Afondo Jueves, 7 de junio de 2018

Descubrieron que los rayos jovianos y terrestres son casi gemelos

Pese a las similitudes, las tormentas eléctricas en Júpiter se producen en regiones diferentes a las de la Tierra.

Las tormentas eléctricas en Júpiter son mucho más frecuentes y notablemente similares a los rayos terrestres de lo que se pensaba anteriormente, sugieren dos nuevos estudios publicados este miércoles en la revista Nature.En la primera investigación, realizada por científicos de la misión Juno de la NASA, sus autores describieron las semejanzas que existen entre los rayos jovianos y los relámpagos de la Tierra. Se analizaron datos de la sonda espacial Juno, que orbita Júpiter, y detectaron 377 descargas eléctricas en ondas de radio megahertz y gigahertz, los mismos espectros donde se pueden encontrar las emisiones de rayos terrestres.Si bien el estudio mostró que los relámpagos en ambos planetas son similares, también señala que la región donde se producen las tormentas eléctricas es bastante diferente. En Júpiter la actividad de los rayos es más común cerca de los polos, mientras que en la Tierra se presentan cerca del ecuador.Hasta cuatro rayos por segundoLa razón de esta diferencia, explican los científicos, se debe a la fuente de calor, que en el caso de nuestro planeta proviene del Sol, y cuya radiación se concentra mayoritariamente cerca del ecuador. Mientras que en el caso de Júpiter, que recibe 25 veces menos radiación solar que la Tierra, el calor atmosférico proviene del interior del planeta y se eleva en los polos, donde se crean las condiciones para el surgimiento de las tormentas eléctricas.Este descubrimiento ha sido respaldado por un segundo artículo publicado en Nature por un equipo de investigadores de la Academia de Ciencias de República Checa, que tiene que ver con la frecuencia de los relámpagos jovianos.Para este estudio también se basaron en los datos de la sonda espacial Juno, en la que detectaron más de 1.600 rayos, entre agosto del 2016 y septiembre del 2017. Además, los autores de este trabajo descubrieron hasta cuatro descargas eléctricas por segundo, una cantidad similar a la de nuestro planeta.