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domingo 22 de octubre de 2017

Peleas inteligentes

Por Bernardo Stamateas*
bernardoresponde@gmail.com
*Psicólogo, doctor en Psicología, sexólogo y escritor. Autor de los best sellers Gente tóxica, Quiero un cambio, Fracasos exitosos y Más gente tóxica y Nudos mentales, entre otros.
TW: @BerStamateas
www.bernardostamateas.com

Todos los casados discutimos alguna vez. Pelear, discutir, es normal y saludable. Las parejas que no pelean por lo general están tapando grandes problemas que cuando salen a la luz hacen que la relación se quiebre. Conocí parejas que nunca discutían por nada pero las pocas veces que lo hicieron alcanzaron los pocos motivos para separarse. Muchas parejas pelean ferozmente y viven peleando porque desconocen las leyes de las discusiones.

Te invito a considerar algunas ideas al respecto:

La pelea inteligente siempre se expresa de manera suave.

Cuando uno tiene que marcar una diferencia, lo puede hacer de manera agresiva o de manera suave.

¿Cuál es la diferencia? La intensidad. Si yo le digo a mi pareja: "Vos nunca escuchás, siempre sos el mismo egoísta", eso no es expresar un conflicto sino agredir. Y cuando uno se siente agredido, responde con agresión. Distinto es decir: "Necesito que hablés conmigo porque me pasa tal cosa" y hacer el planteo del problema sin agredir al otro.

Siempre tenemos que expresar los problemas de manera suave. Por eso es importante no estar enojado cuando uno va a plantear una diferencia, porque cuando uno está enojado es muy difícil que diga las cosas con suavidad.

Por el contrario, saldrá con los tapones de punta y el otro reaccionará con un mecanismo de agresión. Hay personas que viven peleando porque están enojados con ellos mismos y están molestos por ello. Pero no lo pueden reconocer, entonces se pelean con todo el mundo.

Hablar de manera suave significa aprender a editar lo que uno dice. Uno no puede decir todo lo que le viene a la cabeza. Hay gente que expresa: "Yo digo todo lo que pienso porque no me voy a guardar nada".

Si mi hijo pequeño me trae un dibujo y realmente no se entiende lo que hizo, yo no se lo digo porque para mí es un gran dibujo (aunque técnicamente no lo sea).

Ahora si ese dibujo te lo traigo yo a vos, me dirás: "Esto no es un dibujo, es cualquier cosa".
Podemos aprender a editar, que quiere decir pensar cuál es la mejor manera de hacer el planteo para expresarlo de manera suave.

La pelea inteligente sabe cuándo detenerse.

Cuando uno o ambos levantan el tono, las parejas que pelean bien saben decir "basta".

Hay parejas que, en cambio, no se detienen y empiezan a agredirse con gestos y después suben el tono y no saben decir "basta". Lo que están teniendo, en realidad, detrás de esa pelea es una lucha de poder.
Cuando nosotros decimos: "Basta, lo hablamos después", porque uno de los dos subió temperatura, eso significa poder tomar distancia. Cuando nos alejamos y nos tranquilizamos, encontramos maneras inteligentes de resolver la diferencia.

En toda pareja cada uno tiene su versión y ninguna de las dos es correcta.

Algunos dicen: "Yo doy, yo doy, y él no da nada"... porque ¡ellos dan todo! Cuando nosotros entendemos que cada uno hace algo que influencia al otro, que no hay buenos ni malos, que el tango se baila de a dos, podemos dejar de pensar quién tiene razón para empezar a buscar una solución.

En toda pelea nadie tiene que ganar el ciento por ciento. No se trata de "hacemos lo que yo digo", porque si uno gana el ciento por ciento, el otro pierde el ciento por ciento y eso trae resentimiento y pases de factura.

Cuando se resuelve un problema no tiene que ser ciento por ciento como dice ninguno de los dos. No se trata de ganar y perder, sino de construir un vínculo sano.

Aprendamos a pelear inteligentemente, lo cual nos permite crecer como personas y como pareja.
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