A Fondo - Hugo Moyano Hugo Moyano
domingo 10 de junio de 2018

Dueño de una frase que impactó: "La AFA hizo un aporte a la paz mundial"

El presidente de la AFA sorprendió con esa afirmación, con la que buscó justificar la suspensión del partido que iban a jugar ayer Israel y Argentina. Nada dijo de la decisión del plantel de no disputar ese amistoso

Como si fuera una candidata a Miss Universo, el sanjuanino Claudio Fabián Tapia, el Chiqui, dijo que la AFA, la institución que preside, hizo "un aporte a la paz mundial" y decidió que la Selección no disputara su último amistoso antes del Mundial, con Israel.

La verdad es que este hombre de 50 años, presidente de un club chico, yerno del sindicalista camionero Hugo Moyano y llegado al sillón de la AFA en marzo del año pasado, no tuvo otra opción.

Esta semana hubo manifestaciones propalestinas en las inmediaciones de la concentración de la Selección en Barcelona, pidiendo que el equipo nacional no disputara ayer el amistoso con Israel.
Más allá de quiénes hayan entendido el reclamo palestino, lo cierto es que la mayoría comenzó a preocuparse por la seguridad.

Cuando ya la tensión era insoportable, Tapia se presentó ante la prensa en hotel Sofía, donde se concentra el equipo que conduce Jorge Sampaoli, y dijo: "Los que nos tratan de ignorantes nos subestiman. Es un conflicto que lleva 70 años. Lo vivido en las últimas 72 horas nos ha llevado a tomar la decisión de no viajar. Mi responsabilidad es la de bregar por la salud, integridad física y la seguridad de toda la delegación".

Quién es
Claudio Fabián Tapia llegó al fútbol grande casi por casualidad. En su niñez moría por San Martín de San Juan, al que seguía a todas partes. Inclusive lo empezó a seguir cuando vino a probar suerte a Buenos Aires, donde comenzó a trabajar como barrendero. Su suerte cambió el día que conoció en el Sindicato de Camioneros a María Isabel Moyano, la hija de Hugo, el dirigente sindical y actual presidente de Independiente.

Su vida cambió completamente. Dejó su trabajo en la calle y se instaló en las oficinas. Fue prolijo para hacer las cosas y comenzó a posicionarse, mientras comenzaba a ganarse la simpatía de su suegro.
El mismo Moyano le ofreció ser el presidente de Barracas Central, ubicado en un barrio capitalino en donde hay más camioneros que baldosas.

Chiqui Tapia no falló, Barracas Central ascendió y el estadio ahora lleva su nombre.

Tiene una buena relación con Mauricio Macri, con quien negoció hace años, cuando se produjeron conflictos salariales entre los recolectores de basura y el gobierno de la Ciudad.

Chiqui Tapia dejó San Juan hace años, pero visita a su familia por lo menos una vez al año, especialmente en los veranos, y elige para pasear los paisajes de Iglesia y Ullum.

Tiene una hermana que trabaja en la obra social del Sindicato de Camioneros en San Juan.

El Chiqui se crió en un hogar humilde ubicado en las inmediaciones de Falucho y Sarmiento, a la vuelta del club San Martín en Concepción y es por eso que suele vérselo en la cancha cuando regresa de visita a su tierra e incluso tiene ficha de filiación como socio.

La cábala
Desde 1986 el amistoso con Israel se había transformado en una cábala. Ese año, con la dirección técnica de Carlos Bilardo, la Selección había jugado su último partido de preparación con Israel antes del Mundial de México. El final de esa historia es sabida: Argentina, de la mano de Maradona, fue campeón del mundo.

A partir de esa vez, y por cábala, siempre se jugó el último partido de preparación con Israel. También es sabido que la cábala no sirvió para nada.

"Quiero pedirles disculpas a todos los israelíes que sacaron las entradas. A todos los chicos que iban a tener acciones con nuestros jugadores, de diferentes religiones, en un mensaje de paz. El fútbol empieza y termina en un campo de juego y nada tiene que ver con la violencia", dijo el presidente de la AFA cuando anunció la cancelación del partido amistoso con Israel.

"No es nada contra la comunidad israelí, no es nada contra la comunidad judía. Espero que todos tomen esta decisión que he llevado adelante como un aporte a la paz. El fútbol trasciende religiones, trasciende sexos, porque todos juegan al fútbol. Dejamos abierta la posibilidad de hacer acciones juntos en el futuro, en Israel o en otras partes del mundo", dijo.

Pero la decisión de enfrentarse a Israel no tiene que ver con una visión política de Tapia o de la AFA. Fue por presión de los jugadores y del cuerpo técnico.

Esta semana, en las inmediaciones del Complejo Deportivo Joan Gamper, en Barcelona, unos 30 militantes se manifestaron a favor de la causa palestina, rechazando la decisión de que Argentina jugara con Israel en Jerusalén.

El amistoso quedó suspendido por cuestiones de seguridad mucho antes de que la AFA y Tapia lo hicieran oficial.

Los manifestantes habían ido con carteles y camisetas de Messi manchadas de pintura roja, simulando ser sangre. Según explicaron, no se trató de una amenaza contra Leo sino como un símbolo de lo que estaban reclamando. Pedían que la Argentina no fuera a jugar con Israel.

De acuerdo a su óptica, con este acto la Selección se iba a transformar en cómplice del "blanqueo de crímenes de la ocupación israelí", tal como había expresado el domingo el presidente de la Federación Palestina de Fútbol, Jibril Rajoub.

Antes Sampaoli había dejado en claro públicamente que prefería organizar un encuentro en Barcelona antes que viajar.

Pero las cuestiones políticas pesaron más. "Para mí será un placer recibirlo en Jerusalén y reafirmar la creciente amistad entre nuestros países", le había expresado el premier de Israel, Benjamin Netanyahu, a Mauricio Macri en una carta enviada en marzo.

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