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Investigadores de la UNCuyo evaluarán los efectos del uso del pájaro bobo, la jarilla, el chañar, el aguaribay y el retortuño sobre las células cancerígenas. El estudio está en la etapa preliminar. Los detalles y las plantas.

Cinco plantas nativas podrían servir para combatir el cáncer

Por UNO

Por Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar

Un grupo de investigadores de la UNCuyo descubrió que cinco especies de plantas nativas de Mendoza podrían utilizarse para combatir el cáncer: pájaro bobo (Tessaria absinthioides), chañar (Geoffroea decorticans), retortuño (Prosopis strombulifera), aguaribay (Schinus molle) y jarilla (Larrea divaricata). El estudio comenzó en 2011 y los resultados son preliminares.

Las pruebas del efecto de compuestos derivados de estas especies no se han realizado en humanos ni animales, pero las conclusiones fueron auspiciosas, según explicaron los científicos.

“Solamente se han estudiado en modelos de líneas celulares en cultivo (ver aparte). Existe el propósito de comenzar los estudios de toxicidad sobre modelos animales, se están tramitando las autorizaciones legales correspondientes y los fondos necesarios para su desarrollo”, dijeron a UNO los doctores Carlos Gamarra Luques y María Belén Hapon, referentes del equipo de científicos que intervienen en el estudio.

El objetivo de este trabajo es profundizar, describir y comparar las acciones antiproliferativas (aquellas que impiden dividirse y seguir creciendo a las células) sobre líneas celulares de cáncer humano, de los compuestos químicos contenidos en los extractos acuosos de las especies mencionadas.

Las “líneas celulares” son un modelo biológico de experimentación en los laboratorios y permiten evaluar de forma aislada el comportamiento de las células en respuesta a distintos estímulos o tratamientos. Es un modelo que evita el trabajo con organismos completos y se considera que es una de las primeras instancias de experimentación con modelos vivos, explicaron los profesionales.

“Terapia positiva”En pruebas realizadas en laboratorio, los científicos obtuvieron extractos químicos de las hojas de jarilla, chañar, retortuño, pájaro bobo y aguaribay. Aplicados a células “in vitro” descubrieron que impedían a la célula dividirse. Al no poder hacerlo –es una función vital para la célula–, esta tiene mecanismos que determinan su propia muerte. Eso podría ser aplicado puntualmente a las cancerígenas, deteniendo así su multiplicación.

El cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo (más de 12 millones de personas fallecen al año por esta enfermedad) y este estudio “puede ser muy significativo, ya que si se lograra evitar que las células cancerosas proliferaran, sería algún tipo de blanco terapéutico, de terapia positiva”, explicó Gamarra Luques.

El científico aseguró que los investigadores están “muy contentos” con los resultados obtenidos, pero no pierden de vista que el estudio recién empieza: “No es posible determinar las etapas o el tiempo faltante para concluirlo y mucho menos la relevancia de los resultados obtenidos por el avance del proyecto. Los resultados actuales son concretos, estimulantes e interesantes desde una perspectiva regional; no obstante, siguen siendo preliminares”.

La investigación, que aún no ha concluido, es financiada por la Secretaría de Ciencia, Técnica y Posgrado de la UNCuyo.

No apto para hacer en casaPara obtener los extractos, hirvieron hojas de las especies analizadas y los agregaron a los medios de cultivo usados para hacer crecer células tumorales “in vitro” en distintas concentraciones.

El procedimiento se realizó en condiciones de laboratorio y se estudió el efecto sobre células aisladas, mantenidas en las mismas condiciones especiales, por lo que si alguien entiende que tomando té de alguna de estas plantas puede curar el cáncer no es así y es muy peligroso. “No hemos realizado estudios sobre organismos enteros, por lo que desconocemos sus efectos y su posible toxicidad. Es muy importante recalcar que un compuesto, aunque sea natural, puede ser tóxico. Sabemos de casos en que el té de jarilla puede ocasionar trastornos severos a la salud de las personas. Nosotros no estamos evaluando el efecto de los extractos sobre humanos y es posible que su consumo resulte tóxico”, subrayaron los científicos encargados de investigar los efectos de estas plantas nativas.

Líneas celularesSon un producto comercial para la investigación en laboratorio.Frecuentemente son células derivadas de tumores. Se pueden conseguir células de distintas especies biológicas (humanas, de rata y de ratón). Es un modelo de investigación que no representa a organismos vivos completos (compuestos por cientos de tipos celulares).

Hay equipo: intervienen en la investigación:Ciencias Agrarias

Pablo Pizzuolo

Gabriela Lucero

Carolina Soto Vargas

Vanda Hapon

Johana Boiteux

Ciencias Médicas – Imbecu Carlos Gamarra Luques

Belén Hapon

Paola Navas

Analía Nardin

Román Oberti

Características

► Chañar, retortuño y jarilla son muy fáciles de encontrar. Fuera del oasis están libres de insecticidas y contaminación. Son “de crecimiento relativamente bajo porque en Mendoza llueve poco, entonces la planta se acomoda al recurso hídrico”, explicó el ingeniero agrónomo Martín Balasch.

► El crecimiento del aguaribay y el pájaro bobo está asociado al agua, por lo que se encuentran más cerca del oasis, en El Challao.

► El aguaribay es un árbol que necesita mucho riego y si el hombre no lo planta difícilmente crezca solo.

► El pájaro bobo es una planta nativa que aparece en zonas cultivadas.

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Tomas Deagustini
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Florencia Colacito
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Florencia Colacito
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Geoffroea decorticans (chañar).
Geoffroea decorticans (chañar).