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domingo 17 de diciembre de 2017

Fórmula de movilidad y manotazo a los jubilados

"Los jubilados son muchos, pero no tienen entidades que los representen, no se movilizan en la calle. Sobre el tema jubilados se han montado los partidos de izquierda, el kirchnerismo, que le han dado a esto una causa política". La opinión corresponde a Rosendo Fraga, analista político, para quien, además, la reforma previsional que impulsa el Gobierno es el proyecto más relevante para la credibilidad económica de la gestión Macri.

El foco del conflicto es la modificación que el proyecto prevé de la fórmula que actualmente se utiliza para realizar las actualizaciones periódicas de los haberes jubilatorios, de acuerdo con el régimen de movilidad establecido durante la gestión del Frente para la Victoria.

De acuerdo con el proyecto oficial, cuyo texto original incorporó en la Cámara alta modificaciones surgidas de un acuerdo con el bloque encabezado por el peronista Miguel Ángel Pichetto, el nuevo cálculo ata los incrementos a un mix entre el índice de salarios y el índice de inflación. Además, contempla que los incrementos se realizarán en forma trimestral y no dos veces al año como ocurre con la ley vigente, sancionada en el 2009.

Más allá de los cuestionamiento a la nueva fórmula, las críticas también apuntan a que en el primer semestre de su implementación, los haberes jubilatorios serían menores a los que estipula la actual ley, por lo que en la sesión la diputada de Cambiemos Elisa Carrió planteó que habrá una "compensación" por esa pérdida. El mismo viernes se anunció el pago, por única vez, de un bono compensatorio.

Con peras y manzanas
En un análisis estrictamente numérico y que compara anualmente las fórmulas de actualización de las jubilaciones, Nadin Argañaraz detalló el impacto que tendrá la reforma previsional:

– Con el cambio de la fórmula de movilidad (el que se pretende aprobar mañana), a fines de 2018 el haber jubilatorio mantendría el poder adquisitivo actual. "Si un jubilado puede comprar hoy 100 manzanas dentro de un año podrá comprar 101", graficó.

– Si se mantiene la fórmula de actualización, "los jubilados podrán comprar 106 manzanas". Es decir, explica Argañaraz, el jubilado pierde poder adquisitivo futuro, aunque no pierde respecto a la inflación.
– "A diciembre de 2019, con la nueva movilidad, tendría 106 manzanas y de aplicarse la que está vigente hoy llegaría a 114", consignó.

– Esto implicaría que en lugar de llegar al máximo histórico de poder adquisitivo de las jubilaciones en el país (setiembre de 2015) en diciembre del año próximo recién alcanzaría ese récord un año después.

Razones del costo político
Cambiemos está dispuesto a pagar ese costo, que contará también con los votos del peronismo, porque tiene que bajar un punto del PBI del Déficit Primario para cumplir con la meta de 2018.
"Con este cálculo del movilidad el gobierno se está dando 0,6% del PBI, unos 72.000 millones de pesos. Es decir, equivale al 60% del déficit que tiene que bajar", explica el titular del Instituto de Análisis Fiscal (Iaraf).

Para Argañaraz es necesario hacer un trabajo integral del sistema jubilatorio argentino.

"Primero, de cajón, que no exista ningún privilegio, tanto en trabajadores activos como en pasivos. Segundo, combatir la informalidad laboral. Hoy un 40% del empleo privado está en negro. Si bien la mayoría lo están por la alta carga tributaria del país, un cálculo moderado muestra que el sistema pierde alrededor de 100.000 millones de pesos, solo de aportes personales", comentó.

"Es muy difícil que un sistema jubilatorio sea sostenible con semejante cantidad de trabajadores en negro", concluyó.

Lo que ha planteado el Gobierno es un cambio en el método de actualización de las jubilaciones.
El problema no es la fórmula, sino que el manotazo a los jubilados ya que el Gobierno busca cerrar las cuentas para hacerle frente al déficit fiscal.

La actual fórmula tiene un componente de la recaudación de Anses y otro de salarios. El kirchnerismo la estableció así. No podía atarla a la inflación porque manipulaba el Indec .

Se trata de un cálculo que funcionó muy bien frente a la inflación en la época dorada del kirchnerismo, cuando la economía tenía un fuerte crecimiento.

Hasta 2013 los jubilados le ganaron a la inflación. Sin embargo, a partir de los últimos cuatro años la fórmula empezó a perder.

Como se trata de una fórmula que se actualiza en base al semestre anterior, si la inflación del año siguiente es inferior a la del año previo, los jubilados se benefician. De no darse esta situación, sucede lo contrario.

La nueva fórmula que plantea el Gobierno consiste en un 70% de evolución de la inflación y otro 30% de evolución de salarios.

Sin embargo, atar la jubilación a la inflación, más un plus, puede proteger más a los jubilados de los vaivenes de la economía.

La discusión está en cómo aplicar una reforma previsional que le dé más previsión al haber de los jubilados sin "pegarles el manotazo" el año que viene.
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