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viernes 19 de enero de 2018

Un pulpo gigante mató por asfixia a un delfín

El intento del delfín por engullir entero al octópodo resultó mortal.

Un grupo de biólogos registró el primer caso conocido de la muerte de un delfín por asfixia provocada por un pulpo gigante.

El mamífero —apodado Gilligan— fue encontrado en una playa en cercanías de Perth (Australia) en agosto de 2015, con trozos de un pulpo maorí ('Macroctopus maorum') saliéndole de la boca. De inmediato, fue llevado a un laboratorio en donde se le practicó una autopsia, cuyos resultados se publicaron en la revista Marine Mammal Science.

Nahiid Stephens, patóloga de la Universidad Murdoch de Perth y líder del estudio, asegura haber observado en varias oportunidades a delfines matando y devorando este tipo de moluscos, motivo por el cual la muerte del mamífero la sorprendió. Principalmente, dado el perfecto estado en el que se encontraba el cuerpo.

Durante la disección del animal, un delfín del Indo-Pacífico ('Tursiops aduncus'), los expertos se sorprendieron al ver el tamaño del octópodo que se convirtió en la última cena de Gilligan, pues pesaba 2 kilogramos y sus tentáculos medían 1,28 metros de longitud.

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De acuerdo con Stephens, los delfines pueden desacoplar su epiglotis —el tejido que conecta la laringe con el orificio nasal— para abrir sus gargantas y tragar trozos de comida más grandes. Sin embargo, es posible que el pulpo se aferrara a la laringe de Gilligan con un tentáculo, lo que impidió que su aparato respiratorio se reacomodara, provocándole la muerte.

Kate Sprogis, de la Universidad de Murdoch, explica que a menudo los cetáceos lanzan a los pulpos al aire para ablandarlos, poder dividirlos en pedazos, y facilitar su digestión. Pero en este caso el intento del delfín por engullirlo entero resultó mortal: "Obviamente no lo arrojó lo suficiente, y en tono arrogante, se lo tragó", asegura Sprogis.

Fuente: Actualidad RT

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