A Fondo Domingo, 8 de abril de 2018

Cómo ser buenos administradores de nuestra propia vida

La columna de Stamateas

Bernardo Stamateasbernardoresponde@gmail.comMuchos de los problemas que tenemos se deben al estrés y el agotamiento que experimentamos debido a una mala administración de nuestra vida. Si queremos vivir muchos años de calidad, necesitamos ser los mejores administradores y organizadores de nosotros mismos.Para empezar, tenemos que establecer prioridades, pues no todas las actividades ni las personas tienen la misma importancia. Y hacer foco en nuestras metas elaborando un plan de acción detallado con objetivos específicos que podamos chequear con facilidad. Para ello, deberemos desechar aquellos hábitos y estructuras de pensamiento que ya no nos resultan útiles, reemplazándolos por aquellos que nos sirven a la hora de tomar buenas decisiones.Siempre hay que crecer más que los resultados obtenidos. Cuando crecen los resultados y la persona no crece, tarde o temprano surgen problemas. Y para crecer, tenemos que administrar nuestra vida con excelencia. De manera que volvemos al principio. Recordá esto: si uno crece menos que sus resultados, termina aplastado por estos. Si tu sueño crece más que vos, te puede aplastar. Algunas ideas prácticas para ser buenos administradores:• Procurar la grandeza interior, no la exterior. Cuando somos grandes por adentro, somos capaces de movernos en la dirección correcta porque podemos aceptar el error como parte de la vida y aprender de este.• Expandir la mente. Cuando somos humildes y reconocemos que siempre tenemos algo que aprender, aunque se abran todas las puertas, la soberbia nunca nos alcanza.• Decidir por convicción. Jamás deberíamos decidir por lo que sentimos o por lo que nos gusta, porque emociones y gustos son cambiantes, sino bajo la verdad. Quien se mueve por convicción, aun en medio de dificultades, tarde o temprano alcanza el éxito.• Procurar buenas relaciones. Cuanto más respetamos a los demás, más confiarán en nosotros. Procuremos siempre la mejor compañía y seamos amables, generosos y agradecidos con ellos porque nadie llega solo a la cima.• Aprender a hablar y a comunicarnos. La forma en la que hablamos, lo cual incluye el tono de voz, las expresiones faciales y el lenguaje corporal, es tanto o más importante que el contenido que intentamos transmitir. Uno de los grandes desafíos de los seres humanos en esta era de la tecnología es aprender a comunicarnos, pues de ello depende la calidad de nuestras relaciones interpersonales. • Desarrollar mentalidad multidireccional. Si queremos administrar bien nuestra vida, tenemos que dejar la mentalidad unidireccional que nos hace decir: "Si no tengo tal cosa, no puedo vivir". Cuando somos capaces de ver muchas posibilidades, dejamos de depender de los demás y salimos del lugar de víctima para convertirnos en hacedores.Cuando las presiones comienzan muchos abandonan y se dan por vencidos, pero un buen administrador de su propia vida es capaz de expandirse, aun en medio de las peores situaciones. Expandite, crecé antes que tus resultados, no achiqués tu sueño y atrevete a enfrentar los desafíos que te llevarán al lugar que siempre soñaste.