A Fondo Domingo, 29 de julio de 2018

Albino y Nieri, dos caras del acontecer provincial

Ambivalencia. El aluvión contra el fundador de CONIN duele a la provincia. El enroque de ministros es una muestra de racionalidad

Otra vez, en la semana, Mendoza se vio envuelta bajo la bruma de los flagrantes, explosivos contrastes que suelen acometerla con cierta regularidad.

Con la negra regularidad propia de las maldiciones.

Es evidente y manifiesto el esfuerzo que realizan las autoridades y las "fuerzas vivas" por instalar, hacia afuera, a la provincia como un ejemplo de prudencia institucional, de racionalidad política, de laboriosidad y de conducta cívica, como un complemento exacto de sus bondades naturales.Ha dado sus frutos. Muy positivos.

De hecho, la Marca Mendoza crece a buen ritmo.

El flujo turístico es un buen indicador. Falta consolidarlo en el rubro inversiones.

Sin embargo, cada tanto, algún acontecer inusitado le garantiza mala prensa a la provincia durante varios días. Hechos como la pasada ola de feminicidios o las atrocidades del Instituto Próvolo operaron en ese sentido.

Ahora fue el triple crimen de Maipú, seguido por los dichos del afamado pediatra Abel Albino en el Congreso poniendo en duda las cualidades preventivas del preservativo.

Lo segundo, en materia de atmósfera general, es más grave que lo primero.

El atroz asesinato se trató de un suceso episódico, de características personales.

Albino, en cambio, a través de su Fundación CONIN, se constituyó en un emblema social que llena de orgullo a su tierra de origen. La proyecta de la mejor manera. Algo similar a lo que sucede con otras marcas for export como el Instituto Zaldivar o la desarrolladora de software Belatrix. Pero, en el caso de Conin, con un rostro solidario que pocos se atreven a discutir, al menos en voz alta.

De ahí la magnitud del traspié.

Las manchas que han caído, profusamente, en estos días, desde la comunidad científica prácticamente de forma unánime, sobre Albino, gotean sobre la provincia.

Gotean, a su vez, sobre el macrismo, que lo ha acogido como un hijo dilecto, lo mismo que algunos mascarones de proa periodísticos como el diario La Nación o Jorge Lanata.

Gotean, supuran, también, en menor medida, sobre la Obra, es decir, el Opus Dei, cuya membresía Wikipedia se encarga de comunicarle al mundo entero.

Ni qué decir del colectivo que se identifica con los pañuelos celestes y la consigna Salvemos las 2 vidas, que afrontará una instancia decisiva, próximamente, cuando el Senado se expida sobre el proyecto de legalización del aborto y que ha tenido, en el doctor Albino, a uno de sus más conspicuos abanderados.

Unas pocas palabras, en suma, que ya figuraban en los escritos de Albino pero que, dichas en la olla a presión del Congreso, alcanzaron la fuerza devastadora de un huracán.Ministros: la otra caraEl semblante más prudente y predecible de la Mendoza oficial se puso de manifiesto por otro lado: por el recambio ministerial.

Un recambio obligado por el traspaso de Dalmiro Garay de la cartera de Gobierno, Trabajo y Justicia a la Suprema Corte.

No era un hueco fácil de llenar.

Por el contrario, Garay era una pieza esencial dentro del esquema de funcionamiento del Ejecutivo, pero también un portaestandarte del ideario de la actual administración.

En Garay ardía la llama votiva del gobierno de Alfredo Cornejo.

Lo cual describe a las claras el nivel de confianza y reconocimiento que el mandatario deposita sobre la persona de Lisandro Nieri, al enrocarlo de Hacienda a Gobierno.

Y más claras quedan aun las prioridades de Cornejo, hombre práctico por sobre todas las cosas, en esta hora.

Se vienen tiempos muy duros. Y si bien el plan de reforma del Estado provincial sigue en pie, lo principal será atender la coyuntura económico-social.

Nieri es un experto en números. Y totalmente acoplado al funcionamiento general del gabinete donde, como él se ha encargado de describir, los funcionarios están conectados, a tiempo completo, en forma transversal.

Más puntualmente: su interacción con un ministro clave como Martín Kerchner es algo habitual. No tienen que conocerse ni contarse nada.

Para decirlo de otra manera, las áreas de Economía, Infraestructura y Energía que maneja Kerchner no le son ajenas a Nieri.

Algo similar sucede con Paula Alassino, la nueva jefa de Hacienda, una joven contadora fogueada en la Municipalidad de Godoy Cruz, que acompañó en este tiempo a Nieri en la cartera y que domina como nadie los meandros del Presupuesto.

Carácter, temple y expertise dentro del área son sus pergaminos para llegar adonde llegó, según dicen los responsables de la elección.Foco económico, no fiscal¿Qué panorama aguarda a Nieri y a Alassino en sus recién estrenadas funciones?

El de pilotos de tormenta.

De aquí a fin de año, el pronóstico es delicado. Y en parte fortuito, porque parte del destino provincial depende de cómo maneje la crisis el gobierno nacional.

Hay una certeza, dentro de todo: "Nuestro foco está puesto en lo económico, no en lo fiscal", es el concepto dominante en este momento.

Luego de los ajustes del caso, los números de la Provincia afirman tenerlos bajo control. No esperan demasiadas sorpresas por ese lado.

"Hemos hecho las previsiones necesarias como para no frenar la obra pública ni la inversión social", añaden.

En cambio, no pueden anticipar ni la magnitud y ni la duración que tendrán el freno de la economía y la inflación.

Por lo tanto, habrán de moverse con pie de plomo, haciendo sintonía fina día por día, contando cada moneda y con extrema prudencia, tanto en los cálculos como en la asignación de recursos.

La misma prudencia es la que cunde en el seno del Gobierno para referirse al affaire Albino.

Sienten afecto por él, encomian abiertamente su tarea en torno a la desnutrición infantil, valoran su figura como emblema de Mendoza pero, al mismo tiempo, no pueden evitar sumarse a la condena por los dichos del pediatra sobre la eficacia del preservativo.

Lo dicen en voz muy baja, para no herir susceptibilidades.

Pero lo dicen.

"Desde hace años que, en la Provincia, venimos haciendo campañas para fortalecer entre los jóvenes la conciencia y la conducta respecto de las enfermedades de transmisión sexual. Lo de Albino es un franco retroceso", es el mensaje callado.

En boca cerrada no entran moscas.

Albino viene de aprenderlo. De la peor manera.

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