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Nuestra Lady Godiva vendimial

No señor, me dije. Yo no pienso escribir sobre el trasero al aire de Raquel Blas. Allá ella si,como ya ha amenazado, lo sale a mostrar durante los actos de la próxima Vendimia para protestar

contra la política salarial de Jaque.

Pero a usted, lector, no puedo mentirle. Al ratito nomás debí enmendar aquel arrebato mío: en

realidad, sí me gustaría escribir sobre la humanidad al viento de la líder de ATE. Simple: sería

una noticia.

Vamos a ver si ahora los delegados de ese gremio aprueban dicha metodología en un próximo

plenario. Y si la sindicalista cumple con la palabra empeñada.

Si arruga, le puede ir feo. Ya sabemos cómo reaccionan los mendocinos cuando se les incumple

una promesa. Y eso que ella no ha dado porcentajes. No ha dicho, por caso, voy a mostrar el 30% de

mi cuerpo en 6 minutos.

Puro cuero

Todo este asunto nos obligaría, por lo menos, a pensar sobre los orígenes y

desarrollo de este revival de ponerse en cueros para hacerse oír. Hay que reconocer que puede ser

más vistoso y menos dañino que cortar rutas.

En Buenos Aires esto de sacarse la ropa se viene usando en asuntos muy disímiles: desde un

escrache hasta una movida para frenar un desalojo. Antes, para ver algo similar había que ir al

teatro. Al off o a la revista.

¿Será esto una nueva forma de "intervención urbana", de "instalación" o de "performance

social", como le llaman algunos avispados a estas formas de hacerse oír o de hacerse ver?

Cuidado con lo que te saques

Algunos –los menos– lo hacen a cara descubierta; otros –la mayoría- poniéndose sólo

una máscara. Algunas damas se animan al topless pero no a sacarse la bombacha; hay caballeros que

no le temen a la exhibición de sus atributos pero a otros no les da aún la audacia como para colgar

el slip.

Raquel, suponemos, se sacará cualquier prenda menos sus vistosas vinchas o accesorios

capilares. Ver a Raquel sin sus vinchas tejidas debe ser más bravo que observarla como natura la

depositó en este mundo. Sin esos apliques, es como una reina real sin su corona.

Quinientos años

En honor a la verdad, la Blas, si es que efectivamente se desnuda, no va a hacer nada nuevo.

Lady Godiva ya se paseó sin ropas por Coventry hace casi cinco siglos para protestar contra

el alza de impuestos. Y en los '60, aquellos tiempos de Los Beatles, se extendió esa costumbre de

ir a las canchas o a algunos recitales y salir corriendo en cueros o , a lo sumo, con zapatillas y

zoquetes en medio de la multitud.

En realidad, lo de Raquel no sólo me interesó por el tema de la futura desnudez de la

aguerrida dirigenta gremial sino por el de la Vendimia.

Pero no porque crea que con su actitud Raquel pueda espantar turistas o herir alguna

tradición vernácula.

Otro almanaque

Me explico: desde hace mucho tiempo en esta provincia el año real parece comenzar

con la Vendimia o, mejor, dicho al otro día de la fiesta y no el 1 de enero, según dicen los

calendarios.

Hubo una época en que todas las licitaciones o el inicio de obras públicas eran anunciadas "

para después de la Vendimia", las clases empezaban "después de la Vendimia", las renuncias de

funcionarios se daban después de la Vendimia e incluso se trataba que los casamientos no se

superpusieran con el día del acto central de la Vendimia.

Vaya a saber qué fuerza tiene esa celebración que, sin proponérselo, muchos la toman como un

hito, como un tótem anual en la provincia.

Un menduco de ley

"Lo decidiré después de la Vendimia de 2011", le aseguró Julio Cobos a este diario

cuando se le inquirió por el momento en que iba a lanzar su campaña para ser presidente de la

Nación.

Es decir que, según la versión de este ingeniero menduco, el país deberá esperar los humores

vendimiales de 2011 para anoticiarse de lo que todos ya sabemos: que el vicepresidente tiene hace

rato la decisión tomada de ser el sucesor de Cristina de Kirchner, la misma que lo ninguneó y lo

humilló cuando ambos integraron la fórmula concertadora de 2007.

El tercero

Fue también después de una Vendimia cuando se empezaron a escuchar los primeros

rumores que indicaban que el entonces presidente Néstor Kirchner le había echado el ojo al

gobernador radical Julio Cobos para su proyecto transversal.

Era aquel plan de un gobierno con radicales, socialistas y nuevos emergentes de los

movimientoos sociales. Nada que ver con ese absurdo pejotismo con el que querían insistir algunos

antiguos peronistas, según vociferaba su esposa, la entonces senadora Cristina Fernández, cuando

criticaba a las mujeres peronistas que se colgaban del apellido de sus maridos.

En este país tan maltratado por las crisis económicas, marzo, el mes de la Vendimia, ha sido

el mes de inicio para numerosas alquimias o para entradas al infierno como en aquel trágico tercer

mes de 1976.

Ponete livianita

Pero volvamos a nuestra ínclita Blas y a su inesperado proyecto de "sacarlo todo

afuera, como la primavera".

La jefa de ATE está entre aquellas a las que las madres de antes definían así: "Tiene

hormigas en la cola". No puede estar quieta.

Y ahora que finalmente está constreñida por la Justicia, que la imputó por cometer

reiteradamente un delito federal como es el cortar rutas nacionales como la 40 o la 7, ella escapa

por la tangente

anunciado nuevas y más imaginativas formas de protesta.

Es una jugada fuerte la de Blas al querer mezclar tradicionalismo con irreverencia en la

Fiesta de la Vendimia.

En medio de los trajes largos y las calurosas capas de las reinas vendimiales, cuesta

bastante imaginar a Raquel o a su coequiper gremial Roberto Macho sacándose la ropa frente al palco

de autoridades, agitando sus partes pudendas.

Enérgica como es, no sería raro que ella decida cortar en varios pedacitos su soutien para

arrojárselo en la cara al primer ministro que se le cruce en el camino.

Quedan dudas sobre los pro y los contras de este proyecto. Y una pregunta (que ustedes sabrán

perdonar por lo intrínseca):

¿Y si le sale para el traste?