Diario Uno > afondo

Esa fantasía de hacerse pasar por otra persona

Por José Luis Rodríguez*sexosentido@diariouno.net.ar

Consultorio Sexológico de Diario UNO

*Médico, psicoterapeuta, especialista en sexología clínica. Docente en la Facultad de Medicina de la UNCuyo y en la Facultad de Medicina de la UDA.

►Hace tres años que estoy en pareja. Él no es mayor que yo y pasa que hace unos seis meses no tenemos relaciones; él me dice que no tiene ganas a raíz de la situación económica que vivimos, ya que se quedó sin un buen trabajo que tenía y a partir de ese momento tuvo ese cambio. No sé cómo ayudarlo. Yo le ofrecí ir a un médico, pero no quiere, y el tiempo pasa y no queda nada de la pareja. Quiero que me ayudes o me guíes para saber qué hacer.Cintia

Estimada Cintia: Como alguna vez habrás leído, no es muy fácil hacer un diagnóstico sin conocer a la persona, por lo general los datos no son claros o faltan. A grandes rasgos lo que puede decirse es que él está sufriendo un trastorno del deseo sexual, pero más que un diagnóstico es un síntoma. En tu breve relato está la clave, que es la coincidencia de la aparición del síntoma (la baja del deseo) con la pérdida del trabajo. A veces no sabemos si una persona está deprimida porque no tiene deseo o no tiene deseo porque está deprimida. En el caso de tu pareja ocurre lo segundo, una depresión. Inclusive el hecho de que atribuya el problema a la situación económica es significativo, para él la pérdida del trabajo fue mucho más. Quizás la pérdida de su hombría o de su imagen de “macho”, la pérdida de su autoestima, la aparición del miedo que nunca nos animamos a confesar ni compartir. Es normal, muchísima gente reacciona como él frente a este tipo de golpe que da la vida. Creo que la mejor ayuda que puedo darte es que le pidas que lea esto y que se anime a reconocer que tiene un problema, que no es el único que lo tiene y que tiene solución. Una terapia psicológica y a lo mejor una ayuda farmacológica van a hacer más fácil que salga de este cuadro. Gracias por la confianza.

►Hace un tiempo que tengo la idea de vivir una fantasía con mi mujer. Ella tuvo un novio de joven. Después de más de 30 años yo le hice recordar muchos detalles de lo vivido por ellos y me excita imaginarla a ella con él. Sé que hoy es imposible porque él tiene una enfermedad que lo dejó parapléjico, pero me cuenta que quedó pendiente solamente el sexo, y es eso es lo que me excita imaginar. Doctor: ¿será bueno hablar con ella y hacer realidad una fantasía donde yo le haga imaginar que está con él y sin embargo en la realidad estará conmigo?Enrique

Estimado Enrique : Fantasías tiene todo el mundo, y esta es por lo menos bastante interesante y entraría en una especie de juego de roles. Con esta primera frase medio rebuscada quiero decirte que no inventaste nada. Lo que estás proponiendo es un juego, que tiene el aditamento de que busca mejorar la relación dentro de una pareja y quizás completar una asignatura pendiente. Si conocés tan bien la historia es que la han hablado con bastante detalle, de ahí a que le propongas jugarlo es un paso. Es eso, jugar a que son otras personas en definitiva. Son adultos, hay libre consentimiento, nadie sale lastimado, nadie obliga a nadie, mientras no lo hagan en la vereda, hagan lo que quieran (hacerlo en público quedaría un poco flojito). Es su intimidad y sus ganas, jueguen con ellas, no hace falta que les pidan permiso más que a ustedes mismos. Gracias por la consulta.

►Tengo 38 años y una pareja de 50 años. Hace cinco meses fuimos padres. El embarazo le bajó el deseo sexual y fueron muy pocas las relaciones que mantuvimos mientras estuve embarazada. El tema es que todavía y a pesar de haber pasado cinco meses del nacimiento del bebé él no demuestra ningún tipo de deseo sexual y no hemos tenido relaciones durante este tiempo. Yo no sé si atribuírselo a su edad. Me gustaría que me diese algún tipo de orientación porque esto está afectando seriamente la pareja. Gracias.María Luz

Estimada María Luz : En primer lugar, me parece que se impone la consulta a su médico de cabecera, clínico o de familia. Esto por problemas propios de la edad que pueden estar perjudicándolo: hipertensión, sedentarismo, hipercolesterolemia, diabetes. No quiero asustarlo (un poquito nomás, así va al médico), y es probable que no tenga ninguno de estos problemas, pero más vale que se controle adecuadamente. Si no hay alteraciones que justifiquen desde lo orgánico el problema, pasaremos a pensar otras cosas. No me cuenta usted si tienen o han tenido otros hijos, juntos o con otras parejas. De todas maneras y conforme a las edades de ambos (discúlpeme la falta de caballerosidad), este hijo tiene más significación que otros. En el terreno de las especulaciones, su pareja puede sentirse aterrado frente al futuro. Si bien el hijo se recibe con alegría y esperanzas, cuando uno es ya un poco más grande se angustia frente a la posibilidad de no poder estar con él cuando crezca. Estoy dándole vueltas elegantes para decirle que puede tener miedo a morir sin poder cuidar a su hijo. También puede ocurrir que se encuentre deprimido por estas razones. O, sigamos especulando, que le cueste compatibilizar la figura de la mujer sexuada y deseable con la de la mujer madre. Aunque parezca paradójico en estos tiempos, muchos hombres todavía padecen esta imposición cultural que hace la diferencia entre la sacrosanta maternidad y la sexualidad (si pudiera publicarse diría la dicotomía entre la virgen y la puta). La maternidad coloca a la mujer en un lugar inalcanzable, tanto que ya no se puede desear, o desearla es contaminarla. Desgraciadamente, todavía hay hombres que padeciendo este mandato terminan deseando lo que no aman y amando a lo que no pueden desear. Le aconsejo que charlen todo esto, le plantee cómo la está afectando, en su pareja y como mujer y persona, y si es necesario busquen ayuda profesional. Espero haberla ayudado, gracias.