A Fondo Domingo, 12 de agosto de 2018

En las ciudades, solamente duchas de tres minutos

<b>Sidney.</b> Recibió menos de 170 mm de lluvia en lo que va de año.&nbsp;

La situación en Australia admite un único calificativo: "Esta sequía es la más larga y más extensa que vimos en más de 50 años, por eso debemos darles una ayuda adicional", declaró el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull.

James Jackson, presidente de la federación de agricultores de Nueva Gales del Sur, saludó las medidas del gobierno, pero solicitó que se prolonguen en el tiempo. Para otros, llegan tarde y son insuficientes.

"Todos los gurús del clima son incapaces de decirnos cuándo terminará la sequía", señala Col Barton, cuya familia tiene una granja en el este de Gunnedah desde 1938.

Los servicios meteorológicos australianos afirman que el fin del calvario no está cerca . Pero esto no es todo: las ciudades también se enfrentan a esta escasez de lluvia y las ciudades también se enfrenta a la falta de agua.

Un ejemplo: Murrurundi, 300 km al norte de Sídney, recibió menos de 170 mm de lluvia en lo que va de año y podría no tener agua potable en los próximos meses, por lo que se decretaron restricciones. Algunas de ellas son: duchas de menos de tres minutos y un máximo de dos lavadoras por semana para sus habitantes.

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