Afondo Domingo, 22 de julio de 2018

Los perfiles sobreactuados, un arma peligrosa

Exagerar o inflar las biografías en las redes sociales es una práctica no aconsejada por los expertos del mercado laboral.

Ya es sabido que tenemos una identidad digital que debemos cultivar. Sin embargo, en pos de destacarse en el mundo virtual, muchos trabajadores no conocen de límites a la hora de confeccionar sus currículums. Así, es fácil encontrarse puestos con nombres que pueden ser más dudosos que claros como: experto en explotaciones de novedades de alto impacto y más. ¿Se trata de perfiles "vende humo"? ¿Cómo ser acertado para contar nuestros talentos?

"Las personas 'que venden humo' existieron en todas las épocas. Hoy tienen soportes digitales y se hacen más visibles. También es cierto que han cambiado mucho los nombres de los cargos y a veces se usa el humor, metáforas o nombres de fantasía para denominar algunos roles. Por ejemplo, en Joilab, a los Career Counselors los llamamos Alquimistas: elegimos el nombre para poner el acento en el rol de facilitador de transformaciones", describe Paula Molinari, presidente y fundadora de Whalecom.

"Esta práctica siempre fue desarrollada por quienes no tenían experiencia y querían resaltar. Hoy apelan a ella emprendedores o personas de mandos medios que buscan algún crecimiento respecto a posiciones corporativas. Esto, en sí, no tiene nada de malo, el problema surge cuando se confronta la información dada por el usuario y la disponible en la Net con la big data; a la larga todo se sabe. Ya casi no hace falta hacer un llamado telefónico para pedir referencias, porque todo está en la red. Entonces, mentir o exagerar no suma", reflexiona Daniel Colombo, Máster Coach de CEOs, alta gerencia y profesionales.

Para Alejandro Melamed, director general de Humanize Consulting, "si un perfil es suntuoso, rápidamente queda expuesto a la vista de un lector experimentado: se observa en la consistencia de los datos, pues se chequean las referencias y se mira quiénes lo referencian y viceversa. Las publicaciones también son un factor importante para evaluarlo. Además, suelen tener faltas de ortografía y de coherencia entre los distintos roles que dice haber desarrollado. Estos proceso son muy participativos, por eso la falta de consistencia se detecta enseguida".

"Hay que distinguir si el vende humo es sólo el perfil en la red o la persona, son dos cosas distintas. Para saber si un ejecutivo se promociona de más, la única forma real de confirmarlo es en una entrevista personal, mano a mano, en la que puedas evaluar las competencias deseadas, ver sus gestos, sus emociones, tonos, miradas y estilos", explica Matías Ghidini, gerente general de GhidiniRodil. Y agrega: "Personalmente no me entusiasman los títulos en inglés con muchas palabras y abreviaciones, la mayoría internas, de la propia compañía. El cargo debiera ser algo sencillo de entender y no que implique una explicación adicional de la persona".

Ser atractivos

Quienes exageran en la confección de sus biografías tienen un objetivo: volverse visibles a los ojos de los selectores. Sin embargo, los especialistas ya han demostrado que eso sólo es funcional a corto plazo.

"La atracción del perfil va a estar dada por la experiencia y la formación profesional: lo que la persona es y ha hecho en su carrera. Recargar o ser ambiguo es una práctica riesgosa y no aconsejada. Sí se debe trabajar en la generación del perfil online, sumar valor con una amplia red de contactos (preferiblemente conocidos y de la misma industria, no de cualquiera), aportar contenidos relevantes, comentar con opiniones que fomenten un debate abierto, reflexivo y colaborativo, ayudar a terceros que busquen opiniones. No es solamente mi perfil, sino como me comporto y que aporto. Querer sacar y no dar nada, no es el espíritu de una red social", afirma Ghidini.

"El CV es como la abuela de uno, siempre va a hablar bien. Sin embargo, eso no significa exagerar, sino potenciar las fortalezas: cuanto más precisos, mejor. Hay que documentar todo lo expuesto, decirlo de manera clara y minimizar los errores. Dentro de la estrategia hay que saber cuál es la marca que queremos posicionar en el mercado y a quiénes queremos llegar (colegas, selectores, proveedores)", concluye Melamed.

Buena presencia

Según la selectora Paula Molinari, LinkedIn es una red social sumamente efectiva, pero hay que desarrollar buenas estrategias para aprovechar todo su potencial. Algunas consideraciones:

-No hay que restar importancia a la foto que aparece en LinkedIn. La persona que no la tiene comete un gran error (muchos no aceptan a la gente que no se muestra). La calidad de la imagen es importante y la actitud que se muestra en ella también. No puede ser como la del documento. Tiene que mostrarte como sos. Una recomendación: contratar a un fotógrafo profesional para hacer algunas tomas que nos sirvan en las redes, en conferencias y demás oportunidades.

-Es fundamental prestar atención a qué es lo que aparece bajo nuestro nombre. Tiene que ser una descripción de lo que hacemos, a qué nos dedicamos. No puede decir "experto comercial" o "en búsqueda de oportunidades", sino contar brevemente nuestra propuesta de valor, incluyendo la empresa en la que trabajamos o solamente a qué nos dedicamos.

-La biografía que escribimos tiene que ser completa e incluir todas las palabras que nos definen y que tienen que ver con nuestra experiencia o nuestra actividad, ya que eso es lo que va a hacer que los motores de búsqueda te encuentren. Recomiendo revisar el contenido cada tanto y actualizarlo. Nuestra red sabrá que lo hemos actualizado y así podemos también poner en movimiento nuestra red.

-¿Sirven las recomendaciones? Sí, claro. En las redes sociales uno no debe suponer que la gente miente. Es más, si un ex jefe te recomienda, el que lo lee debe pensar que te aprecia. Como en todos los casos, hay que constatar luego la información.

¿Conviene hacer o tener amistades en el trabajo?

El hecho de convivir con el mismo grupo de personas durante muchas horas suele generar lazos afectivos, ya sea de confianza, de respeto o, incluso, de amistad. Esos lazos traen aparejados una serie de ventajas y desventajas, no sólo para los empleados, sino también para el empleador.

Según la consultora Adecco, a nivel personal, tener colegas que sean a la vez amigos ayuda a establecer una comunicación más cercana y fluida, ya que permite anticiparse a la reacción de cada persona ante una determinada situación.

Además, permite una mayor distención, favorece la disminución del estrés laboral y hace posible superar con mayor facilidad situaciones difíciles o frustraciones laborales. Trabajar teniendo confianza en el otro es esencial para que el trabajo en equipo sea un éxito.

Como contracara a la amistad en el trabajo es necesario recordar que la línea entre el profesionalismo y la familiaridad puede volverse difusa, generando falta de formalidad o haciendo que conflictos personales trasciendan al ámbito laboral.

Fuente: El Cronista.

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