A Fondo Domingo, 3 de junio de 2018

"Trabajo de escribir lo que la gente quiere decir y no sabe cómo"

Rosario González o Bleu Minette. La mendocina más seguida en Twitter

Rosario González es una publicista mendocina de 33 años que maneja cuentas de redes sociales a políticos y empresas. Amante de los gatos (tiene 5), casada con un arquitecto, si hay algo que tiene muy en claro es que no va a tener hijos porque sus objetivos en la vida no incluyen la maternidad. Contada así, es una historia de lo más convencional.

Rosario, también Bleu Minette, es una tuitera con 359.000 seguidores, entre los que se incluyen desde Frances Orella (el actor que protagonizó Merlí), a Candelaria Tinelli, pasando por actores y actrices latinoamericanos, músicos, y periodistas hasta Melisa Joan Hart, la ex niña prodigio de Nickelodeon, que en los '90 protagonizó Sabrina, la bruja adolescente. De más está decir que las redes sociales son una lotería, muchas veces maravillosa, que conecta a miles de personas en minutos, y otras de efectos terribles. Sin embargo, el éxito de Bleu Minette no parece ser tan fortuito, puesto que ella piensa los contenidos, y se los transmite cuidadosamente a su público de chicas jóvenes y a adolescentes que buscan otro tipo de mensaje sobre su cuerpo y su realidad que el que convencionalmente les venden los medios. A eso se ha dedicado Rosario en su perfil de Twitter, a transmitir esas ideas, que luego se tradujeron en un libro -Ser feliz es darse cuenta-, que ya va por su sexta edición. En esta charla, Bleu Minette cuenta cuáles son para ella las razones de su éxito y qué piensa del poder de las redes sociales, sin las cuales no podríamos concebir la comunicación al filo del 2020. -¿A qué te dedicás, puntulamente?-Yo soy publicista y me especializo en redes sociales, desde que las descubrí, de grande. Me encantaba el tema de la redacción en las redes, y quería darle un marco teórico a lo que me gustaba hacer. Terminé dando yo talleres de redes sociales. -¿Creés que la gente entiende el poder de las redes sociales?-En Mendoza, por ejemplo, hay una dificultad muy grande para usar Twitter. Mucha gente dice: "Acá en Mendoza no tiene éxito Twitter". Y no es así. Yo prefiero decir que para mí es un desafío si no conozco algo. Veamos cómo hacer para aprenderla. Twitter en Mendoza y a nivel nacional mueve un montón de cosas-¿Podés definir el motivo de tu éxito?-Creo que apunté a un segmento que no estaba muy explotado en ese momento. Yo dije que en las redes sociales faltan mensajes optimistas sin creérmela, porque tampoco soy la Madre Teresa, pero me siguen muchas mujeres y muchas adolescentes. Y a mí me parece que está bueno hablar de ciertos temas que no son los que dicen que usualmente las adolescentes compran. -No escribís sobre cualquier tema.-Claramente no. Pienso en los contenidos que quiero compartir con respecto al público que me lee. Yo sé quiénes me siguen, sus edades, qué les gusta. -¿Cuando empezaste lo tenías en cuenta?-No, yo me abrí la cuenta en el 2012 y la cerré porque no entendí el sentido de Twitter. Pensaba que era para chatear y nadie me contestaba. Pero como ya tenía blogs, pensé en trasladar esto que escribí a una red social. Empecé a hacer eso como ejercicio de redacción publicitaria. Me parece que hay mensajes muy feos con respecto a la imagen, que para ser linda o para triunfar tenés que tener un determinado tipo de cuerpo, o encajar en determinados estándares sociales de imagen. Y yo dije: "Bueno, no, mirá, yo vengo a mostrarte que hay otras cosas". -¿Creés que esto que buscabas, lo has podido transmitir?-Claro, con mi propia historia. Yo empecé Publicidad a los 28. Antes no sabía lo que quería hacer. En ese sentido no era exitosa, comenzaba carreras y las dejaba porque no encontraba lo que quería. No tengo un tipo de cuerpo de las que triunfan en las redes sociales usualmente. De todas maneras me va muy bien con lo que hago, vivo de eso. Escribí un libro que va por la sexta edición, fue uno de los más vendidos el año pasado, y me lo compran jóvenes y adolescentes. El mensaje es que podés ser exitosa en lo que vos elijas ser, y en cómo lo elijas. -¿La publicidad te ha aportado ese poder de síntesis? Porque sintetizar una idea en una cierta cantidad de caracteres es complicado. -Yo lo veía como un desafío de redacción, cómo haces para expresar una idea en tan poquito espacio. Yo no buscaba lo que pasó, se fue dando. Y sí, la verdad es que me sigue mucha gente. -¿Cómo surgió el tema del libro?-Yo escribo sobre las emociones y los sentimientos. El libro surgió como un pedido de los seguidores. Yo cuando decidí escribirlo no tenía trabajo, e invertir en un libro era prácticamente imposible. Cuesta encontrar una editorial y poner dinero. -¿Cómo fue que lo pudiste sacar?