Diario Uno > afondo

Juegos: Argentina se libera aplastando la invasión de Chile y Brasil

Por Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

¡Soplan vientos de libertad! Argentina aplastó en apenas siete días la invasión chileno-brasilera-paraguaya y liberó esta tarde completamente su territorio. El sueño de los tres países vecinos que declararon la guerra a principios de febrero a nuestro país con el objetivo de borrarla del mapa y someterla por largo tiempo ha sido destrozado por la resistencia argentina. Las tropas nacionales defienden ahora un ataque a la Mesopotamia y se disponen a atacar Paraguay para devolver el golpe.

Esto está ocurriendo por estas horas en eRepublik, el juego de guerra y estrategia on line que miles de personas juegan desde su computadoras en la que se disputa la Gran Guerra Sudamericana que a pesar de las últimas victorias argentinas, aun no parece tener un ganador definido.

Luego de un gran esfuerzo de sus tropas militares y una lucha desigual, Chile, Brasil y Paraguay aliados y en invasiones conjuntas lograron hacer desaparecer del mapa el viernes pasado a la Argentina. Pero la gran conquista no les duró ni un día completo. En pocas horas, la guerrilla argenta que ya estaba luchando liberó la primera región del país y de ahí en más, en el término de siete días, echó a los invasores liberando todo el territorio.

Los invasores tuvieron que retroceder ya que la invasión argentina los obligó a vaciar las arcas del Estado quedándose sin fondos temporalmente para enfrenar la guerra como esta demanda. Esto no es una fantasía. En eRepublik, los jugadores votan un presidente y un Congreso con legisladores quienes están en su cargo por un mes hasta la nueva elección.

En ese tiempo cobran impuestos, recaudan fondos para afrontar los gastos de la guerra y de la educación de los nuevos jugadores, sancionan leyes y mantienen relaciones diplomáticas on line vía chat por internet con otros países que participan para hacer alianzas que permitan conseguir apoyo con soldados y armamentos para ganar las batallas que se están por venir.