A Fondo Domingo, 1 de abril de 2018

Pelado maldito, villano perfecto o ese hombrecito con buzo de DT

Un perfil que revela aspectos desconocidos del seleccionador que nos llevará al Mundial de fútbol de Rusia en poco más de dos meses. De cómo se salvó de ser un desaparecido más, con una brevísima trayectoria como futbolista, a estar en la cabeza de millones de futboleros

Pelado maldito. El perfil le da para ser el villano perfecto, el odiado, el objeto de todas las broncas. Va contra la corriente, ocupando el lugar perfecto para recibir todas las críticas.Adora a una banda "proscripta"; adhiere a una referente política atacada despiadadamente en los últimos años; le propinó una de las peores derrotas al emblema de la pasión argentina; no tiene pasado de gloria; tiene 58 años pero se viste y se comporta como un joven; tiene una novia 22 años menor que él... y es pelado. Un objeto de odio ideal.Los pelados son fáciles de insultar. Son una tentación para la puteada. Jorge Sampaoli es pelado y, para completarla, es el técnico de la Selección nacional de fútbol, que esta semana perdió 6 a 1 ante España. Es el villano perfecto, que ni siquiera llega (y no quiere) llegar a la categoría de antihéroe. Para colmo, parece hacer alarde de esto. Veamos.Es amigo (todos los villanos tienen alguno) de Patricio Rogelio Santos Fontanet, líder de la banda Callejeros, a quien visitó algunas veces en la cárcel, en donde el músico purga pena por la tragedia de Cromañón y podría estar en condiciones de salir en libertad condicional este mes.Sampaoli tiene tatuadas en su cuerpo varias frases de las canciones de Callejeros. "No escucho y sigo, porque mucho de lo que está prohibido me hace feliz", dice una frase de la canción Prohibido. "Creo que educar es combatir, y el silencio no es mi idioma", dice otra de Escultura.También se tatuó en todo su antebrazo derecho el dibujo de Oktubre, el disco icónico de Los Redondos, y se declara admirador profundo del Indio Solari, a quien califica del referente por excelencia del rock nacional.Antes se había hecho tatuar "No se vive celebrando victorias, sino superando derrotas", una frase de Ernesto Che Guevara. Esa leyenda quedó borrada después por otros tatuajes, ya que el tatuador la escribió incorrectamente (puso "si no") y eso le valió al pelado un escrache en las redes.En algún momento, cuando se barajaba su nombre para dirigir la Selección, se definió kirchnerista. "Admiro a Cristina Kirchner. Siempre me guié por sus valores y los de Néstor. Me identifico con ellos porque lucharon contra los poderes de turno. Más allá de ser de izquierda o derecha, lo que uno quiere ver es que la gente llegue feliz a fin de mes", dijo.Tiene 58 años y está en pareja desde hace 10 años con Paula Valenzuela, una chilena 22 años menor que él a quien conoció en un gimnasio de Rancagua , cuando dirigía el equipo de O'Higgins.Para completar, historia conocida, dirigía la Selección chilena que le ganó la final de la Copa América de 2015 a Argentina. Y, a mayor abundamiento, tiene un pasado muy breve como futbolista y un historial muy modesto como DT en el país.Todo, todo hace que Jorge Sampaoli sea el villano perfecto. Un pelado maldito.Los orígenes, el día que dirigió trepado a un árbol y el despegueSampaoli nació en Casilda, cabecera del departamento de Caceros, que hoy tiene poco más de 35.000 habitantes y que está situado a la altura del tobillo de la bota de Santa Fe.Su padre era policía y Sampaoli dice que "él sufría mucho por mí en la época de la dictadura. Me detuvieron varias veces por hacer reuniones. Tuve la suerte de que él trabajara para la Policía, si no yo hubiera sido un desaparecido más".Comenzó a jugar al fútbol en las inferiores del Club Atlético Alumni de Casilda. Debido a la estrechez económica de la familia, no se dedicó exclusivamente a entrenar, sino que consiguió trabajo de cajero en el Banco Provincia. Después trabajó también en un Registro Civil de la localidad Los Molinos, adonde llegó a firmar actas de nacimiento y defunción. También jugó en Aprendices Casildenses, CA 9 de Julio de Arequito y CA Huracán de Casilda. Cuando tenía 19 años sufrió fractura de tibia y peroné y dejó de jugar. Como jugador nunca salió de su pueblo.Si hay algo que tiene el pelado es voluntad. Por eso se transformó en DT. La historia dice que debutó con el equipo principal de Alumni de Casilda en el año 1994 y que en 1996, cuando dirigía al Club Atlético Belgrano de Arequito, de la Liga Casildense, se le prohibió la entrada a un partido por una sanción disciplinaria y Sampaoli decidió subirse a un árbol y gritarles a sus dirigidos desde allí. Un fotógrafo del diario La Capital de Rosario captó esa imagen, que al día siguiente fue vista por Eduardo José López, entonces presidente de Newell's Old Boys, que le ofreció ser DT de Argentino de Rosario, que era gerenciado por Newell's. Pero su historia como entrenador en el país no fue muy próspera y en 2002 metió su ropa en un bolsito, como él mismo dice, y se fue a probar suerte a Perú.Allí tuvo mejores y peores momentos. En 2007 hizo una primera experiencia en Chile, en el equipo de O'Higgins, y después se fue a Ecuador, a dirigir al Emelec. Era 2010 y allí sí logró resultados destacados, que luego harían que lo contratara la U de Chile. Su desempeño allí terminaría catapultándolo a la dirección técnica de la selección trasandina.Su paso por el Sevilla de España y su llegada a la Selección argentina es historia conocida y reciente.