-Una editorial de Buenos Aires me ofreció hacerse cargo. La verdad es que acá en Mendoza me ha costado muchísimo todo. No me considero famosa para nada, pero sí soy conocida en un ambiente under, digamos, que es el de las redes sociales. Acá me empezaron a hacer notas después de que me las hicieron en medios nacionales, como Clarín y La Nación. -Lo llamativo es que no tenés un perfil alto, como los que tienen tantos seguidores en las redes. -Yo creo que en las redes hay lugar para todo, eso es lo bueno y lo rico de este medio. Su potencial. -¿Muchos usuarios usan sus perfiles para quejarse, al revés de lo que hacés vos?-Mirá, por ejemplo, mi marido, al que conocí por Twitter, se vino a vivir a Mendoza desde Tucumán y después nos casamos, es así. Yo le digo: "Sos supernegativo" y la explicación de él es que usa las redes para quejarse. -¿Vos y la Bleu Minette de Twitter son exactamente iguales?-A mí me pasa que si bien tiene mucho de mí ese personaje de Twitter, de las cosas que yo creo sobre la vida, tiene una forma de decir las cosas que no es la que yo uso en la vida diaria. Se sorprenden cuando les digo que yo escribo por un senador. Estoy en ese ámbito. -¿Cómo te llevás con las adolescentes que te siguen?-Son hermosas mis seguidoras. Tengo una sensibilidad especial con las adolescentes. Me llevo muy bien con ellas. Tienen una rebeldía genial, todo lo viven con muchísima pasión, no le tienen miedo al ridículo. Y también tienen muchos problemas. -¿Te piden consejos, por ejemplo?-Me escriben muchos adolescentes con problemas y siempre lo digo: hay pocos espacios para expresarse, no sé si en la familia o en el colegio. ¿Por qué buscar hablar con una desconocida que podría tener malas intenciones? -¿Eso te genera una responsabilidad?-Claro, porque yo no soy profesional de la salud, ni psicóloga, y siempre les recomiendo que hablen con una persona de su familia. -¿Te ha tocado algún caso complicado?-Sí, dos chicas me pidieron ayuda por casos de grooming, porque les mandaron fotos a desconocidos y las estaban extorsionando. Yo las puse en contacto con Grooming Argentina, las acompañé en eso. -¿Y esto como lo manejás vos en tu vida? -La verdad es que yo no me siento famosa ni nada por el estilo. Me doy cuenta cuando me enfrento a la gente en Buenos Aires. Me estoy formando para eso, pero sólo he hecho presentaciones de mi libro. Cuando lo presenté el año pasado fue en la Casa de Mendoza. Me mandaron una foto antes de llegar. La cola daba vuelta a la cuadra, las chicas me esperaban con el libro en la mano para que se los autografiara. Yo en ese momento pude darme cuenta de que ese numerito que se ve en Twitter son personas. Que vas a tener un impacto, esto te va a pasar con cien o con 300.000 personas. Yo tengo que tener una responsabilidad con lo que digo.-¿Cuando asesorás a un político sobre cómo usar bien las redes qué aspectos le marcás?-Primero se hace un estudio del público objetivo de esa persona, es decir a quién le querés llegar. Y después hay que ver cómo usar las palabras para llegar a un segmento determinado. Eso es redacción publicitaria, básicamente. No sé si es muy ambicioso lo que yo pienso, pero siempre digo que yo trabajo de lo que quiero y lo que quiero es escribir lo que otras personas quieren decir, pero no saben cómo. Ya sea en el ámbito político o con otros perfiles, también he trabajado para empresas. Lo que hago es eso, traducir lo que la gente quiere decir-Si vos tuvieras que definir el público de cada red social, Facebook, Twitter e Instagram, ¿cómo lo harías?-El Facebook es para gente más grande. De hecho los adolescentes se mudaron todos a Instagram porque en Facebook se metieron las madres, las tías, los padres, y los chicos se fueron a otra red social que los padres no entendieran. Twitter es más utilizado por los políticos. En realidad, si alguien quiere tener presencia en las redes debería estar en todas y manejarlas correctamente, es decir con un contenido particular para cada red. No es lo mismo cortar y pegar de una red a otra, porque son todos diferentes. -¿Creés que cada uno tiene que tener su perfil y no mezclar, por ejemplo, si no hacés política, no opinar sobre este tema?-Yo creo que no se puede hablar de todo al mismo tiempo. ¿Porque quién tiene éxito hablando de todos los temas? ¿Alguien que ya era famoso en otro medio y lo siguen para saber qué piensa sobre todo, sobre actualidad? Pero uno se va enfocando en el público, qué intereses tiene esas personas. Hay como un contrato de lectura por el que me a mí me siguen, y quieren leer determinados contenidos y no otros. -¿Qué pensás de las múltiples opciones que han incorporado las redes, como videos y transmisiones en vivo por ejemplo?-Para mí como que se va perdiendo la esencia un poco. Por ejemplo, para mí Twitter era para escribir y nada más. Pero no está mal usarlos. Lo que más importa es la idea.

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