A Fondo - Mendoza Mendoza
domingo 05 de noviembre de 2017

No maten al vino

En el sitio Change.org ya recolectan firmas para dejar sin efecto el impuesto a la bebida nacional, cuyo anuncio causó gran revuelo

El dato no es anecdótico. Por primera vez Mendoza llegó a Change.org, la mayor plataforma on line del mundo de peticiones. Fue, lógico, por el impuesto al vino que levantó esta semana a la provincia toda, sin grietas, sin fisuras, contra la medida propuesta por el Gobierno nacional.

Con una carta llamada #NoImpuestoAlVino se puso en marcha una iniciativa a través del servicio de recolección de firmas más exitoso de internet, con el fin de presentarlas en el Congreso de la Nación.
Los principales referentes del sector han plantado bandera contra el proyecto presidencial de aumentar 10% los impuestos internos a la bebida nacional, al que consideraron "aberrante".

La reforma tributaria incluyó una medida que gravará con un impuesto interno al vino, lo que generó un fuerte rechazo por parte de los representantes de sectores vitivinícolas, quienes lo consideraron desde "aberrante" hasta "injusto e ignorante" por tipificar como no saludable a la declarada "bebida nacional".
El nuevo escenario para el sector se presenta con una mayor presión tributaria: por un lado, por la pérdida de la exención al impuesto interno a los espumantes que se les había concedido en los últimos 8 años y que ahora será del 17%, y por el otro la novedad de un gravamen del 10% para el vino. Los referentes del sector, quienes aseguraron que no hubo consulta previa y explicaron de qué forma impactará este impuesto.

Al exponer los argumentos contra la medida, el Ejecutivo mendocino hará hincapié en que se trata de una economía regional con más de 230 mil hectáreas plantadas en el país y que genera casi 400 mil puestos de trabajo, además de no ser un mercado concentrado. También se pondrá sobre la mesa la designación por ley del vino como Bebida Nacional, la cual es considerada un alimento, ya que trae beneficios a la salud y no se la asocia a los excesos.

La referente de la Coviar Hilda Wilhelm disparó hacia el Gobierno nacional y las "preferencias" con las multinacionales: "No deja de sorprendernos que las gaseosas light no tributen a pesar de sus fórmulas secretas. Todos sabemos qué es el vino y cuáles son sus componentes, y que el vino se hace en la Argentina y genera trabajo argentino".

"Es un impuesto suicida para una economía regional", expresó con malestar Marcelo Pellereti, ayer en el programa Rumbo Económico (radio Nihuil), quien dirige la bodega mendocina Monteviejo. "El ministro dice que la industria del vino tiene un PBI pequeño porque representa el 1,5 del PBI del país, pero en Mendoza representa un 30% del PBI. Son miles puestos de trabajo que se ven afectados", agregó. Y recordó, pesimista: "En Argentina, históricamente, el impuesto que se aplicó llegó para quedarse".

Desde la industria estiman que teniendo en cuenta una base de cálculo de ventas por $72.000 millones anuales, de los cuales $54.000 millones corresponden al mercado interno, la actividad vitivinícola ya realiza un aporte fiscal de $18.000 millones de pesos anuales, a lo que el nuevo impuesto pretendería sumar unos $5.400 millones.

"La cerveza se elabora, se embotella, se despacha y se cobra. En el caso del vino, el proceso completo implica plantar el viñedo, a los 3 años producir si es que no surge un inconveniente climático y recién ahí se puede elaborar el vino para embotellarlo, sacarlo al mercado en 6 meses en algunos casos y hasta en 10 años en otros", explicó Pelleriti.

Alberto Arizu, presidente de Wines of Argentina, coincide en que la noticia llega en uno de los peores momentos de la industria. "El sector no está bien, hubo dos cosechas muy malas, las peores en 100 años, que golpearon mucho", explicó. De hecho, setiembre es el mes más rojo para el sector, en consumo interno como en exportaciones. "Es un error mirar al vino como el resto de las bebidas alcohólicas. Es un sector económico desconcentrado, el negocio está totalmente atomizado, no hay grandes grupos corporativos. En los principales países productores de vino como Francia, España e Italia no existen impuestos internos sino todo lo contrario, se protege la industria porque es parte de la cultura del país y es mucho lo que mueve alrededor, el enoturismo es una fuente de ingresos enorme", explicó.

Otro hecho que indignó al sector fue que se justificara gravar el vino por considerarlo entre las bebidas azucaradas y las alcohólicas no saludables. "Quieren aplicar un impuesto al vino aduciendo que el vino es perjudicial para la salud, lo cual nos resulta un agravio. Hay estudios que confirman que el vino es bueno para la salud y son los mismos estudios en los que basó la ley que declaró al vino bebida nacional" explicó, Walter Bressia, de Bodegas Argentinas, cámara vitivinícola nacional.

Muchos referentes de la industria coinciden que el aumento va a ser un golpe mortal a la cadena productiva. Este año ya perdimos 5 litros de consumo, se pasó de 24 a 19 litros per cápita.

Con este impuesto los precios se van a incrementar, eso va a dejar al vino muy por encima de las gaseosas, las cerveza, el agua, y eso va a hacer desaparecer muchas bodegas. El más afectado va a ser el vino básico, 'el tetra', que es el más sensible", explicó. Sobre los pasos a seguir, Bressia adelantó que se van a reunir con las autoridades provinciales y que el pedido será la quita total del impuesto. "Vamos por el cero, porque el vino no es un producto industrializado, no tiene por qué ser gravado. El sector vitivinícola va a pelear por lograr el impuesto cero", concluyó.

Fuente:

Más Leídas