Diario Uno afondo

Esa provincia castigada por los vaivenes políticos del siglo XIX renace como productora de excelencia de aceite de oliva y polo turístico que expone a la vista del viajero su antigua cultura, paisajes y aventuras.

Sentir el sabor a oliva y cultura ancestral en La Rioja

Por UNO

A 130 kilómetros al noreste de la ciudad de La Rioja, el departamento Arauco, conocido como la capital nacional del olivo, ofrece al visitante el recorrido por sus 400 años de historia, sus paisajes y sus inmensos olivares.

Cuatrocientos años de historia forjan la vida del departamento Arauco, ubicado al noreste de la provincia de La Rioja, en el norte argentino. Su acontecer está atesorado por un olivo, cuya vida productiva dejó huella en el mercado internacional, posicionando a la provincia entre las exportadoras olivícolas de mayor prestancia en todas sus variedades.

Muy cerca de la capital riojana, este departamento de voz indígena que significa “Agua de la Grega”, es conocido como la Capital Nacional del Olivo, mientras escribe su historia entre la fecundidad de su tierra y la riqueza paisajística que lo identifican en el Corredor de la Costa.

Diferentes atractivos hacen de Arauco –que en voz indígena significa “Agua de la Grega”-  un destino digno de visitar durante todo el año. Aguas termales con propiedades curativas; ruinas y antropología; apacible silencio y hospitalidad son parte de esta tierra cuya paleta colorida marca el inicio hacia una viaje a los orígenes. 

Un árbol ancestral

El Olivo Cuatricentenario, emblema indiscutible que identifica a los arauqueños, fue reconocido como el Padre de la Olivicultura en Argentina, declarándoselo no sólo árbol histórico sino que desde 1953 es celebrado cada 24 de Mayo como el Día Nacional de esta actividad agroproductiva.

El histórico árbol se conserva en su hábitat natural cultivado con métodos tradicionales que incluye el riego por inundación y la superficie cultivada dividida en melgas.

Relatos históricos aseguran que fue salvado de la tala masiva ordenada en toda América por el Rey Carlos III (de la corona española), en el siglo XVIII,  ya que celosamente se anoticiaban de la rápida multiplicación de sus plantas y la excelencia de sus productos del varietal arauco.

El colorido de la narración –afirman- fue que la única plantita fue tapada por una batea que doña Expectación De Fuente De Ávila utilizó como protección. A partir de esa pequeña planta volvió a esparcirse la olivicultura en la Argentina.

También se llevaron estacas a Chile y Perú, justificando el atributo conferido por Decreto Nacional como “Padre de la Olivicultura” en 1946, mientras era declarado Monumento Histórico Nacional en 1980.

Aventuras en Vientos del SeñorHacia el extremo sureste, a 30 kilómetros de la cabecera departamental y  90  de la capital provincial, se ubica Vientos del Señor, lugar ideal para la práctica deportiva del carrovelismo o kitebuggy,  con espacio para el campamentismo, turismo aventura y ecoturismo.

Este barreal de 7 kilómetros de largo por 4  de ancho, está enclavado donde hace millones de años se secó un lago entre imponentes montañas, poseedor de un hermoso paisaje que lo convirtió en uno de los mejores lugares del mundo para la práctica de deportes de vientos constantes que superan los 50 kilómetros por hora que sumados a la magnitud de la superficie, permiten alcanzar grandes velocidades.

Ahí también se alzan las aspas de un parque eólico único en la región, que marca el camino hacia la modernidad del siglo que en energía imprime categoría en la producción nacional. 

Religión y Cultura

En el paraje Señor de la Peña,  en el Barreal de  Arauco,  la naturaleza talló en una gran roca un fuerte perfil humano, el que a través de un profundo sentir religioso hizo encontrar el rostro de Cristo.

Peregrinos y promesantes llegan desde distintos puntos de la región y el país cada jueves y viernes santo en busca de paz espiritual invocando su protección.

La profunda devoción se ve reflejada en la colocación de pequeñas cruces y encendido de velas al pie del santuario, otorgándole una atractiva vista. La iglesia riojana celebra por ello la vigilia y liturgia correspondiente.

La imagen que emerge aislada en la aridez del páramo circundante es objeto de gran devoción desde el siglo XIX. La cruz inicialmente puesta al pie de la enorme roca representa, desde entonces, la debilidad humana que busca firmeza en Dios. 

Hacia el sur

Campestre y silencioso, el distrito de Udpinango, al suroeste de la ciudad aimogasteña, es una comunidad de agricultores y pastores muy interesante para conocer. Entre sus atractivos más destacables se puede visitar la antigua Iglesia que venera a la Sagrada Familia, construida en 1788 en barro amasado.

Gran productor olivícola, Villa Mazan, se destaca entre las poblaciones del valle homónimo por su desarrollo urbano, poblacional y sus servicios destinados a la cálida recepción de los visitantes.

El encanto de sus paisajes se exalta como una  postal de la quebrada que se extiende junto al río Colorado. La amabilidad de los lugareños y tranquilidad de su cotidianeidad hacen de esta villa, un lugar para pasear en cualquier época del año.

“400 años de historia forjan la vida del departamento de Arauco -Capital Nacional del Olivo-, ubicado al noreste de la provincia de La Rioja” 

TermalismoEn una surgente natural de aguas mezo e hipertermales con excelentes propiedades terapéuticas, se emplazan Termas de Santa Teresita en un paisaje agreste, tranquilo y natural que lo convierten en un ambiente ideal para el descanso, la reducción del stress y la recuperación psicofísica.

Las indicaciones terapéuticas están orientadas a tratamientos de: artritis reumatoidea, reumatismo, alergias y enfermedades endocrinas, fibrosis, neuritis, ciática, lumbago, celulitis, afecciones de la piel, gota, uricemia biliar y renal, intoxicaciones gastrointestinales, dispepsias, congestión hepática, ateroesclerosis e hipertensión. 

Energía eólica

Dantescos aerogeneradores, a escasos kilómetros de Aimogasta, recortan la planicie y la monotonía del camino hacia este circuito de valles y montañas, conformando el Parque Eólico Arauco, que representan el más grande de la Argentina con una potencia instalada de 25,2 megavatios.

 

Un poco de historia

Alineados uno al lado del otro, sorprenden en medio del desierto donde el blanco radiante de sus estructuras contrasta con el intenso azul de los cielos de La Rioja.

Esa provincia golpeada por la historia que arrinconó a sus caudillos federales en el siglo XIX y condenó a la población riojana a la pobreza, renace hoy como polo de atracción turística y de producción de excelencia en aceite de oliva.

Tradicionalista y espiritual, paisajístico por naturaleza, campestre y silencioso, tierra de pastores y sagaces agricultores que forjaron una parte del territorio provincial en la búsqueda de una mayor y mejor calidad de vida, exaltado todo ello con la hospitalidad y amabilidad que su gente demuestra al recibir al visitante.