Afondo Domingo, 26 de noviembre de 2017

¿Hay burbuja crediticia?

Los préstamos se incrementan rápidamente. Como contrapartida no hay un aumento equivalente en el nivel de los depósitos.

La economía se "recupera" sobre la base de la expansión del crédito, aunque un aumento muy veloz de los préstamos "puede conducir a burbujas crediticias no sustentables" y a una devaluación, según un estudio de la consultora Economía & Regiones.

La conjunción de un esquema de préstamos a 30 años indexados, con la idea de que la inflación va para abajo, abrió la puerta a una catarata de pedidos por parte de la clase media que en los últimos años no encontró caminos para acceder a la casa propia.

La consultora estimó que "sin lugar a dudas, el nivel de actividad se recupera", aunque señaló que este proceso "no debe sorprender, porque la base de comparación es muy mala, contra todos números negativos de 2016, lo cual contribuye a que los números de hoy en día sean positivos".

El estudio proyectó que la economía crecerá este año 2,8% y 2% en el 2018, y "sería la primera vez después de ocho años que la economía registre, a fuerza de deuda, dos años consecutivos con variación positiva de PBI".

El boom crediticio sigue a toda máquina. Los préstamos al sector privado, tanto en pesos como en dólares, están creciendo al 47% interanual. En un contexto de recuperación y no de expansión plena de la frontera de posibilidades de producción, o sea crecimiento real del Producto, esta bonanza crediticia está golpeando en las listas de precios de algunos sectores.

Basta con mencionar que los préstamos en pesos están creciendo al 37% interanual. Pero hay líneas como prendarios que lo están haciendo al 67,3%, o el caso del boom de los personales a un ritmo interanual del 56% o los hipotecarios por encima del 51%. A octubre se llega con un buen nivel de actividad y mejoras en el consumo pero con algún costo en términos de inflación. Y eso parece estar tratando de mitigar el BCRA postergando el inicio del recorte de tasas para después de las elecciones. Incluso para los más puristas el BCRA debería haber subido aún más las tasas. Este doble juego de contracción y crédito explosivo deberá compensarse, en algún momento.

El trabajo de la ex consultora de Rogelio Frigerio añade que "el dinamismo del crédito al sector privado ha sido fundamental para recuperar la confianza del consumidor, y por ende el consumo", y agregó que "luce como una buena noticia, más aún en una economía con una baja penetración del crédito".

"De hecho, el mismo ronda aproximadamente el 4% del PBI mientras que en la región promedia el 50% y en Chile se acerca al 80%", agrega el estudio.

Pero todo ese boom crediticio estaría aún muy lejos de que pueda ser considerado un motor que traccione la economía argentina.

Puesto en números, los créditos hipotecarios a octubre de 2017 representan un 1% del Producto Bruto Interno, que sería en torno a los $ 100.000 millones en la totalidad del sistema.

El salto es importante (había arrancado con $ 60.000 millones) y esperan llegar a los $ 120.000 millones a fines de diciembre. En este caso la película muestra acción pero la foto es muy chica.

El reducido punto de partida deja un amplio campo para crecer y abre posibilidades para el mundo de la construcción.

La mayor parte de la demanda de crédito está destinada a la compra de vivienda ya edificada y eso desembocó en una suba de los precios de los inmuebles.

Economía & Regiones sostuvo que "La contrapartida del mayor crédito para consumo y construcción es el aumento del nivel de actividad, que rebotó especialmente en tiempos preelectorales".

"Sin embargo, queremos resaltar que la expansión del crédito bancario no ha tenido como contrapartida un aumento equivalente de los depósitos, que son la fuente de financiamiento tradicional para la intermediación financiera bancaria", añade el trabajo.

La consultora advirtió que "un aumento muy veloz del crédito puede conducir a burbujas crediticias no sustentables que terminan apreciando desmedidamente la moneda y conducen a la inestabilidad macroeconómica (devaluación, inflación, contracción del PBI y aumento del desempleo)".

"Sostenemos que este actual boom del crédito, cuyo ritmo de expansión es desmedido y su fuente de financiamiento no parece ser genuina, puede generar desequilibrios macro que más adelante se convertirán un enfriamiento de la economía y está en el BCRA aplacar el fenómeno", señaló la consultora.

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