Diario Uno afondo

El caso del joven de 17 años que la semana pasada falleció tras varias horas de entrenarse en un gimnasio sigue sumando opiniones y recomendaciones.

Los peligros del exceso de ejercicio

Por UNO

Por Francisco Pachy RomeroProfesor de Educación Física

De nada valen los controles y/o mediciones si no hay planificación y supervisión del trabajo. La sociedad moderna nos pide, es más, nos exige modelos exitosos de jóvenes bellos. Las chicas con físicos casi perfectos y ni hablar de los hombres, por esta razón surgen los metrosexuales y de allí se desprenden las adicciones al gimnasio.

Los médicos permanentemente pregonan la realización de estudios para después ir a la actividad física correspondiente, estudios que son muy buenos y necesarios, pero cuando se realiza la actividad física esta debe estar controlada y fundamentalmente planificada y los deportistas deben estar siempre supervisados por quien está a cargo de la actividad (sea médico o profesor de Educación Física diplomado), si no todo se transforma en un mero hecho administrativo, y que a la hora de deslindar responsabilidades está todo en regla tal como lo exigen las leyes vigentes, pero paralelo a ese hecho una vida terminó. Lo que es también importante a tener en cuenta es que podemos hacer un daño orgánico-fisiológico para toda la vida a nuestros entrenados.

En el entrenamiento es tan importante el trabajo como la pausa y se deben manejar dos conceptos básicos para el desarrollo del mismo: uno es volumen y otro intensidad, pero si el deportista y/o persona que hace actividad física –sea para mejorar la salud o deportista de alto rendimiento– no está guiado y supervisado, posiblemente cometa excesos con tal de aumentar su rendimiento y cuando hablo de rendimiento no sólo me refiero al deportista de competencia, sino también a aquellos que hacen actividad física como un complemento para su salud. Todo redunda en el rendimiento, por esa razón sostengo que debe ser supervisado para manejar los conceptos que todo profesional de la actividad física debe conocer.

Entrenar es un arte, no es una ciencia en sí misma, por ello el mismo se sustenta en varias ciencias que permiten un desarrollo armónico del movimiento, fundamentalmente en la fisiología del ejercicio (el hombre en movimiento), en la psicología, en biomecánica. El entrenamiento moderno tiende a ser personalizado, justamente para evitar cualquier exceso y de esa manera protegemos a nuestros entrenados.

Si hablamos del hombre en movimiento, necesariamente debemos ver la fisiología del ejercicio físico, con esto involucramos el estudio de los sistemas energéticos, de los sistemas cardiorrespiratorios y del consumo de oxígeno en situación de movimiento.

Después de entrenar durante varios años distintos deportes, de estar en el alto rendimiento, donde el control y los estudios son una constante, con el paso de los años veo cómo la población quiere hacer actividad física para mejorar la salud, teniendo en cuenta que la misma es recomendada por los médicos y que la preocupación por la tercera edad lleva a pensar en programas integrales de actividad física.

Debemos tomar conciencia de que debe existir un conocimiento profundo de lo que es entrenar, que debe existir una planificación acorde a las necesidades de quien quiera realizar una actividad física, que no hay una receta globalizada de entrenamiento y que no todos los entrenados responden de la misma manera ante el mismo estímulo, que hoy a través de internet o redes sociales se habla de entrenamiento y de estimulación del mismo, pero también debe entender la población que no es correcto adoptar un sistema de entrenamiento leído en una página web y lanzada al mundo con la liviandad de conceptos generales que luego son aplicados sin conocer los resultados, pues no todos están capacitados para llevar a cabo un programa de entrenamiento.

Es obligación profesional brindar conocimientos y advertencias a la población para que sepan que el entrenamiento no está al alcance de cualquier persona, que se necesita estudio, capacitación y, fundamentalmente, una planificación acorde a las necesidades del individuo.