Afondo Viernes, 30 de marzo de 2018

¿Por qué alimentar mascotas con carne cruda puede ser un riesgo?

Una nueva investigación constata que este tipo de dietas podrían convertirse en una verdadera amenaza para la salud de humanos y animales.

Darle carne cruda a los perros y gatos es una tradición entre los dueños de mascotas. La idea es suministrarle a nuestros animales domésticos el alimento más parecido a lo que comerían si vivieran en la naturaleza.

Sin embargo, un nuevo estudio europeo demuestra la asombrosa cantidad de parásitos y gérmenes que se pueden hallar en productos cárnicos comerciales, lo cual resulta peligroso para la salud tanto de las mascotas como de sus dueños.

El riesgo de zoonosis

Una publicación del año pasado en el Washington Post señaló que la alimentación sin cereales basada en carne cruda constituye uno de los sectores con más crecimiento en el mercado de comida para mascotas. Algo similar a la dieta paleo, pero aplicada para animales. El caso es que no existe evidencia científica de que las dietas basadas en carne cruda sean más saludables que los alimentos convencionales para mascotas. Por su parte, una nueva investigación presentada en el diario Vet Record constata que este tipo de dietas podrían convertirse en una verdadera amenaza para la salud de humanos y animales.

El grupo de investigación liderado por el doctor Paul Overgaauw de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) deseaba saber si bacterias zoonóticas y parásitos (que se pueden transmitir entre animales y humanos) estaban presentes en comida para mascotas con carne cruda. Analizaron 35 tipos de alimento comercial de ocho diferentes marcas holandesas.

Numerosos patógenos

Los resultados no dejan de sorprender. Hallaron la bacteria E. coli en el 25% de los productos y Salmonella en el 20% de los mismos. Ambas bacterias constituyen un grupo importante de patógenos para animales y humanos. A su vez, los científicos descubrieron diversas especies de la bacteria conocida como Listeria (particularmente peligrosa para mujeres en gestación, recién nacidos y adultos mayores) en el 43% de la comida para mascotas. También se encontraron los parásitos Sarcocystis cruzi y Sarcocystis tenella en una cuarta parte de los productos. Por último, dos de los alimentos dieron resultados positivos de Toxoplasma gondii, un parásito cerebral que perturba la conducta de los animales y que posiblemente perjudique también a los humanos.

Fuente: Grandes Medios