Afondo Viernes, 28 de septiembre de 2018

Qué hacer para quitarse el miedo a viajar en avión

Dormir bien antes del vuelo, saber técnicas de meditación y hasta tomar ansiolíticos ayudan contra esta fobia

No todos la pasan bien cuando se suben a un avión, más si hay turbulencias, e incluso a muchos les entra la desesperación en el momento del aterrizaje y del despegue.

Por eso se recomienda saber alguna técnicas de relajación, llevarse algo para entretenerse, comer bien y haber descansado lo suficiente, entre otras cosas. También los ansiolíticos son recomendables, e incluso una copa de vino ayuda a relajarse y a que el viaje sea más placentero.

Claudio Plá Alem es psiquiatra y desde 1995 se dedica a dar cursos y charlas para quitar las fobias a viajar en avión.

"El miedo a volar es una mezcla de diferentes tipos de miedos, como por ejemplo miedo a las tormentas, a la turbulencia, el encierro, los despegues, el aterrizajes o miedo a un accidente. Muchas personas padecen este problema y algunas toman medicamentos o alcohol, incluso reducen sus vuelos a la mínima expresión", explicó el especialista que presentaba su libro Modo avión en la librería García Santos (San Martín 921, Mendoza capital). Para el especialista hay una serie de técnicas que ayudan a perder el miedo y tienen que ver mucho con la información "para mostrar la trastienda del avión, e incluso también trabajo con la realidad virtual para familiarizar al pasajero con la aeronave".

Informe

Un estudio de Graciela Römer en el que entrevistó a 900 pasajeros de avión, el 30% reconoció que tenía temor frente a las turbulencias y/o el despegue.

"Pese al temor, muchos siguen volando, pero a veces llega un momento en que sufren demasiado y es cuando comienzan a programar menos cantidad de viajes o recurren al médico para poder tomar ansiolíticos", explicó el psiquiatra.

Añadió que hay situaciones que colaboran con esa fobia, como el estrés, situaciones de duelo, ya sea por muerte o porque se está terminando un proceso e incluso los problemas económicos son temas que inciden en un aumento de la ansiedad al momento de tomarse un avión.

"Estos momentos de la vida nos vuelven más vulnerables, la emociones se potencian y eso influye", dijo Plá Alem.

Añadió que en general los miedos son normales y vienen desde la infancia, "algunos dejan su huella y se suman a la experiencia que uno tiene, algunos quedan más fijados que otros", dijo.

Antecedentes familiares

El psiquiatra explicó que los miedos muchas veces se contagian de padres a hijos. "Si el padre es fóbico a los aviones y se predispone con ansiedad frente a un viaje, es probable -aunque no siempre ocurre- que el hijo desarrolle la misma fobia".

Añadió que así como es bueno identificarse con los aspectos positivos de los padres, también es importante poder separarse de los aspectos negativos, como los miedos desmedidos. "Con un trabajo de entrenamiento específico para vencer la aerofobia es posible revertir esta tendencia a repetir los miedos de los padres", aseguró.

Para tener en cuenta

El miedo a volar casi siempre se refuerza cuando el avión atraviesa una tormenta. Es importante saber que ninguna tormenta, por más fuerte que sea, puede dañar seriamente al avión, pues está preparado para poder soportarla. Llegado el caso, hasta podría atravesar un huracán sin que esto signifique un riesgo para los pasajeros o el avión.

Nunca un rayo puede atravesar la estructura del avión. El fuselaje se comporta como un escudo; los aviones cuentan con un mecanismo de descargas estáticas para disminuir, en el sistema de radio comunicaciones, el "ruido a fritura" que generan las tormentas eléctricas.

Las turbulencias severas no quiebran las alas porque están diseñadas para flexionarse de acuerdo a condiciones meteorológicas extremas.

Hora de Despegar

-Tomar un vaso de agua por cada hora de vuelo. Por el aire seco de la cabina y para diluir la adrenalina circulante en sangre.

-Tomar una aspirina cada 12 horas. Si existen antecedentes de gastritis, tomar aspirina con protección gástrica.

-Previene el famoso Síndrome de la Clase Turista (trombosis en los miembros inferiores).

-Mover la piernas e intentar elongar durante el vuelo (por la congestión venosa debido a la falta de espacio y la presurización de la cabina).

-Quitarse los lentes de contacto o colocarse lágrimas artificiales.

-Un sueño no reparador es un factor acumulativo generador de estrés, por eso se recomienda dormir bien antes de viajar.

-En los momentos de estrés, como cuando se debe viajar en avión, el sistema nervioso requiere azúcar, por eso es conveniente comer hidratos de carbono.

-Es aconsejable, eventualmente, no tomar más de una copa de vino o champán.

Los días previos al vuelo:

-Intentar caminar 30 minutos diarios, aumentar las horas de sueño, disminuir el consumo de cigarrillos, café, alcohol, etc.

-Dejar libres las 24 horas previas al vuelo, con el equipaje listo.