Afondo Lunes, 5 de febrero de 2018

"El mundo de hoy no me interesa para nada"

James Ellroy. El autor de La dalia negra y LA Confidential cuenta en esta entrevista que nunca se preparó para ser escritor y que considera un error escribir para ganar el beneplácito del público, los críticos o recibir premios.

Conocido por su célebre cuarteto de Los Ángeles, que incluye novelas como La dalia negra, LA Confidential o Jazz blanco, James Ellroy asegura que escribe "para contar historias".

Ellroy estuvo la semana pasada en Barcelona para recibir el premio Pepe Carvalho de novela negra y reveló que nunca se ha preguntado por qué escribe pero, tras un momento de reflexión, proclama: "Quería poder contar historias y vivo absolutamente en mi imaginación".

Ellroy, genio inseparable de sus gafas quevedescas y sus camisas hawaianas, afirma que nunca se preparó para ser escritor, aunque su "voluntad" y su "intuición" le decían que "podía hacerlo", y describe gráficamente esa situación: "He ido a esta presa como un tigre, como un perro, como un rotweiller".

Preguntado sobre si se considera "el mejor escritor de Estados Unidos", Ellroy responde: "pocos lo pensarán porque se me ha encasillado en la novela negra".

En ese punto, sale el Ellroy más irreverente: "¿Qué más da lo que la gente piense? Lo importante es lo duro que trabajes, lo que intentas, porque yo escribo para mí, para Dios, para los pocos amigos que aún tengo y para Helen, mi ex mujer", con la que ahora ha vuelto a convivir en Denver (Colorado).

Ellroy acepta de muy mal grado preguntas sobre la actualidad política. "Quiero vivir y recrear la historia, quiero vivir la vida de los años '40 y '50 y principios de los '60, quiero volver al tiempo previo a mi vida", señala el autor, interesado en aquella vida tal como la percibió cuando era niño o joven.

Hay además una preocupación estilística, ya que le gusta "vivir en el lenguaje del pasado, sin estar constreñido por la actitud actual del lenguaje".

Sólo así se explica que Ellroy quiera habitar en la Segunda Guerra Mundial, en los grandes conflictos que marcaron la historia del mundo en el siglo XX: "El mundo de hoy no me interesa para nada".

Durante la entrevista, Ellroy lanza pequeños ladridos, imitando a un perro, un buen termómetro de su estado de ánimo, como cuando gruñe ante la posibilidad de recibir algún día el Nobel: "No se puede controlar lo que la gente piensa o lo que los críticos digan, pero si crees que escribes para recibir premios y que te bese el rey de Suecia, estás equivocado".

Asegura que no le importan los autores actuales, ni tampoco los de sus lecturas de juventud, como Mickey Spillane, de cuyo detective, Mike Hammer, apunta que le gusta que se dedique a matar comunistas, pero "son obras bastante tontas de principios de los '50"; y no corren mejor suerte Chandler o Ross Macdonald.

"Tenía 11 años cuando leí esas novelas, no han tenido influencia en mí. Lo importante es romper con todo lo que lees", proclama Ellroy, que hoy se dedica a "releer biografías o historias militares antiguas, o historias de crímenes reales de antaño".

Después de abrir el segundo cuarteto de Los Ángeles con Perfidia, Ellroy ya ha acabado la segunda entrega (This Storm), en la que "se demostrará que el auténtico protagonista y héroe de la primera, William H. Parker, es el más grande policía de todo el siglo XX".

En esta segunda novela, adelanta Ellroy, la acción empieza en la nochevieja de 1941 y transcurre hasta la primavera de 1942 entre Los Ángeles y la mexicana Baja California.

Descontento con las adaptaciones al cine de sus novelas, de las que salva LA Confidential (aquí se llamó Los Ángeles al desnudo), comenta que "lo bueno es que te aportan más lectores, y eso significa dinero gratis".

De sus lectores, "mayoritariamente hombres", dice que están dispuestos a "someterse a una experiencia obsesiva de lectura", porque sus libros "exigen concentración, pensar, son demasiado apasionados".

Fuente: Efe vía Télam.