A Fondo A Fondo
domingo 24 de diciembre de 2017

El empresario al que se le multiplicaron sociedades tanto como evasiones

En poco más de una década, las empresas de Cristóbal López crecieron de 9 a 170. Se trata de uno de los hombres más poderosos del país

El indalo es un dibujo prehistórico asociado a un "dios del arco", por la figura de un hombre cuyos brazos se extienden formando un semicírculo. En Almería, lo pintan en las fachadas de las casas contra los maleficios, porque lo asocian a la buena suerte.

En Argentina, hoy, la palabra indalo está directamente asociada a un conglomerado de importantes empresas, en las que se agrupan varios de los medios más importantes del país. En Argentina, hoy, Indalo remite directamente a Cristóbal López y a la "buena suerte" de haber podido multiplicar sus sociedades –pasando de 9 a 170– milagrosamente, como si fueran panes, en poco más de 10 años.

Por eso, Indalo, también es hablar de los Kirchner y de uno de los varios hombres más poderosos del país que han sido encarcelados en los últimos meses, mientras son investigados por causas asociadas al fraude, a la evasión impositiva y al enriquecimiento ilícito. Es hablar del talismán K devenido maleficio.

Empezó vendiendo pollos
Cristobal Manuel López nació en octubre de 1956 en Buenos Aires, aunque fue criado en Comodoro Rivadavia, Chubut. Más específicamente en la ciudad de Rada Tilly. Allí cursó sus estudios en la Escuela Técnica Domingo Savio de esa ciudad, en la que se puso de novio con Muriel Lucía Sosa, sobrina del ex gobernador Sergio Acevedo. Con ella se casó mientras cursaban la secundaria.

Ya desde los 15 años trabajaba vendiendo pollos y verduras con una camioneta que le obsequió su padre, un inmigrante español dueño de una forrajería. Cuando alcanzó los 20 años sufrió la pérdida de sus padres, que fallecieron en un accidente automovilístico, y quedó a cargo de una empresa de su progenitor encargada de servicios de transporte de cargas sólidas, que se afianzó trabajando con diferentes firmas de Comodoro Rivadavia.

Para 1983 ya ganaba su primera licitación de transporte de cargas líquidas para YPF con la compañía Clear SRL, que fundara para entonces. En 1992 incursionó en el mundo del juego, al controlar el casino de Comodoro Rivadavia. El mismo negocio haría en los 2000 con Casino Club, empresa que participa en la operación de las máquinas tragamonedas del Hipódromo Argentino de Palermo y en ciudades del interior. En su última semana de gobierno, Néstor Kirchner le prorrogó la concesión por 15 años.

Desde 2003, las compañías que formó y adquirió empezaron a crecer de forma estrepitosa. A su vez, su enriquecimiento iba teniendo coletazos en la misma Rada Tilly. Allí donde de joven vendía pollos, construyó una enorme mansión para él y otras dos aledañas para sus hijos, Cristóbal Nazareno y Emiliano López, que hoy también están siendo investigados por la Justicia.

Además, en esta ciudad ubicada 12 kilómetros al sur de Comodoro promovió a través de sus empresas la llegada del programa Argentina Corre y la proyección de una playa, a través de recitales y otros eventos populares que atraían a figuras, que luego pasaban por su restorán IN, y lo iban vinculando a ese target.

Pero su nombre trascendió públicamente cuando desde el Grupo Indalo pasó a manejar los canales de noticias C5N y CN23, radio 10, varias FM y portales de noticias, además del diario Ámbito Financiero, una inversión que comenzó en 2012 y se calcula en 250 millones de dólares. La cuota de farándula la sumó cuando en 2014 inició una relación que perdura hasta hoy con la modelo Ingrid Grudke.

A pesar de que el empresario siempre se desvinculó de los K y dijo en una de las pocas oportunidades que habló públicamente, ya que no dio nunca entrevistas, que él sólo era parte de una "burguesía nacional que apuesta al país", el gobierno de los Kirchner resultó a su favor. Cuando Néstor llegó la presidencia, tenía nueve empresas. El número creció hasta 170 y en el último año del gobierno de Cristina facturó en total más de $25.000 millones.

Además, Indalo Media se caracterizó por su discurso oficialista durante el gobierno kirchnerista, opositor en la actualidad. Precisamente a partir de la asunción de Mauricio Macri como presidente su "buena suerte" empezó a desvanecerse. La AFIP –ya sin Ricardo Echegaray– comenzó a exigirle el pago de viejas y millonarias deudas, la Justicia inhibió sus bienes y en poco tiempo la corporación comenzó a tener problemas para pagar los sueldos de sus empleados.

Es que el Cristóbal argentino se habría tentado con el tesoro nacional como los españoles con las riquezas del continente americano, y conquistó una fórmula, entre otras, que le habría funcionado para engrandecer sus sociedades de forma estrepitosa, sobre todo durante los últimos 4 años.

Cada vez que alguien cargaba nafta en las estaciones de servicio, él y su socio minoritario Fabián de Sousa se quedaban con el 26% del precio del litro, que corresponde al Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC).

Fue esta "fórmula" lo que desencadenó la investigación por defraudación al Estado por no pagar entre mayo de 2013 y agosto de 2015, $8.000 millones correspondientes al impuesto al combustible, que llevó a que pidieran su detención. Lo que, a diferencia de las últimas encarcelaciones de ex funcionarios K, no tuvo filmaciones ni fotos sensacionalistas ya que López se entregó.

A las 0.45 del miércoles, Cristóbal López se presentó en el edificio Centinela. Llegó acompañado por su abogado, Alberto Beraldi, y fue trasladado a la Unidad 28, la alcaidía del subsuelo del Palacio de Justicia.

Después, el Servicio Penitenciario dispuso que fuera a la cárcel federal de Ezeiza, donde comparte el complejo con los detenidos Amado Boudou, Lázaro Báez, Julio López, Ricardo Jaime, Carlos Zannini y José María Núñez Carmona, entre otros. Fabián de Sousa, su socio, quedó en el penal de Marcos Paz.

Entre otras deudas la AFIP hoy les reclama más de $10.000 millones, por denuncias hacia 33 de sus empresas, entre las que además de combustibles y medios de comunicación hay juegos de azar, alimentos y construcción.
Fuente:

Más Leídas