A Fondo Domingo, 27 de mayo de 2018

El entusiasmo se paga muy bien

La columna de Stamateas

Bernardo Stamateasbernardoresponde@gmail.com

Mucha gente es entusiasta por naturaleza. Necesitamos entusiasmo para funcionar bien y obtener resultados. Y si no somos "naturalmente entusiastas", siempre podemos practicar y aprender a desarrollar el entusiasmo.

¿Qué significa tener entusiasmo? No es sonreír todo el tiempo, ni tener "cara de cumpleaños feliz". La alegría interna, que no depende de lo que sucede afuera, consiste en esperar siempre algo grande, es decir, lo mejor que la vida tiene para ofrecernos. Tal actitud, que uno mismo decide adoptar, genera entusiasmo y el entusiasmo se paga bien.

Hoy quiero compartir dos características que tiene la gente entusiasmada que pueden ayudarte a comprobar el grado de entusiasmo en tu vida.1. La gente entusiasmada habla "fe"Hablar fe no tiene que ver con la religión. Implica tres palabras. La primera es yo. La gente entusiasmada dice, pase lo que pase a su alrededor: "Yo, sí". "A mí me van a llamar; hoy me va a suceder algo bueno; yo lo voy a lograr". Aprendé a decir: "Yo. Esto es para mí", lo cual no es una actitud egoísta sino entusiasta frente a la vida con sus desafíos. La gente de fe expresa: "Voy a tener éxito en lo que emprenda" porque tiene buena estima y conoce tanto sus puntos fuertes como sus debilidades. Cuando alguien te diga: "Vos, no", respondé: "Yo, sí".

Joshua Bell, uno de los mejores violinistas del mundo, por el que la gente paga mucho dinero para escucharlo, hizo un experimento que se puede ver en YouTube. Ese hombre se fue a una estación de subte disfrazado, sacó el violín y empezó a tocar. La gente pasaba por al lado y tres o cuatro personas se pararon a escuchar y le dejaron unas monedas. Al rato, se quitó el disfraz y se dio a conocer. Pagan muchos cientos de dólares para escucharlo en un teatro pero cuando estaba en el subte disfrazado, la mayoría de la gente no le prestaba atención. Por eso, que no te importe la opinión de la gente y llenate de entusiasmo.

La segunda palabra es acá. Muchos dicen: "Cuando cambie de trabajo, voy a estar mejor". ¡No! Justo donde estás plantado te va a ir bien. En esa familia, en ese empleo, en ese barrio. No siempre hace falta moverse para tener éxito, sino simplemente cambiar nuestra actitud y creer que, donde estamos, vamos a crecer y progresar.

Y la tercera palabra es ahora. La gente entusiasmada dice: "Es a mí, es acá y es ahora". No mañana, ni "cuando tenga pareja", ni "cuando tenga hijos", ni "cuando cambie la situación del país". Ahora mismo nos puede ir bien, si escogemos una actitud entusiasta. Hay cosas que hay que hacer ahora, sin esperar a que algo cambie afuera. Siempre es posible ser feliz ahora porque quizás mañana no tenga la oportunidad que hoy tengo frente a mí. 2. La gente entusiasmada perseveraEl lema del perseverante es: "Me duele pero no me detiene". Al psicópata no le duele. Por eso no se detiene. Pero como nosotros no somos psicópatas, nos duele y aun así seguimos adelante. Siempre suceden cosas que nos duelen, porque no podemos controlar lo que los demás hacen, pero sí podemos tomar la decisión de quedarnos a vivir en el dolor o de aprender de este y seguir adelante. El entusiasmo nos provee la fuerza para no detenernos, aunque algo nos lastime.

¿Querés más entusiasmo en tu vida? Hablá fe: yo, aquí y ahora. Y perseverá, jamás te detengás, aunque te hayan abandonado, o traicionado o engañado, y eso te duela. Resolvé rápido los conflictos y hacé cada día algo nuevo, distinto, que quiebre tu rutina. Cuidá el entusiasmo en tu vida porque el entusiasmo tiene muy buena cosecha. ¡Esperá siempre lo mejor!

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