A Fondo Domingo, 8 de julio de 2018

La columna de Stamateas: Fijarnos metas

Bernardo Stamateas

bernardoresponde@gmail.com

Todos tenemos objetivos que cumplir en la vida. Si anhelamos alcanzar un objetivo, en cualquier área que sea, necesitamos sí o sí fijarnos metas que nos acerquen cada día un poco más a la cima. Lo ideal es establecer dos tipos de metas. A saber:

· Metas de largo plazoTener metas de largo plazo es soñar cosas grandes. Es ver en nuestra mente un cuadro grande donde incluimos dónde queremos ir, qué queremos hacer, hasta dónde queremos llegar, etcétera. Estas son las primeras metas que siempre deberíamos establecer. ¿Por qué? Porque soñar cosas grandes nos mantiene con buena salud y alarga nuestra vida acá en la tierra. Además porque hoy en día contamos con más tiempo que antes. ¡Es mentira que no hay tiempo! En el pasado, la gente se moría de niño o muy joven, apenas llegaban a los 40 años, ya sea por las condiciones en las que se vivía o por las enfermedades para las que hoy existen un tratamiento o una cura. Hoy vivimos hasta aproximadamente los 90 años. Es decir, que en las últimas décadas aumentó el promedio de vida.

No importa la época en la que vivamos ni la edad que tengamos, las mejores cosas se consiguen invirtiendo tiempo. Los grandes deportistas y músicos que dejan huella tardan años en convertirse en los mejores. No sucede de la noche a la mañana. Algunos escritores se pasan toda la vida escribiendo una obra. Por ejemplo, la autora de Harry Potter publicó su primer libro después de los 30 años pero hacía mucho que escribía. Es decir, que las cosas grandes llevan tiempo y hoy nosotros tenemos más tiempo que si hubiésemos vivido en los siglos anteriores. Comparto algunos ejemplos más...

Henry Ford comenzó su compañía a los 40 años. Gandhi dejó de ser abogado y se dedicó a aquello por lo que se lo conoce a los 40 años. Leonardo Da Vinci pintó la Mona Lisa después de los 50 años. Tolkien escribió El señor de los anillos a los 62 años. Louis Armstrong hizo sus mejores temas a los 66 años. Nelson Mandela fue presidente de África a los 76 años. Miguel Ángel siguió pintando hasta los 88 años. Y la lista podría continuar...

· Metas cortasDe la gente que ha logrado muchas cosas en la vida, aprendí que hay que tener metas grandes pero también metas chicas. ¿Por qué? Porque hay que ir disfrutando el recorrido hasta la cima. Donde está plantada la bandera es tu meta grande pero, para llegar ahí, necesitás tener metas cortas. Y cada meta corta que celebramos nos permite liberar dopamina y otras sustancias químicas de la alegría. Si una persona únicamente está enfocada en la meta grande, probablemente no llegue a alcanzarla porque la adrenalina la puede terminar enfermando. Pero si tenemos una meta grande y armamos pequeñas metas que vamos celebrando, tarde o temprano llegaremos.

La mejor manera de lograr una meta grande es partiéndola en pequeñas metas. Por ejemplo, si vos querés que tu negocio tenga muchos más clientes, tu próxima meta debería ser ganar un cliente. Y cuando lo ganás, lo celebrás. Entonces ahora tu meta será ganar dos clientes. Y así sucesivamente.

Así estás enfocado en la meta grande pero vas celebrando cada pequeño logro porque este te va guiando en el camino y te permite disfrutar hasta el final. Quien no se llena de pequeñas metas casi siempre vive de recuerdos. Las personas que más contagian ganas de vivir son aquellas que todos los días se fijan una meta chica... y hacen todo lo posible por cumplirla.

¿El secreto de una vida larga y satisfactoria? Nunca dejar de soñar en grande, fijarse metas y celebrar cada logro con la felicidad de un niño.