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domingo 07 de enero de 2018

Paso a Chile, un desafío en su máximo histórico

Prioridades. La riña por asesores en la Legislatura o el ítem banca son temas menores al lado de la esperada visita del papa Francisco

Una tregua en el ardor veraniego de la política tras el diciembre volcánico. Menos mal. Hacía falta un relax para poder calzarse las ojotas a gusto.

Hasta tal punto llegó la descompresión que las principales discusiones locales de estos días fueron azuzadas por asuntos de poca monta, con epicentro en la Legislatura, un foro cada vez más alejado del interés mayoritario de la gente.

Devolveme los asesores
La pequeña riña en lo que va de enero la protagonizaron en Diputados el presidente de la Cámara, el radical Néstor Parés y el demócrata Marcos Niven.

¿Por qué despotrica Niven? Porque Parés les dio de baja a 10 asesores que lo secundaban, a él, que es el único representante ganso que pervive en la Casa de las Leyes.

Niven aduce que fue en represalia por no haber apoyado al oficialismo cuando se votó el proyecto para aumentar los miembros de la Corte. Algunos colegas peronistas adhieren al argumento.

El entuerto es de casi nulo interés para la población y sorprende por su ingenuidad.

No hace falta ser politólogo ni haber estudiado mucho para conocer las reglas del juego. Basta con ver alguna de las buenas series de trama política como Borgen, House of Cards o West Wing.

En toda alianza influye el nivel de intercambio entre los socios. Qué aporta cada uno. Y Niven, con las hilachas partidarias que lo sustentan, al cortarse solo en un proyecto de ley que era de gran importancia para Cambiemos, se bajó a sí mismo el precio y, de paso, anuló la escasa cotización que aún le quedaba al PD.

Ese sello tiene menos peso hoy para la alianza de gobierno que el que adquirió en su momento el de Graciela Cousinet y compañía.

Un dato de la realidad. No entenderlo, por parte de Niven, Carlos Balter y los últimos mohicanos, es entonar el réquiem de despedida.

¡Marche un ítem tribunal!
Si algo le ha dado prestigio en el orden nacional al director general de Escuelas, Jaime Correas , a la par con igual intensidad del odio gremial, es la implementación del ítem aula, que acabó con el viva la Pepa de los faltazos al trabajo.

La herramienta, para el Gobierno mendocino, es de gran utilidad para concluir con lo que Alfredo Cornejo llama el exceso de "empleo público improductivo", porque esa disfunción la termina pagando el resto de la sociedad con sostenido esfuerzo.

Así pues, ha cundido en estos días, con patrocinio de un viejo zorro como el senador Juan Carlos Jaliff, el llamado ítem banca, que apunta a sancionar, con igual criterio, a los legisladores que no concurran a honrar su faena en la Legislatura.

La idea es bienintencionada, pero difícil de implementar, porque, por ejemplo, ausentarse del recinto para no dar quórum está contemplado dentro de las reglas de juego lícitas del pugilato partidario.

El ítem banca es también, como el caso de los asesores, un tema menor. Porque si hay un ítem que hoy se justificaría muchísimo más es el aplicable al Poder Judicial. Empezando por los supremos, cuya sagacidad para sortear las obligaciones laborales deja reducida al tamaño de un poroto la treta que urdió la hoy exonerada "fiscal viajera", Anabel Orozco.

Solo que los jueces de la Corte tienen el tino de no burlarse de todo el mundo subiendo sus francachelas a Facebook.

Contaba Cornejo, en la entrevista del domingo pasado como Mendocino del Año, que Jorge Nanclares en una entrevista a este diario, doce años atrás, "decía exactamente las mismas cosas que dice ahora, como agenda de hoy, al reasumir como presidente del tribunal".

O sea, siguen los togados fijos en el mismo lugar de siempre.

Sin amagar, siquiera, a modificar distintos privilegios como la feria judicial o el pago de ganancias.
¿Qué ha cambiado para Nanclares?

Que hoy tiene respaldo del Gobierno para ir hacia adelante.

Pues que vaya.

O pida el ítem tribunal.

Números que no afligen
Lo más tórrido que ocurrió sobre el final de 2017 en el ámbito nacional fueron los anuncios que dio el equipo económico en pleno del presidente Macri, que movieron algunos cálculos inflacionarios y le metió algo más de combustible al dólar.

La Provincia, como dijimos hace dos domingos, ha hilvanado su pauta de recursos y gastos siguiendo los números de la Nación.

¿Cambió en algo, entonces, la cosa tras la conferencia de Dujovne, Peña, Sturzenegger y Caputo?
"Nada cambió", confirman en el Ejecutivo mendocino. "Las paritarias y el presupuesto seguirán teniendo como referencia una inflación del 15,7%".

Según ellos, el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) del Banco Central hace tiempo que ya está en el orden del 15%.

Ahora bien, otra pregunta que vienen contestando, de manera ambivalente, los especialistas: ¿fue positivo o negativo que saliera a hablar de esa manera el equipo económico sobre el final del año?

"Si bien puede llevar la inflación un poco hacia arriba, lo veo positivo por la baja de tasas y su efecto en el dólar y la actividad económica", evalúa Lisandro Nieri, el hombre que maneja los números provinciales.

Paso a Chile: todo un desafío
Lo más importante de enero, lo fundamental, no estará, sin embargo, en la Legislatura, en los ministerios ni en la Casa de Gobierno, sino en la cordillera.

La visita del papa Francisco, del 15 al 18, a Chile, llevará la relevancia del Sistema Integrado Cristo Redentor a su máximo histórico.

Buena parte del país que decida trasladarse por tierra pasará por Mendoza, sumándose al flujo "natural" de las vacaciones.

Es un desafío exigente. Una prueba culminante por cuanto, además, el gobernador Cornejo considera que la conectividad de Mendoza con el Atlántico y con el Pacífico es una de las prioridades geoestratégicas de su administración.

Mucho depende de reparticiones nacionales. Pero la presencia y el accionar de la Provincia resultan fundamentales en esta instancia.

Presencia, por ejemplo, que ha sido muy escasa en el Sur, pues por el paso Pehuenche se trasladarán los viajeros que decidan ir a ver el Papa a Temuco.

"Hay mucho centralismo tanto en Mendoza como en Chile. No vinieron las primeras autoridades ni siquiera a las reuniones del Comité de Integración Binacional que se han realizado aquí", se quejan en Malargüe.

Una falencia que están a tiempo todavía de corregir.
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