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domingo 29 de octubre de 2017

Alcoyana-Alcoyana ante la adversidad judicial

Anabel y Cristina debían enfrentar el llamado de los jueces. Y coincidieron al decidir transmitir sentimientos con su vestimenta.

Las dos fueron convocadas esta semana por la Justicia acusadas de asuntos muy distintos.

Y las dos se vistieron igual para enfrentar a los jueces.

Estas mujeres saben de lleno que la forma de vestirse para una ocasión clave puede tener determinada influencia en el entorno.

Y, sobre todo, son expertas en el poder simbólico de los colores.

Las dos usaron el blanco como color central, y el negro como color complementario para enfrentar la adversidad judicial.

Esto no es azar. No es que agarraron lo primero que tenían en el placard.

No son inocentes. Y no hablo del significado que un juez le pueda dar a ese adjetivo.

Hablo de que son mujeres que conocen el alma humana. No desde el apostolado, claro.

Son mujeres que han pataconeado el cielo y el infierno desde el batallar cotidiano.

Una, Cristina Fernández de Kirchner, desde el ámbito empecinadamente fangoso de la política.

Y la otra, Anabel Orozco, desde los meandros siempre complejos de la Justicia.

Y las dos han caído en las trampas del poder.

Escudate
El color blanco que ambas usaron como escudo contra jueces y jurys transmite una imagen de pureza y de inocencia.

Eso es algo esencial para enfrentar a un juez, porque también simboliza paz, humildad e incluso fortaleza y supuesto buen criterio.

En el ideario tradicional las novias van de blanco. También las niñas que hacen la primera comunión.

Y blancas eran las sábanas de lino a las que cantaban los poetas cuando hablaban de los amantes enredados en ellas.

La caída
Anabel Orozco, conocida popularmente como la fiscal viajera, ahora es ex fiscal porque fue destituida el jueves pasado por un Jury de Enjuiciamiento compuesto por magistrados y legisladores.

El Jury, con 17 votos a favor y 4 en contra, dijo haber comprobado que la fiscal había utilizado sus reiteradas licencias por enfermedad para hacer viajes de placer.

Abuso de poder es, entre otras cosas, utilizar un cargo expectante para ejercer su voluntad sabiéndose o creyéndose impune.

En tanto, las dos veces presidenta argentina Cristina Elizabet Fernández de Kirchner está siendo investigada por varios casos de corrupción y por otros asuntos más políticos, como traición a la patria.

A Cristina le queda todavía mucho pasillo tribunalicio por recorrer, y mucho color blanco por usar, porque las causas más potentes de corrupción recién están arrancando.

Ojo al piojo
Demórese, lector, en las fotos y vea las coincidencias y diferencias entre estas dos mujeres de blanco impoluto y de negro señorial.

Orozco es una señora pituca de Mendoza. Cristina, una canchera de mundo, con mucho New York encima.

La provinciana le agrega el collar de perlas. En cambio, la superada Cristina sabe que ahora los gurúes de la moda enseñan que en materia de accesorios "menos es más".

Asociaciones libres
El blanco es un color que se asocia a la nobleza. Y a lo femenino. Pero también a lo higiénico: papel de baño, pañales.

Por eso para mujeres de acción y que han ejercido o ejercen el poder es aconsejable el blanco asociado al negro.

El blanco vendría a ser la representación amable del poder, un poder que en realidad siempre tira para lo oscuro.

El universo es negro y también lo son esos famosos agujeros por donde nos vamos a perder. Y por donde se van algunos cuantos millones de los presupuestos.

Sin embargo, el negro es asimismo sofisticación y elegancia. Pero también sirve para esconder y disimular. Kilos de más, por ejemplo.

Entonces, si con el blanco representamos bondad, abnegación e inocencia, con el negro estamos sugiriendo misterio y ausencia de luz.

Como si estuviéramos diciendo: ojo que esta blancura también puede convertirse en tinieblas.

Fotosíntesis
El blanco puede asimismo ser leído como la síntesis de lo absoluto. Es la suma de todos los colores.
Decir eso y afirmar "ahora vamos por todo", como lo hizo Cristina Kirchner al ganar la reelección presidencial de 2011 con el 54% de los votos, es todo una sola cosa.

Quienes han estudiado la paleta de colores suelen decir que el blanco es el color de los buenos sentimientos. Y que el negro absorbe todos los colores del espectro.

En fin, que, como usted verá, mucho hay para decir sobre estas artimañas colorísticas de los poderosos.
El domingo pasado en esta misma columna nos explayamos sobre una frase de Lucrecia Martel, la directora del film Zama.

Todos sabemos que no somos buenas personas, dijo la artista.

Lo expresó para significar que lo que nos puede redimir ante esa verdad dolorosa es que tomemos conciencia de nuestras muy humanas falencias como personas.

Y que tratemos de evitarlas.

Se la hago corta. Releamos los párrafos precedentes.

Y preguntémonos, por ejemplo, cuánto de esa posibilidad de redención cree usted que estuvo en manos de estas mujeres que fueron poderosas. Escucho ofertas.
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