.

La humedad del aire interior es uno de los factores que afecta al confort y bienestar de los usuarios de una vivienda. Las paredes de tierra son relativamente porosas y pueden absorber o liberar humedad del ambiente, manteniendo durante todo el año una humedad óptima de 40 - 65%. Desde la Universidad de Kassel, Alemania, se han llevado a cabo experimentos donde se ha demostrado que cuando la humedad relativa en un ambiente interior aumenta súbitamente de 50% a 80%, los bloques de tierra pueden absorber 30 veces más humedad que las piezas de cerámica en un período de dos días. Aunque absorban tanta humedad, las paredes de tierra simplemente se humedecen, en ningún caso se vuelven blandas, ni pierden sus propiedades iniciales.

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Reciclabilidad:

La tierra es un material natural que puede volver a ser reducido a su estado original y depositado sin peligro ni molestias en cualquier lugar. Los edificios de tierra que no están en uso tampoco generan problema de degradación ambiental ni alteran las condiciones bioclimáticas.

*Leandro Vélez arquitecto, director de BIOMA arquitectos asociados, integrante de la Red Protierra y de Bioconstruyendo.

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