A Fondo Domingo, 25 de febrero de 2018

Un singular diagnóstico que no es vinculante

De sabios y de locos todos tenemos un poco. La corrección política en exceso suele privarnos de comprender ese refrán

Sebastián Henríquez, secretario general de los docentes mendocinos "está para el psiquiátrico".Ese diagnóstico -no vinculante, diríamos- lo dio el gobernador Alfredo Cornejo en uno de sus esporádicos raptus de incorrección política.Lo que no sabemos muy bien es si el mandatario cree que el trotskista líder del SUTE tiene serios problemas para entender la realidad o si en su defecto se hace el oso.Cornejo lo traduce así: el SUTE insiste en este reiterado show con la finalidad de repetir lo de todos los años, que es llevar a ese sindicato a estar en lo alto de la agenda política.Lógico: hay que aprovechar la vidriera gratuita de la Vendimia y en particular de su Carrusel. En esos días festivos la Provincia le permite a todo el que quiera protestas que copen esa parada vendimial. Y el intendente de Capital no les puede poner multas por cortar calles. Una paponia.Sin embargo, los gremios como el SUTE deberían entender que esa es ya una protesta desodorizada. Los espectadores soportan estas protestas metidas de contrabando porque andan -ponele- con el duende vendimial en el cuerpo. Paso 1La apuesta anual del SUTE para esta fecha es instaurar en la ciudadanía la consigna de que no van a empezar las clases y que toda la culpa hay que facturársela al gobernador de turno. Con ello intentan generar un creciente malestar en las familias mendocinas, que ya tienen ordenadas sus vidas para que en marzo sus hijos vuelvan a clases y se dejen de romper la pava en la casa.La ingenua creencia del SUTE es que ese malestar social se le va a volver automáticamente en contra a Cornejo.Suponen en el gremio que la gente va empezar a odiar al gobernador por negarles a los docentes la paga que se merecen. Paso 2En realidad para el obcecado Cornejo esta situación es como que le sirvan en bandeja el menú que más le apetece: el que incluye la pelea política.Bastó que el viernes Henríquez hiciera público el rechazo del plenario de delegados a la oferta de aumento salarial 2018 para que Cornejo se frotara las manos.Surgió entonces el bramido del Cornejo profundo: "El aumento saldrá por decreto".Con un agregado en forma de gran frutilla del postre: no incluirá la cláusula gatillo para recomponer el sueldo de acuerdo con el índice de inflación. ¿Por qué? Porque ese tipo de cláusula debe surgir de un acuerdo cerrado en paritarias.¿No es como mucho?En tiempos de tan exagerada corrección, donde nos quieren hacer creer que palabras como ciego, sordo o mudo son descalificadoras, y donde pretenden que uno les diga "personas en situación de calle" a los que no tienen un techo, se entiende que sorprenda el coloquial exabrupto de Cornejo a Henríquez al ponerlo en condiciones de enfermo psiquiátrico.Está claro que un gobernador no debe decir esas cosas. Y es cierto que este gobernador no es el rey de la diplomacia.Pero tampoco debe olvidar el SUTE que los gobernadores no están para dejar conforme a un sector en desmedro de otros.Un gremio defiende intereses sectoriales. Un gobernador debe congeniar de la mejor manera posible los numerosos intereses sectoriales que hay en la sociedad para que no se vayan al pasto las cuentas públicas.Un gobernador, cualquiera sea, debe gobernar de acuerdo con las leyes, y la norma madre de cada año es el Presupuesto que votan ambas cámaras de la Legislatura, donde se fija cuánto dinero habrá para los sueldos de cada ministerio.Tirá del gatilloLa oferta del Gobierno provincial sigue el derrotero de lo que se está ofreciendo en todo el país y es del 15,7% en tres tramos, con cláusula gatillo. Esto significa que si la realidad inflacionaria supera los índices previstos en el Presupuesto, se activa ese gatillo para adecuarlo a los vaivenes inflacionarios.El gremio en cambio reclama que ese 15,7% tenga un adicional del 7,6% con lo cual el alza se iría al 23,3% .Eso es lo que sacó de quicio a Cornejo y lo llevó a proponerle cama adentro a Henríquez en El Sauce.Si mañana en la paritaria el SUTE ratifica el rechazo al aumento 15,7%, Cornejo lo fijará por decreto pero sin la cláusula gatillo.¿Me muestra el carnet?Como para calmar las aguas y demostrar que aún no está apto para que le entreguen el carnet de loco, Henríquez anunció que a la paritaria de mañana irá con una "propuesta superadora" para que el salario de los docentes no pierda poder adquisitivo."¿Y por qué no la presentaron en la paritaria cuando correspondía? ¿De pronto se les iluminó la mente?", les contestan desde el Gobierno.Los gremios que tienen características especiales, como el de los educadores, deberían ser los primeros en entender los chirriantes cambios que hay en la sociedad. Lección 1: no se puede seguir protestando como hace 20 o 30 años.

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