A Fondo Miércoles, 18 de julio de 2018

El robot repartidor llega a China

Están listos para sustituir a los repartidores de carne y hueso. En China, pequeños robots autónomos sobre ruedas, equipados con GPS, cámaras y radares empiezan a entregar paquetes, compras y comida a los clientes.

En Pekín, esos aparatos cúbicos, amarillos y negros, que tienen el tamaño de una pequeña lavadora, recorren desde hace días los caminos de la ciudad residencial "Kafka", ante la mirada sorprendida de los transeúntes.

A una velocidad de cerca de 3 km/h, transportan bebidas, frutas o patatas fritas desde un supermercado cercano.

"El punto débil es que no pueden entregar paquetes directamente en la puerta del piso como los repartidores humanos", declara a la AFP una clienta encantada, que acaba de recibir un paquete de anacardos en este barrio de las afueras de la capital china. "Pero es práctico. El robot entrega los paquetes bastante rápido".

¿Cómo funciona? A través de una aplicación para teléfonos móviles, el consumidor selecciona los productos a entregar, indica su dirección y paga en línea. El empleado de la tienda coloca la mercancía en el robot, que llega en tres o cuatro minutos al pie de los edificios situados a unos 200 metros.

El destinatario sólo tiene que pinchar en un enlace en su teléfono para que se abra el maletero del robot y poder recuperar su pedido.

En China, el mayor mercado mundial del comercio por internet, el 52% de los habitantes hacen una compra con el móvil al menos una vez por semana, según un estudio de la empresa de consultoría PwC, frente al 14% del resto del mundo. Un fenómeno alentado por el espectacular crecimiento del pago con teléfonos celulares, mucho más desarrollado que en Occidente.

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