A Fondo Domingo, 1 de julio de 2018

Cómo llegar a la meta

La columa de Stamateas

Bernardo Stamateasbernardoresponde@gmail.com

Los seres humanos solemos ir detrás del éxito. Deseamos que nos vaya bien en todo aquello que emprendemos. Pero los triunfadores que tanto admiramos saben muy bien que nada sucede por casualidad. Ellos se han esforzado, han trabajado tal vez un poco más que el resto y, sobre todo, jamás se han dado por vencidos. Además han adoptado como un estilo de vida algunos de los principios que comparto a continuación:

Un caminoSi queremos triunfar, tenemos que dar pasos. Es decir, transitar un camino. Si le pedimos ayuda a alguien que se encuentra un paso más adelante (porque ya logró lo que nosotros deseamos alcanzar), seguramente nos va a preguntar: "¿Y vos qué vas a hacer?". Es importante tomarnos un tiempo para establecer cuáles son los pasos a seguir, antes de buscar recursos, guía y toda la colaboración que necesitemos. A muchos les enseñaron de chicos que somos una hoja en blanco que la vida se encarga de escribir pero ningún perezoso ha logrado nada bueno. Tenemos que llenarnos de pasos a seguir, aunque nos equivoquemos en el camino. Mark Victor Hansen cuenta que él escribió Sopa de pollo para el alma y nadie quería publicarlo. ¿Qué hizo entonces? Una edición propia y todos los días se dedicaba a realizar entre tres y cinco acciones pequeñas por su libro. Por ejemplo, le regalaba una copia a alguien. Y entre uno de esos regalos, se lo envió al abogado del caso O. J. Simpson. Ese hombre fue a almorzar, se sentó y abrió el libro para ver de qué se trataba... y justo había allí un fotógrafo que le tomó una foto que salió en la tapa de un diario famoso. Así el libró se disparó y hoy ya ha vendido millones de copias. Porque el autor dio pasos y se movió. No se quedó sentado esperando que lo vinieran a buscar.

Claridad de visiónCuando tenemos en claro que vamos hacia la meta, no jugamos para ver qué pasa sino para ganar. Tener claridad de visión nos brinda velocidad. Los grandes empresarios, la gente exitosa, tienen en claro hacia dónde van. Ellos piensan: "Me sirve o no me sirve; voy o no voy; esto me va a ayudar o no me va a ayudar". Porque esas personas están enfocadas. No pierden tiempo en charlar horas con alguien tomando un café porque saben que cuando uno tiene claridad, es veloz. Firmeza en el propósitoMucha gente quiere hacer una cosa un día y al día siguiente quiere hacer otra cosa. Y termina por abandonar todo. Lo ideal es enfocarnos y determinarnos a lograr nuestras metas. Es decir, mantenernos firmes en el propósito que tenemos, sin dejar que nada ni nadie nos desvíe de este.Para concluir, si tenemos un proyecto necesitamos investigar sobre el tema y además aprender de los que saben. Conocer lo que ellos hicieron porque los expertos nos pueden ahorrar años de dolor de cabeza. Y algo muy importantes es analizar las "consecuencias inesperadas", es decir saber que nunca un plan sale a la perfección o tal como lo planeamos. Pero la satisfacción de alcanzar la meta supera todo lo negativo que podamos vivir.