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Historias de vida en el Dakar

Son un grupo de ucranianos. Hablán raro y a veces se visten parecido, pero anoche captaron laatención del bivouac cuando se los vio aparecer con un elemento parecido a un velador de dormitorio

que tenía una larga manguera. Arriba se podía ver una especie de base de candelabro donde colocaban

brasas y obviamente había tabaco, al menos eso creemos porque no despedia un olor raro.

Cada noche en el campamento se prende una fogata. Según los veteranos en la materia de esterally contaron que es como una forma de acercar lazos entre las culturas y justamente el fogón

sirve para eso. Y más en estos días con brisa maritima y con un buzito encima. Rondas de hasta 50

personas, hablan todos diferentes, pero igual se entienden. Solo falta la guitarra y que canten

alguna de Sui Generis, aunque no faltará oportunidad para que la argentinidad se ponga al palo y

terminemos todos cantando algo de Los Chalchaleros.

Volvamos a los ucranianos. En la imagen aparecen pocos, porque en ese momento habían rotado paraque todos pudieran tener su chance.

Ofrecieron, o al menos eso entendi porque el ruso es complicado, pero en la mesa quecompartíamos con periodistas de medios argentinos preferimos no aceptar, porque vaya a saber uno

¿vio?

Fue una noche larga. Mucha charla. Y hasta en un momento apareció Marcos Patronelli quien estabadesvelado y se sumó a la onda fogón. Pero como cada día te da varias sopresas, ayer no fue la

excepecion. Porque apareció un iquiqueño que no estaba en condiciones ni de caminar, se le había

pasado con el pisco y lo bautizamos tandarica, imagimese por qué...

Dos veces hubo que sostenerlo para que no se cayera y fuera parte de los gruesos troncos queardían en el centro del comedor. Eran risas, comentarios y si bien este hombre no entendía nada de

lo que decían, hizo algún que otro chiste y se fue hacia las dunas. Ojalá no aparezca en el volante

de una Touareg porque ahí si estamos fritos.

Mañana día de descanso. Sainz y Coma prometieron zunga para la playa. Al Attiyah quierecomprarse un pedazo de costa. Y los argentinos consiguieron futbol para un picado en la arena. No

prometo fotos, pero si contarles como sigue esta historia...