A Fondo Domingo, 3 de junio de 2018

Otra vez nos hicieron parar y dar el asiento

¿Qué tiene que ver la Corte de Justicia sin mujeres con una negra llamada Rosa Parks que en 1955 decidió cambiar el mundo?

Hace 63 años los negros de Estados Unidos todavía debían dar el asiento en los micros si un blanco se lo pedía.

Fue una mujer la que decidió que eso era un absurdo insoportable.

Y cuando un caballero blanco la quiso hacer levantar para que le cediera el asiento, Rosa Parks, que así se llamaba, le indicó que no se iba a levantar de su asiento porque ella tenía tanto derecho como él a ir sentada.

El señor blanco la denunció a la policía, y Rosa fue detenida, le marcaron los dedos y le sacaron la foto de delincuente que ilustra esta página.

Eso fue la chispa que encendió un fenomenal movimiento de derechos civiles que revolucionó a esa nación y repercutió en el mundo.

Ningún varón se había animado a tamaña osadía.Gente correctaMe acordé de Rosa Parks cuando hace unos días el gobernador Alfredo Cornejo postuló como nuevo integrante de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza a su actual ministro de Gobierno, Dalmiro Garay.Esta movida ha sido motivada por la renuncia por jubilación de Alejandro Pérez Hualde, quien dejará libre en el máximo tribunal uno de los siete sillones.

Para que Garay pueda jurar en la Corte debe tener el aval del Senado. Y allí el oficialismo cuenta con los votos necesarios para avalar al elegido por Cornejo.

Es decir que esas poltronas que están desde hace años ocupadas exclusivamente por varones seguirán sin incorporar la representación femenina, nada menos que la otra mitad de la población.

La explicación que han dado Cornejo y Garay para defenderse de que no haya mujeres en la Corte tiene -bajo el perfume de una supuesta corrección- todos los elementos de una falacia. Esto es: parece válido pero no lo es.¿A cuánto el sofisma?Veamos: la explicación de Cornejo fue la siguiente: "Independientemente de si es varón o mujer, lo importante es que la persona elegida tenga perspectiva de género, y Garay la tiene".

Traduzco: Garay es una persona criteriosa y preparada para saber interpretar y defender los derechos de las mujeres, sobre todo en este momento en que hay una revalorización de la mujer en buena parte del mundo.

Y aquí lo importante -nos dice ese razonamiento- no es que una mujer concreta aporte su mirada dentro de la Corte, sino que los varones se aprendan de memoria el discurso feminista.

Pareciera que el varón es un ser tan completo que si se aviva y adopta la mirada de género, pues entonces puede suplantar a la mujer en los puestos más importantes, así ellas se pueden quedar en la casa cocinando, ordenando los placares y haciendo yoga.Doble visiónCualquier especialista sabe que la mirada de la mujer, o mejor dicho la concepción del mundo que tiene la mujer, está cargada de particularidades que la visión del varón no posee.

Por eso es que son imprescindibles ambas miradas, porque se complementan, y juntas hacen una síntesis más humana.

La explicación oficial busca convencer (perdón, iba a decir manipular) a la opinión pública.

¿Y saben por qué? Porque esa opinión pública no ha tenido la suficiente fuerza o la necesaria convicción para imponerse en este asunto.

Aquí ha faltado una Rosa Parks o varias Rosa Parks mendocinas.

Cornejo, que es un político muy inteligente y sagaz, percibió claramente eso.

Y entonces decidió que en este asunto él era blanco y rubio y que todavía estaba en condiciones de reclamarles el asiento a los negros.¿Qué Garay? ¿Cacho?Y hete aquí que los negros se pararon. Y Cornejo lo hizo sentar a su amigo Dalmiro Garay.

Garay es otro varón inteligente, sagaz y sin el fichaje del político clásico.

Sin embargo, él también incurrió en vernos como negros obligados a dar el asiento en el micro.

Así, nos informó que el hecho de que haya sido postulado por el gobernador Cornejo no va ser ningún impedimento para que su actuación en la Suprema Corte brille por su ecuanimidad y total libertad de criterio.

"Nunca he perdido mi independencia. Es más, considero que la independencia es nota central del Poder Judicial", aseguró Garay para quedar bien con quien lo postula y con la corporación que tendrá que lidiar.

Mi abuela, que no había terminado la primaria pero que era adepta a los dichos populares, solía decir: "Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces".

Y también nos remarcaba: "Todo muy lindo, pero aquí el poncho no aparece".

Donde dice "poncho" debe leerse: la Corte de Mendoza no acepta mujeres, sólo "perspectiva de género".

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