A Fondo A Fondo
domingo 17 de diciembre de 2017

"Lo que no tiene de linda lo tiene de buena"

Con el inicio del calendario vendimial vuelve la discusión acerca de si no es una antigüedad seguir con los certámenes de belleza

Bien. Preparen las orejas, activen las lenguas y tengan a mano el vaso con agua porque la charla viene lunga, por menos, hasta mediados de marzo.

Anoche se lanzó la carrera vendimial. La primera fiesta fue en Godoy Cruz y con la elección de la nueva reina de esa comuna comenzaron otra vez los cuchicheos, las críticas, las defensas, los debates y las discusiones sobre si la Vendimia tiene que seguir manteniendo los concursos de belleza.

¿Una antigüedad? ¿Una tradición? ¿Un acto discriminatorio? ¿Una manifestación popular?

Abrir el juego
El quid de la cuestión es si la Vendimia tiene que seguir eligiendo mujeres preciosas en detrimento de aquellas otras que "lo que no tienen de lindas lo tienen de buenas", como le escuché decir a un personaje en una película de Niní Marshall que vi hace poco en Volver.

Quienes militan en contra de esos certámenes (particularmente las feministas y la gente de izquierda) desacreditan por completo estos concursos.

Están también quienes preguntan por qué no se elige a la mujer más solidaria o creativa o emprendedora o modosita o lanzada o a la más guarra.

O –por qué no– a la más "gauchita", como todavía suele mencionarse en los pueblos, con mirada machista, a aquellas damas que –aseguran– son generosas para el amor.

Las reinas de Instagram
La base del razonamiento crítico contra las reinas vendimiales es que estos certámenes de belleza tienen mucho de discriminación al resaltar sólo un aspecto de la condición femenina: la belleza.

Fíjese, a su vez, en la paradoja de que en estos tiempos de Instagram cualquier hija/o de vecino se cree por momentos reina o rey de la web, a la que suben fotos provocativas o zafadas o en poses o gestos tan teatrales y poco naturales que dan risa.

¿No será que aquello que muchos quieren cambiar son los ropajes o las plataformas y no la idea de reinado de belleza? Chi lo sa.

El funcionario miedoso
Otros, por ejemplo los funcionarios, no quieren meter la pata con los votantes (o con las ideas vetustas que tienen de los votantes).

Entonces admiten por lo bajo que elecciones de belleza como la de la Vendimia o la del Mar o la de la Corvina Rubia, van camino a la extinción, pero piden, con respecto a la Vendimia, que se tengan en cuenta los aspectos culturales o de tradición que es difícil romper de un plumazo.

De estos políticos podría decirse que piden desarmar la elección de la reina de la Vendimia, pero haciendo malabares para que no se note.

No toquen nada... ¿o sí?
Están, asimismo, los más tradicionalistas que directamente exigen mantener la elección vendimial como ha sido siempre.

Son los que estiman que nuestro concurso de belleza tiene muchas diferencias con otros en los que las participantes deben desfilar en trajes de baño o en los que hay más exigencias sobre medidas del cuerpo o el peso de las candidatas.

Acá –explican– la mujer que participa en la Fiesta de la Vendimia es un símbolo de trabajo, de espíritu y no de 90-60-90.

También se hacen sentir los que dicen que la vitivinicultura (y por consiguiente, la cultura que esa actividad genera) ha tenido tantos cambios en los últimos 30 años que esa innovación tiene que tener su correlato en la principal fiesta de Mendoza.

El mundo del vino se ha internacionalizado, se ha "glamourizado", se ha hecho más especializado y específico, se ha abierto a las fusiones del vino con otras bebidas para no perder público joven y que, por lo tanto, el vino no puede seguir siendo solo algo vinculado a la Virgen de la Carrodilla y a los borrachitos de pulpería con los que suelen llenar el escenario del Frank Romero Day.

Un video molesto
En San Juan, que es una provincia más conservadora que la nuestra, hay por estos días un escandalete con un video que se volvió viral en la web.

En él se simula una entrevista a una supuesta candidata a Reina del Sol, donde quedan en evidencia todas esos lugares comunes en los que suelen caer las postulantes a estos reinados cuyanos cuando las hacen hablar.

La Fiesta del Sol es la versión sanjuanina de nuestra Fiesta de la Vendimia. Es decir que hablar mal de ella es, más o menos, como insultar a la madre de los que aman el festejo.

La reacción contra el video sanjuanino demuestra que en la tierra de Sarmiento les va a ser mucho más difícil hacer desaparecer estos certámenes de belleza.

La guerra
En esta discusión todos creen tener buenos argumentos.

Mientras tanto, las niñas crecen viendo a diario en la TV a princesas y a reinas de Disney. Y en Mendoza durante enero, febrero y marzo las niñas más pequeñas juegan a ser reinas vendimiales.

Pero después de los 7 años, el juego de ser la más linda deja a la Vendimia para instalarse en Facebook o en Instagram. O en la costumbre de cambiar casi a diario la foto de perfil del WhatsApp.

La realidad les tiene preparada varias sorpresas a estas niñas porque al entrar al secundario se encuentran con que muchas lindas son objeto de bullying o de discriminación por parte de las que se creen "el justo medio" en materia de belleza.

Pero, vaya paradoja, al mismo tiempo las agresoras de las lindas, tras acosar o agredir, juegan a ser seductoras y a tener más edad desde las redes sociales.

Resumiendo
Lo cierto es que todo indica que la costumbre de los certámenes de belleza podría tener los años contados. Y que esa ola justiciera seguramente tocará a la Vendimia.

Parecía que nunca se iba terminar con la trata de blancas y se la está atacando.

Parecía que el acoso en el mundo del espectáculo nunca iba a recibir una sanción social.

Pero esa sanción ha aparecido con fuerza y está destruyendo exitosas carreras de actores, productores y directores que antes eran respetados.

Las reacciones sociales son a veces inesperadas. Quizás algún día llegue al bullying escolar.
O que mañana se lleve puesta a la elección de la reina vendimial o, por qué no, que tengamos reinas para rato.

Las sociedades manejan sus tiempos y saben cuándo descargar sus humores.


Fuente:

Más Leídas