Diario Uno afondo

Educar sin violencia, de Jorge Luis Ferrari, es un libro que nos interpela en nuestro rol de padres.

Cómo criar niños sin gritar ni pegar

Por UNO

Por Paola Piquerppiquer@diariouno.net.ar

Mañana se presentará en la Legislatura provincial un libro que se llama Educar sin violencia. Está escrito por el licenciado en Ciencias de la Educación Jorge Luis Ferrari y el planteo gira alrededor de la idea de cómo enseñarles a nuestros hijos sin necesidad de golpes ni gritos.

El tema me toca de manera particular. Será porque tengo una hija pequeña, varios sobrinos y sobrinas, y muchísimos amigos, compañeros de colegio y vecinos de esa hija y esos sobrinos con los que comparto gran parte de mi devenir. Por ende, también permanezco en contacto con los padres de esos chicos y estoy en condiciones de afirmar que no hay uno que piense igual a otro respecto de cuál es la mejor manera de “encausarlos”. La crianza se puede parecer. Pero fórmulas cerradas no hay.

En un extremo están quienes consideran que no hay nada mejor que un buen chirlo para poner fin a caprichos, berrinches o sonseras propias de los menores. Y que las palizas son una forma de cariño. “Si no le ponés límite ahora ¿cuándo?”, me preguntan. Yo, muda.

En cambio, Ferrari les contesta en forma directa: “Pegar es inútil y contraproducente, ya que nadie respeta a quien lo violenta”.

En líneas generales, quienes tenemos más de 35 años crecimos con uno que otro cachetón de por medio. Con los varones “ligando” más que las mujeres y sin que eso fuera visualizado como algo “negativo” o “repudiable”.

“¿Acaso teníamos la sensación de estar acumulando conocimientos y valores? Como todos los que han sido golpeados, sólo sentíamos dolor, bronca, rencor”, nos advierte el autor del texto y agrega: “Qué ironía. Pegarle a los animales es crueldad; a un adulto, agresión; a una mujer, agresión agravada; a un detenido, tortura; a los niños, educación”.

Otro patrón es el del padre o madre estresado, que ante el mínimo cruce con sus hijos, estalla. No necesariamente golpeando –o sí–, pero gritando o dando órdenes en malos términos, pretendiendo que el hogar se cuadre en función de sus problemas. “Los hijos no logran comprender que, en realidad, le están pegando o gritando a otros. Ellos creen que los castigan por cómo son o porque no los quieren y los hacen sentir las peores personas”, analiza Ferrari.

Me ha pasado de estar en reuniones sociales en las que participan niños, o mirando cómo juegan en las plazas, y detectar al típico padre que busca demostrar que el que manda es él. Como bien describe el experto, “sobreactúan” su rol y les hacen pasar vergüenza a sus hijos o los humillan.

Ni hablar de quienes tras retar o “chirlear” a sus niños sienten tanta culpa que se pasan al bando contrario: les piden perdón durante horas, les compran todo lo que piden y por varias semanas se olvidan de poner límites.

Todo sea por calmar la conciencia. “Pésimo pronóstico para cuando lleguen a la adolescencia”, vaticina Ferrari.

Llegados a este punto, surge una duda lógica. “¿Cómo hago? Si no grito y no pego, estoy con las manos atadas…”.

“Cuando sea necesario retarlos o sancionarlos, hay que hacerlo”, nos tranquiliza el licenciado. Pero sin violencia, de ningún tipo, poniendo “límites con afecto y firmeza, siendo claros y consecuentes con lo que sí se puede y lo que no se puede”.

En el otro extremo de la cadena, estamos quienes tenemos hijos “buenos”, que no suelen ser “víctimas” de retos severos, pero que por ejemplo entran en pánico ante el primer adulto que levanta la voz. “¿No les estaremos haciendo daño apelando al diálogo y a la paciencia en el 99,8% de los casos? Cuando crezcan el conflicto será algo permanente. ¿Estarán preparados para esa instancia?”.

“La violencia es el fracaso de la inteligencia”, nos vuelve a responder Ferrari. “Quien maltrata a un niño no sólo comete abuso, sino que además perpetúa la violencia”.

Si a usted le interesa la problemática tanto como a mí, le recomiendo leer el libro. Si quiere, puede descargar gratis el PDF de la página www.serpadre.org.ar, adquirirlo en la Feria del Libro que se realiza en el Le Parc o asistir a la presentación de mañana a las 19.