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El rock en la arena sale caro

Este verano las marcas decidieron volver a poner un pie en la arena. Luego de un 2009 con retiradamasiva de las compañías de la movida veraniega –especialmente por los recortes presupuestarios

impuestos por la crisis financiera–, este año decidieron invertir la ecuación.

Y ante este cambio de actitud, buena parte de las empresas más grandes que se arrimaron a las

costas argentinas y uruguayas apostaron en la misma dirección: los festivales de rock.

El más claro ejemplo de esto son tres de los grandes animadores que tienen hoy las playas en

lo que a la relación con la música se refiere: Movistar, Personal y Quilmes que arrancaron el año

auspiciando un aluvión de recitales que, si bien ya dio sus primeros pasos, hoy comenzará con su

etapa más fuerte.

En la playa Arenabeach, y de la mano de Movistar, subirá al escenario Divididos. En tanto, un

día después –en este caso con el auspicio de Personal, y en "Pueblo Límite", de Villa Gesell– será

el turno de Catupecu Machu.

Según datos aportados por productoras cercanas a los eventos, hoy un artista nacional cobra

entre $ 60.000 y $ 100.000 por show para subir a un escenario. A esto se le deben sumar $ 20.000

para gastos como luces y sonido.

¿Qué es lo que lleva a las grandes empresas a volver a la playa y, en especial, hacerlo con

el rock como bandera?

"La música es el lenguaje común con los jóvenes y aprovechamos esto. Hace tiempo que tenemos

presencia en este ámbito, por lo que durante el verano también apostamos a él", explicó a El

Cronista Adriana Felella, gerente de Patrocinios de Movistar.

Aunque se niega a difundir cifras, Felella refuerza esta idea: "En esta época se realiza uno

de las inversiones más grandes del año en lo que a promoción se refiere; y el rock se lleva una

buena parte de ese desembolso". Del otro lado, en Personal, también resaltan la importancia de la

música como estrategia.

"Este verano plantea la continuidad de las acciones que realizamos hace cinco años en

relación con la música, en especial a partir del Personal Fest", manifestó Benito Nazar Anchorena,

gerente de Comunicaciones de Personal.

Si bien el movimiento que se observa en las playas en torno del rock es mucho más interesante

al visto en los primeros dos meses de 2009, las empresas no esconden que el panorama lejos está de

ser el paraíso. "No es el verano ideal para hacer estas cosas. Hay proveedores a los que les cuesta

entender la situación, e imponen cachets demasiado elevados", se quejó Felella, al tiempo que

comenta que el 6 de febrero tocará en la playa la banda inglesa The Magic Numbers.

Desde esas empresas se sostiene que "la mayoría de las empresas se muestran reticentes a

auspiciar recitales. Mucho se limita a cuatro o cinco sponsors ya clásicos".

En el caso de la propuesta de la cervecera Quilmes este año es diferente a la de otras

ocasiones. Fiel a su costumbre, tiene presencia en el mundo de la música tanto en la Costa

Atlántica como en Punta del Este a través de las Quilmes Sessions y las Quilmes Night. Pero todos

sus cañones apuntan a lo que la empresa considera "una extensión" hacia Capital Federal de su

estrategia playera: el 21 y el 22 de este mes, Metallica tocará en River. Algo similar ocurrirá con

Movistar, que el 26 de febrero presentará en el mismo estadio a Coldplay.

Ya en un rango menos pretencioso, aunque no menos destacable, se encuentra la estrategia del

whisky Chivas, que puso en marcha su "The Chivas Studio", en Punta del Este. Allí se presentó

Gloria Gaynor, la ya mítica intérprete de "I will survive".