A Fondo Miércoles, 27 de diciembre de 2017

Un vino español de 340.000 euros, el más caro del mundo

Se trata de una edición especial de AurumRed y su botella es obra del artista Alberto Rodríguez Serrano

AurumRed es el vino más caro del mundo y se fabrica en España, concretamente en la localidad conquense de Las Pedroñeras. Este año el precio de su edición oro se ha disparado desde los 17.000 a los 25.000 euros.

El viticultor hace una pausa mientras habla del valor de su producto, se echa las manos a la cabeza y confiesa: "No quiero pensar en cuánto se pagará mi próximo proyecto".

Se refiere una edición especial que saldrá a la venta durante las próximas semanas, "si todo va como esperamos, para Reyes saldrá al mercado", confiesa. La obra aunará arte y vino y su precio será de 340.000 euros.

"Doce de los mejores artistas contemporáneos del mundo están trabajando para mí, queremos fusionar vino y arte. La primera de las piezas ya está terminada y es obra de un artista español que será el próximo Miguel Ángel", augura García. Se refiere a Alberto Rodríguez Serrano, una joven promesa de la pintura. Presume de ser el único artista, junto con el pintor de la Capilla Sixtina, que expuso en la Accademia di Belle Arti di Firenze.

En cuanto Hilario García entró en contacto con la obra de Rodríguez Serrano no dudó en poner en sus manos la vasija en la que el autor imprimió su creatividad: "su obra me fascinó, se le conocerá internacionalmente, el Vaticano ha comprado una obra suya", cuenta García. El producto de esta unión es un carísimo ejemplar que contendrá 16 litros de su edición oro.

Según el viticultor, este será el primero de varios proyectos en los que arte y vino se integrarán en una misma obra: "esta botella es la primera de las piezas terminadas, pero habrá más. El vino cabrá en todo tipo de manifestaciones artísticas".

Un producto único

"Es caro porque el propio mercado así lo ha decidido, hay gente dispuesta a pagarlo porque les aporta sensaciones que no encuentran en ningún otro producto del mundo", explica Hilario García, creador de AurumRed.

El tempranillo de Las Pedroñeras tiene una particularidad: sus matices cambian dependiendo de la dirección que tome el giro del vaso antes de beber. García recomienda que la copa se vuelque en el sentido de las agujas del reloj, en cuyo aroma se perciben pan de higos, brevas y algunas notas especiadas.

Asegura que su sabor es más alcohólico, más maduro, más ancho y menos largo. El sentido opuesto, sin embargo, tiene "más finura y elegancia" y un aroma en el que predominan las frutas pequeñas, el cacao y los cassis.

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