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Así lo sugiere un nuevo estudio sobre algunas especies de marsupiales que copulan con tal vigor e intensidad que sus machos no soportan el estrés y mueren.

El sexo en demasía mata... al menos a los marsupiales

Por UNO

El sexo en demasía mata... tranquilos, respiren. Esto es lo que le sucede al menos a los marsupiale.

Así lo sugiere un nuevo estudio sobre algunas especies de marsupiales que copulan con tal vigor e intensidad que sus machos no soportan el estrés y mueren.

Los marsupiales o metaterios (Metatheria) son una infraclase de mamíferos terios. Se caracterizan por un corto desarrollo en el útero materno y completar gran parte del crecimiento agarrados a las glándulas mamarias del interior de la bolsa marsupial o marsupio. Existen unas 270 especies actuales, unas 70 en América y aproximadamente 200 en Australasia. En algunas especies el marsupio es muy pequeño como para llevar a todas sus crías.

Los científicos aseguran que grandes cantidades de machos fallecen después de aparearse con el mayor número posible de hembras, en sesiones de sexo que duran hasta 14 horas.

Un factor clave en este costoso coito es la promiscuidad de las hembras, ya que todas se aparean en la misma época del año.

La reproducción suicida es bastante conocida en muchas especies de plantas y peces, pero poco frecuente en mamíferos.

Este nuevo estudio, publicado en la revista PNAS, analiza el comportamiento de apareamiento de 52 especies de pequeños marsupiales carnívoros en Australia, América del Sur y Papúa Nueva Guinea.

A algunos de estos animales, tales como los antequinos, phascogales y kalutas, sus intentos de apareamiento les costaron la vida.

Este rasgo agonizante es más fácil de encontrar en especies que viven en regiones donde la comida es abundante durante un periodo específico del año.

Esto hace que las hembras de la especie acorten su temporada de apareamiento para dar a luz sólo cuando la comida es abundante.

En estos marsupiales, las hembras han logrado sincronizar sus ciclos reproductivos.

También son muy promiscuas, ya que esto promueve la competencia espermática entre los varones, explica Diana Fisher, doctora de la Universidad de Queensland y autora principal del estudio.

Orgía por la supervivenciaLos machos intentan aparearse con tantas hembras como sea posible en largos y laboriosos encuentros, impulsados por los altos niveles de hormonas como la testosterona.

Estas sustancias químicas elevan los niveles de hormonas del estrés y sus sistemas simplemente no lo resisten.

El equipo de investigación concluye que perder la mitad de la especie en el acto de la reproducción puede funcionar eficientemente como una estrategia evolutiva en una población densa.

Fuentes: BBC Mundo y Wikipedia.