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Jaque, su vice y la lupa en Salud

Mañana desembarca en la Casa de Gobierno un pasajero especial, proveniente del Caribe: el gobernador Celso Jaque, seguramente bronceado y ojalá de buen humor con la prensa, ese que supone la actitud de mayor apertura que él mismo plantea para esta segunda etapa de su gestión.Difícilmente aparezca en los diarios como pretende, si no contesta preguntas. Sus colaboradores más políticos sienten estar en su mejor momento de funcionamiento interno y Jaque deberá demostrarlo.En sus 15 días de ausencia, la cruenta interna radical estuvo a punto de ahorrarle encontrarse a su regreso con alguna mala noticia de su gobierno, que trascendiera en los medios de comunicación más que la pulseada que le ganó Víctor Fayad a Julio Cobos en Mendoza.Pero su propio vicegobernador se lo impidió cuando, ya sobre su último fin de semana a cargo de la Provincia, cargó con dureza contra el brazo ejecutor de Jaque: el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán.“No comparto la metodología y tengo diferencias con Cazabán, pero es un funcionario que eligió el gobernador para que esté en el lugar en el que está. En un equipo mío no estaría Cazabán”, afirmó Cristian Racconto, en el programa Las doce, de Canal 7.Fue el jueves, sin remordimiento alguno, un día después ratificó sus dichos desde el sureño San Rafael, el departamento de los Cazabán. No obstante, lejos de provocar alguna división en el gabinete, Racconto se quedó aún más solo. Y ese es el atenuante.Esto, pese a que no todos los funcionarios del Ejecutivo, legisladores e intendentes comulgan con Cazabán. En la visión de los peronistas, Racconto está pasando el límite al diferenciarse cada vez más del gobierno que integra y no se da cuenta de que por su embestidura “lo que hace es dañino”.El enojo en el PJ es grande, pero la sangre no llegará a río. Hay esperanza en el cambio de conducción partidaria que se producirá el 24 de este mes, con el lasherino Rubén Miranda como presidente.El viernes, desde su despacho, el ministro más cercano a Jaque se negó a darle más protagonismo al vice contestándole, pero igualmente sorprendió. “No soy un ocotito de la política”, dijo Cazabán.El concepto “ocotito” se utiliza en México y define a una “persona que fomenta discordias”. Proviene de “ocote”, o sea, “ano”, un vulgarismo del Noroeste argentino, según la Real Academia Española.En paralelo, Cazabán admitió que con Racconto no se hablan. Que no lo hicieron nunca en ausencia de Jaque.Salud, la nueva vedettePasadas las vacaciones de Jaque, el Gobierno tiene que salir a mostrar que funciona bien ese equipo de ministros, homogéneo políticamente, que el mandatario festeja haber reunido.No lo admiten, pero en el fondo Jaque y sus laderos creen que están en el mejor momento del gabinete. No de la gestión, pero, a diferencia de hace dos meses, se ilusionan con hacer una buena elección el año que viene.Salud, con el ministro Juan Carlos Behler a la cabeza, será la vedette. El espectáculo ya comenzó, cuando el médico neumonólogo sacó, al arrancar febrero, a dos directores de hospitales: el del Central y el del Lagomaggiore.El principal motivo fue el mal uso del dinero público. Y eso es lo que generará una serie de cambios importantes, estructurales, en el sistema de salud de la Provincia.La premisa será “mayor control y conducción”, partiendo de la base de que la descentralización de la gestión, en general, y de la plata, en particular, hacia los hospitales no dio los resultados esperados. Roza el fracaso.Behler tiene y tendrá todo el apoyo del gobernador. Se le reconoce experiencia, militancia y capacidad.El médico asumió en Navidad y entre sus primeras medidas internas estuvo la de hacer un estudio sobre el gasto en los efectores durante los últimos diez años. El Central y el Lagomaggiore lideraron el ranking de la mala asignación de recursos. El primero, lejos.Una conclusión, más general, fue reveladora: “Cada vez se atiende menos y se gasta más”. Behler presentará el informe en la Legislatura, el martes, mientras avanza hacia más cambios y se asegura apoyo político y financiero por parte del gobierno K.Otro tema que está en la lupa oficial, también ligada a la caja en Salud, es el recupero de las obras sociales. A priori el Gobierno se permite suponer que existe un mal manejo de ese sistema, aunque también están saliendo a flote sospechas de corrupción.Behler en Salud, Carlos López Puelles en la Dirección General de Escuelas, Carlos Ciurca en Desarrollo Humano, Francisco Pérez en Infraestructura y Mario Adaro en Gobierno serán los principales soportes de Jaque en los próximos meses.Cazabán y Ciurca representan los ejes políticos, con estilos muy diferentes, uno del jaquismo más puro y el otro aglutinador de consenso dentro del justicialismo.Con reserva, Ciurca prepara un gran acto para el 20 de este mes en la Colonia 20 de Junio. Ya tiene asegurada la presencia de más de 300 voluntarios sociales, con toda la repercusión que provocará ese movimiento. Es de los más preocupados y ocupados por su futuro político-electoral.Ahora lo más urgente para el Ejecutivo es garantizar que el ciclo lectivo 2010 comience con normalidad, porque marca una tendencia con los gremios que reclaman un aumento salarial. La reunión paritaria con el SUTE es mañana por la tarde.A esta apuesta y la de Salud seguirá, de cara al 2011, año electoral, la de aumentar los planes sociales, terminar de imponer una mayor participación del Estado en Obras Sanitarias, resolver problemas de transporte, introducir a la Provincia en el negocio energético a través de una empresa provincial que sigue dormida en la Legislatura por responsabilidad del oficialismo y cerrar con los partidos de la oposición la reforma política.Los K y la necesidad mutuaCon la ventaja de haber pagado los sueldos normalmente, quizás la mejor noticia que recibirá Jaque mañana es que Mendoza, se apresta a recibir los primeros $100 millones del crédito de $420 que le otorgará el Banco Nación.El gobierno de Jaque está agradecido, pero siente que ya no es necesario que se arrodille porque el devaluado matrimonio presidencial necesita más que nunca a los gobernadores e intendentes fieles. Habrá que ver si eso es así. Es cierto que el kirchnerismo ya no vive una época de vacas gordas, que tiene que volver a construir bases sólidas.Un peronista nato lo graficó con picardía. “En algún momento los K estaban sobrados, tenían gobernadores, movimientos sociales, buena relación con el PJ ortodoxo, con el Lole (Reutemann) y Scioli era Gardel. Sabían que un pelado era intendente de Guaymallén, que habían otros más pero, ni bola. Ahora dicen, inflando el pecho, ‘tenemos a 9 intendentes de Mendoza”’.En suma, Jaque y sus ministros políticos (con y sin aspiraciones electorales) inician mañana una etapa en la que deben convencer a los mendocinos que hicieron y harán algo por esta provincia.El mandatario ya aceptó que tiene mala imagen, que genera más antipatía que adhesiones y está dispuesto a inmolarse como ofrenda viviente para que en el 2011 el justicialismo deje de ser en la Casa de Gobierno un inquilino sin posibilidades de renovar el contrato.