A Fondo A Fondo
domingo 10 de junio de 2018

La expectante espera por el ajuste que viene

Cuando estalló la crisis cambiaria, a principios del mes pasado, en el gobierno mendocino quedaron expectantes.

Apretaron la tecla de "pausa" antes que ponerse a recalcular todos los números del erario.

No querían dramatizar la situación. Tampoco pasar por distraídos.

"En unos 20 días sabremos dónde estamos parados", fue su único mensaje respecto del futuro cercano.

Pues bien, se cumplió el plazo. Y hubo acuerdo con el FMI.

Las dudas primordiales, sin embargo, siguen campeando.

"Tenemos que esperar unos días más", es todo lo que se anima a prometer hoy el ministro de Hacienda, Lisandro Nieri. "Es necesario ver las señales que vayan apareciendo después de los anuncios".

La cautela y el temple en medio de la borrasca son los mejores rasgos de carácter que ha desarrollado el dueño de los números provinciales.

"Tampoco se conoce la letra chica del paper rubricado con el Fondo", añade Nieri, sin soltar la pausa.

Una gran oportunidad
Hay un consenso general entre los especialistas -no en la calle, que reacciona de manera más epidérmica- en cuanto a valorizar positivamente el monto del arreglo con la entidad que dirige Christine Lagarde.

El crédito de 50 mil millones de dólares, "un monto más grande de lo que creíamos", se toma como un firme respaldo internacional.

Implica un alivio momentáneo y una oportunidad de encarrilar el país por un sendero de previsibilidad.
"Dejar de deber es bastante sano. Lo mismo que el Central deje de financiar el Tesoro", señala Nieri como expresión de deseo.

Va en línea con lo que afirmó en estas horas el vicepresidente del Banco Central, Lucas Llach (quien fuera precandidato a vicepresidente de Ernesto Sanz): "Endeudarse menos y más barato y apagar para siempre la maquinita financiadora de déficit fiscal. Ese es el resumen del programa macroeconómico que se anunció esta semana".

Ignacio Fidanza, politólogo, aporta una visión complementaria: "Macri tiene la oportunidad de aprovechar el oxígeno vital que aportó el FMI para hacer los cambios que necesita su Gobierno".

He ahí otra clave esencial: la política. Que será más importante que la economía, de ahora en más, para que la reconfiguración nacional resulte fructífera.

Y con la discusión del nuevo Presupuesto ya instalada en el horizonte cercano.

Mendoza ante el ajuste que viene
Al apoyo del FMI no es gratis. Implica un ajuste severo, por más que la entidad, en algunos párrafos, indique que hoy se siente más conmovido por la situación social. Por los más pobres y necesitados.
Las metas deberán cumplirse, encima, dentro de un contexto de crecimiento reducido, lo cual complica otro poco el panorama.

¿Cuánto de este ajuste impactará en Mendoza? ¿Y cómo?

"Nadie nos ha dicho nada todavía desde la Nación", es el estado de situación que dibuja el Ejecutivo provincial.

Un estado de latencia.

Están a la espera de que haya una convocatoria general a las provincias. Resulta obvio. Necesario.
Muchos de los posibles recortes se realizan de manera automática. No requieren de anuncios.
"Sabemos que vamos a contar con menos recursos", es la única certeza.

Y en cuanto a obras que eventualmente se verían afectadas, también permanece la incógnita.
El dólar, flotando ahora con otra libertad, tampoco genera pesadillas en el gabinete local.

En caso de que continúe en alza, se afectan algunas deudas en divisa extranjera. Pero, en compensación, mejoran otros ítems como las regalías, el sector exportador y el turismo. Sobre todo este último que, ipso facto, ya verificó un crecimiento sustancial, tanto de visitantes nacionales como extranjeros.

Con las cuentas propias bajo control y con el pago del aguinaldo asegurado a los estatales el próximo viernes, Nieri se abre a su esperanza: "Lo importante es que todo esto se traduzca en un shock de confianza".

Buenas y malas noticias
Algunas noticias alegraron el humor de la comunidad mendocina durante la semana, como el inédito Martín Fierro al mejor aviso publicitario que se llevó el Fondo Vitivinícola (junto a la agencia Liebre Amotinada) por la campaña rotulada El vino, la primera red social.

Un hito. Y una excelente estrategia que apunta a recuperar el carácter popular de nuestra industria madre.

La otra alegría, más intensa, fue la incorporación, a último momento, de nuestro comprovinciano Enzo Pérez a la Selección Nacional.

Fue la frutilla en el postre de una temporada futbolística que vio a Godoy Cruz subcampeón y clasificado a la Libertadores, a Independiente Rivadavia salvado del descenso y a Gimnasia y Esgrima sumándose con su festejado ascenso.

Ninguno de estos logros le son indiferentes al Gobierno y, fundamentalmente, al gobernador Cornejo, futbolero de ley y tombino de alma.

Hasta aquí las buenas noticias.

Las malas vinieron por la situación carcelaria. En una nota de tapa que publicó este diario el domingo pasado con la firma de Rosana Villegas, se daba cuenta de que Mendoza rompió un triste récord: nuestros penales "llegaron al 127% de ocupación, lo que significa que en donde debieran alojarse 100 presos, hay hoy casi 30 personas más".

Cárceles: una bronca silenciosa
El Gobierno no reaccionó públicamente ante la revelación de una serie de cifras que ponen al sistema carcelario al borde del hacinamiento.

Sin hacer declaraciones puntuales, masticó su bronca en silencio.

"No hay que hablar de hacinamiento. Técnicamente es superpoblación", dicen, en primer lugar.

Y siguen: "Nos comimos una opereta del juez Sebastián Sarmiento (exdirector del Servicio Penitenciario) el fin de semana pasado y con eso nos esperó la oposición en el Senado, creyendo que los contraventores van a las cárceles".

Sarmiento, que en su perfil de Twitter muestra una foto suya junto a Eugenio Zaffaroni, es, dicho sea de paso, uno de los tábanos que más irritan a los hombres de Cornejo.

Pero la inquietud por este tema excede a la militancia "abolicionista".

Un neutral como el presidente de la Corte, Jorge Nanclares, estuvo en los penales del Sur de la provincia. Quedó impactado. En algunas celdas, cuenta, había seis o siete internos, allí donde no cabían más de dos.

"La Provincia en cualquier momento recibe una amonestación internacional", advierte. "No todo se puede resolver con la Justicia Penal".

En el Gobierno se explican en voz baja, pero con argumentos que ellos consideran sólidos: "Estamos arreglando la situación. Durante el kirchnerismo, no se construyó un solo metro cuadrado, pese a que el sistema ya venía retrasado".

¿Qué exhiben como aportes de esta gestión? Varias obras: inauguración de Agua de las Avispas, el pabellón B Sur de Boulogne Sur Mer, el sector de jóvenes adultos de San Felipe y el alojamiento transitorio del CedeCo en la Comisaría 33, más nuevas obras en ejecución en San Rafael, Tunuyán, Cacheuta, etcétera.

"Es el esfuerzo de construcción penitenciaria más grande en Mendoza desde 1982", saca pecho el ministro de Seguridad, Gianni Venier, añadiendo que ha habido un cambio de paradigma con la reforma a la ley de ejecución penitenciaria, largo de explicar aquí.

"Se ha roto el círculo vicioso del garantismo K", añade el subsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino. "El que comete un delito, cuando corresponde, debe ir preso. Hay que mejorar las cárceles o construir más, para que estén en condiciones dignas de encierro. En eso estamos".

El debate, en público o en privado, está abierto.

Lo que no puede hacerse es ignorarlo.
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