Buenas Nuevas Sábado, 12 de mayo de 2018

Incluir y hacer feliz a quienes quieren trabajar y no han tenido la posibilidad

La heladería Innamorato, ubicada en Palmares Open Mall, cuenta con un gran personal que trabaja día a día en la elaboración casera de los productos que vende el local

A veces conseguir trabajo no es tarea fácil y si se tiene algún grado de discapacidad puede resultar más engorroso aún. Sin embargo, en Mendoza se ha logrado insertar laboralmente a varios jóvenes en diferentes empresas, lo que es una buena noticia.

La heladería Innamorato, en Palmares Open Mall, es una de ellas. Su creadora y propietaria, Lala Mampel, contó que lo ha logrado a través de programas que pertenecen al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y desarrolla la Municipalidad de Godoy Cruz.

"En Innamorato se vive el amor y es por eso que creemos en la inclusión. Todos tenemos derecho a una mejor versión de nosotros mismos. En la heladería tomamos la decisión de generar un espacio a aquellas personas que por motivos diversos tienen capacidades diferentes. Si bien ninguna persona es igual a otra, en el trabajo todos somos dignos porque el trabajo dignifica y nos iguala. Creemos en la importancia que tiene el trabajo para el crecimiento personal y sería lindo poder ver cada vez más empresas que se unan a esta sinergia".

El trabajo ayuda siempre, puesto que trabajar no es realizar lo que uno imaginaba sino descubrir lo que uno tiene adentro. Y eso sucede con Emanuel Quiroga, de 22 años, quien ingresó en un programa de Empleo Joven y así comenzó en la heladería. Por su parte, Agustín Andrade, de 24 años, y Sebastián Avellaneda, de 25, consiguieron el trabajo a través del programa Promover.

El programa Promover la Igualdad de Oportunidades de Empleo es un conjunto de acciones destinadas a apoyar la inserción laboral de las personas con discapacidad.

Pueden participar trabajadores desocupados mayores de dieciocho años que cuenten con el certificado de discapacidad y que tengan residencia permanente en el país. Generalmente cada interesado debe anotarse en su departamento. En este caso los tres lo hicieron en Godoy Cruz.

Este departamento trabaja de manera organizada estos programas, donde al comenzar se inscriben, luego se capacitan y así ingresan a una bolsa de trabajo. Luego los empresarios pueden acceder a esta bolsa para ayudar y ayudarse.

En Innamorato -"enamorados" en italiano- se elabora helado empleando sólo productos naturales, con sabores únicos. También cuenta con servicio de cafetería con Nespresso para tomar en el lugar o para llevar y se producen sus propios bombones de chocolate, de los que ofrecen 50 variedades.

"Hemos comenzado hace una semana y estoy muy contento con mi trabajo, es una gran posibilidad que nos dan. Los compañeros son muy copados y aprendemos cada día un poco más", contó Emanuel, quien ha pasado desde muy chico por diferentes trabajos informales para ganarse la vida y ayudar a su familia.

Mientras, Agustín Andrade habló, con mucho amor sobre en qué gastará su primer sueldo. "Tengo una nena de un año y medio. A penas cobre lo utilizaré para comprar pañales", dijo mientras mostraba la foto de la niña.

Por su parte, Sebastián es sumamente responsable. Mientras queríamos entrevistarlo, él estaba muy atento por si se desocupaba una mesa, si había que limpiar o alguien necesitaba algo. "Estoy muy contento con mi trabajo, me da un poco de vergüenza atender al público, pero sí me gusta ordenar y limpiar. Además mis compañeros me ayudan en todo", dijo el joven.

Es importante mencionar dos aspectos fundamentales para que este proceso funcione. Uno es el amor con que los compañeros de estos chicos los tratan, ya que muchas veces significa explicar algo varias veces, o recordarles lo que hay que hacer.

Lala Mampel, la propietaria de la heladería, dijo que "hablamos con los empleados de la heladería del tema y todos estuvieron de acuerdo. Es más, coincidieron en que estos procesos y vivencias nos vuelven más tolerantes y aprendemos mucho de ellos ya que llegan temprano, son muy ordenados y sumamente responsables".

"El segundo aspecto es que como sociedad debemos aprender claramente el significado de la palabra inclusión. Cuando asistís a un local donde trabaja una persona discapacitada o simplemente un nuevo empleado debemos tener paciencia, ser tolerantes y aprender que todos somos diferentes. Fundamentalmente que todos tenemos derecho a trabajar", continuó Lala.

En este caso en particular, el proceso de insertarse laboralmente funciona gracias a la Agencia de Producción y Empleo de Godoy Cruz, que promueve el desarrollo económico local y la intermediación y colocación laboral. Esto es a través de acciones que aglutinan al empleador y al empleado. Así , las empresas que requieren personal capacitado recurren a las oficinas y los trabajadores con la necesidad de conseguir un empleo digno también se acercan a dicha sede, tanto para recibir capacitaciones en diversos oficios como para acercar su currículum vitae e integrar una base de datos departamental de personas desocupadas que quieren trabajar. Estos beneficios y servicios son para todas aquellas personas que tengan domicilio en el departamento de Godoy Cruz.

Ver trabajar a Emanuel, Agustín y Sebastián llena de emoción. Hace pensar que si cada empresario local pudiera emplear a una persona de estos programas la realidad laboral sería diferente. Dar la posibilidad de trabajar a una persona es ofrecerle crecer en conocimientos, dignificarse, sentirse útil y ser feliz. Sin lugar a dudas un verdadero ejemplo a seguir y una muy buena nueva para compartir.

Más noticias