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jueves 08 de febrero de 2018

El primer británico "moderno" tenía ojos azules y piel oscura

El esqueleto de hace 10.000 años del llamado hombre Cheddar fue descubierto en 1903 en la cueva Cough, en Inglaterra, y se revelaron detalles de los estudios.

El primer británico moderno, que vivió hace 300 generaciones, tenía ojos azules y la piel oscura tirando a negra, según la reconstrucción del esqueleto humano más antiguo hallado en Inglaterra, cuyos detalles fueron divulgados.

Las pruebas indican que la piel pálida de los europeos es un rasgo evolutivo muy posterior a lo que se pensaba.

El esqueleto del llamado hombre de Cheddar fue descubierto hace más de un siglo en la cueva Cough, en el condado de Somerset (suroeste inglés) en 1903. Pero ha sido ahora cuando se ha podido hacer un análisis de ADN para saber cómo era este habitante de Inglaterra. Es el esqueleto completo más antiguo que se haya encontrado en las islas británicas.

El estudio, que ha permitido hacer una reconstrucción facial del hombre, estuvo a cargo de expertos en genética del Museo de Historia Natural de Londres y del University College London (UCL).

Así, los conocidos artistas holandeses Alfons y Adrie Kennis fueron los encargados de hacer el modelo del hombre de Cheddar, que tenía, además, el pelo oscuro y rizado.

Las reconstrucciones previas del esqueleto, que no se hicieron a partir de datos genéticos, lo mostraban como un hombre con la piel más clara, según los investigadores.

Este estudio y el proceso de remodelación han sido grabados para un documental que emitirá un canal de la televisión británica el próximo 18 y que lleva el título de El primer británico: secretos de un hombre viejo de hace 10.000 años.

Ian Barnes, del Museo de Historia Natural, dice en el documental –del cual algunos extractos fueron divulgados ayer– que lo que llama la atención es "la combinación de características, pues no parecen como las de alguien que uno viera hoy".

"No sólo la piel oscura y los ojos azules, porque uno puede tener esa combinación, pero también la forma de la cara", agregó.

Barnes y la investigadora Selina Brace perforaron el hueso del oído interno del cráneo del esqueleto para extraer ADN de polvo óseo, lo que permitió un exhaustivo análisis.

Esto ayudó a los artistas Alfons y Adrie Kennis –conocidos por hacer reconstrucciones de mamíferos extintos y del hombre de neandertal– a crear el modelo del hombre de Cheddar para saber cómo era realmente este primer británico moderno.

"Es realmente agradable hacer un hombre más agraciado, no el neandertal de ceja espesa. Así que estábamos muy animados de que fuese un tipo de época posterior, la glacial. Estábamos muy interesados en saber qué tipo de hombre era", dijo Alfons Kennis.

"Con la nueva información de ADN fue realmente revolucionario y nos permitió mirar más la raza", agregó el artista, cuyo trabajo de reconstrucción llevó tres meses.

El hombre de Cheddar, que se estima murió cuando tenía unos veinte años, es llamado así porque la cueva donde se lo encontró está en el pueblo Cheddar (conocido también por su famoso queso).

Según el estudio, este primer británico moderno vivió en el Reino Unido cuando el país estaba prácticamente despoblado.

Otras comunidades vivieron en el Reino Unido, pero quedaron extintas antes del hombre de Cheddar, por lo que la presencia de este marca el comienzo de la continua población de Inglaterra.

Genéticamente, perteneció a los cazadores-recolectores occidentales del Mesolítico (entre el Paleolítico y el Neolítico), que emigraron a Europa de Oriente Medio tras la era Glacial.

Sólo el 10 por ciento de la población blanca británica actual es descendiente de este grupo, según los investigadores.

Alfons Kennis dijo: "Las personas se definen por el país del que proceden y asumen que sus antepasados eran como ellos".

Pero, "de repente, una nueva investigación muestra que solíamos ser gente totalmente diferente, con unas características genéticas distintas", afirmó Alfons Kennis.

"Este hallazgo –agregó– podría ayudar a quitar la idea de que uno tiene que verse de una forma determinada para ser de un lugar".

"Somos todos inmigrantes", dijo.

Coincidencia. El hombre de Cheddar comparte el perfil genético de otros individuos del Mesolítico hallados en España, Hungría y Luxemburgo, cuyo ADN ya ha sido analizado. El grupo, conocido como los cazadores-recolectores occidentales, migró a Europa desde el Medio Oriente después de la última glaciación, hace unos 12.000 años.
Minucioso. Los fabricantes de modelos, Adrie y Alfons Kennis, utilizaron un escáner de alta tecnología para reproducir el cráneo en detalles tridimensionales completos, realizándolo con rasgos faciales basados en los resultados de la investigación.
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