A Fondo Domingo, 24 de junio de 2018

El dolor en nuestra vida

La columna de Stamateas

Bernardo Stamateasbernardoresponde@gmail.com

El dolor a nivel emocional es universal. Esto quiere decir que todos los seres humanos, sin distinción, en algún momento de nuestra vida vamos a atravesar períodos donde experimentemos este tipo de dolor.

Pero el dolor no es algo que se supera con el tiempo. Tampoco es algo que precisa aconsejamiento.

El dolor se transforma y nos transforma. Porque es parte de nuestra historia y va mutando. El doctor Marcelo Ceberio, que es un experto psicólogo en el tema, explica que, frente al dolor de perder un ser querido, es importante despedirse. Cuando alguien se va de este plano, tenemos que despedirnos en silencio. Hay que despedirse, si la persona aún está con vida, o incluso si ya partió.

Para ello, podemos hacer una carta o una oración que exprese lo que sentimos, sin guardarnos nada. Porque todo lo que nos guardamos hace que el dolor se extienda en el tiempo. Cuanto más guardemos, más desgarro emocional tendremos. Durante todos los años que ha trabajado con enfermos terminales, el Dr. Ceberio siempre los hizo hablar para que perdonaran, para que gritaran, para que lloraran, o lo que fuera, con el objetivo de que no reprimieran nada.

¿Por qué es importante despedirnos? Porque hay un momento en el que tenemos que soltar al ser amado que se va. No hay que retenerla porque la persona está sufriendo y tiene que partir con el amor de quienes la rodean. Mucha gente queda anclada en la rabia. Cuando alguien se pregunta: "¿Por qué se murió? ¿Dónde estaba Dios que no hizo nada?", no está buscando una respuesta intelectual sino expresando su ira e impotencia. Pero cuando gaste esa emoción, vendrá el dolor que le permitirá elaborar el proceso de duelo y sanidad.

¿Qué cosas deberíamos tener en cuenta frente al dolor emocional? Básicamente estas dos cosas:Que cada dolor es un proceso privado e individual

Cada dolor es un encuentro privado con uno mismo y con Dios (si uno es creyente). Cuando se nos muere alguien querido, tenemos que tomarnos un tiempo de introspección a solas para encontrar la respuesta de por qué pasó lo que pasó. Y esa respuesta es personal e individual. No existen respuestas prefabricadas porque cada uno debe encontrar su propia respuesta para poder sanarse y seguir adelante con su vida.

Que cada dolor puede ubicarse en un cuadro más grandeTodo lo malo que nos sucede en la vida es parte de un rompecabezas grande del cual, por duro que haya sido el hecho, nos permite sacar algo bueno. Ningún dolor es el final de nuestra historia. Siempre puede aparecer una pieza nueva que, sumada a esa pieza que hoy es negativa, nos ayude para bien.

De igual manera que se arma un rompecabezas, necesitamos paciencia para ir colocando otra pieza, y otra pieza, y otra pieza, al lado de las piezas tristes que nos ha tocado vivir para transformarlas en algo positivo para nosotros y para los demás. Un ejemplo de esto es la situación angustiante donde una persona se queda sin trabajo pero esto le permite conseguir otro empleo donde le pagan mejor e incluso tiene que trabajar menos horas por día. En el cuadro más grande, aun lo malo puede terminar siendo para nuestro bien.

En lo más intenso del dolor emocional, no nos sirven estas explicaciones que acabo de compartir a nivel intelectual. Solo podemos entenderlas y asimilarlas cuando no sentimos dolor. Cuando el dolor golpea nuestra puerta, lo único que necesitamos es la presencia de gente querida que nos acompañe y nos diga, con su actitud empática y su cariño: "Aquí estoy, podés contar conmigo".

Más noticias