sábado 14 de mayo de 2016

WhatsApp quiere meterse en las empresas

Las últimas propuestas de la compañía de mensajería para enriquecer su plataforma dejan entrever nuevos desafíos para convertirse en el servicio de comunicaciones digitales más completo.

Las últimas actualizaciones de WhatsApp dan pie a pensar en la estrategia planteada por la compañía, esto es Facebook, de cara a ajustar algunos espacios. Conquistado el mundo móvil, la popular aplicación de mensajería instantánea emprende un nuevo camino. En su horizonte, otro entorno. El laboral. Servicios digitales para el trabajo comienzan hacerse un hueco. Ahí está Slack, ya presente en numerosas compañías y que ha revolucionado el sector. Ahí está HipChat para compartir ideas y archivos. Ahí está, en menor medida, Yammer, para comunicaciones directas entre los empleados. O Lync, Fuze o Glip. Ahí está, incluso, el intento de la firma española Noysi.

Todas ellas tienen en común una transversalidad entre distintas opciones que las convierten en potentes herramientas de comunicación orientadas a la productividad y la organización de recursos. También como elementos indispensable para la coordinación de equipos, fundamental por otra parte para lograr un buen proceso productivo. Y, por extensión, intentar colgar el cartel de «obsoleto» al correo electrónico.

Lo que pretende WhatsApp en estos momentos es convertirse en un servicio completo de comunicación. El objetivo es tocar todos los palos. Y poco a poco lo va haciendo. Para ello, en los últimos meses ha trabajado para integrar algunas funciones interesantes. Una de ellas ha sido blindar el servicio mediante un sistema de encriptación de «extremo a extremo» que, a pesar de algunas flaquezas que no le otorga el cien por cien en seguridad, no deja de ser un paso importante. Las videollamadas, esa función cacareada desde hace tiempo, no llegan, pero comienzan a haber rumores que apuntan a su incorporación en una próxima actualización. Con ello, azotaría un golpe tremendo a Skype en caso de funcionar de manera estable.

Lo que le ha otorgado un mayor nivel de capacidad para fines empresariales es la posibilidad de compartir documentos en formatos diferentes. ¿Qué empresa no querría tener a mano esta característica teniendo en cuenta que es muy común que envíen documentos en PDF a sus empleados? El largo periplo de WhatsApp para convencer a las empresas que son indispensables pasa por otros aspectos, como la mejora de los grupos o la incorporación de los llamados «chatbots», es decir, asistentes virtuales que estarían preparados para responder de forma automática y con un lenguaje humano las peticiones de los usuarios.

Sin embargo, el alcance y rendimiento de esta tecnología es, de momento, errático y dudoso, pero sí se ha especulado sobre la posibilidad de incorporar estos avatares virtuales WhatsApp en futuras versiones, al igual que Facebook que ya ha empezado a ponerlo en práctica. Lo que parece evidente es el esfuerzo de la compañía, que alberga a más de mil millones de usuarios en todo el mundo, en su intento de penetrar en el entorno laboral. Ahí entra, por ejemplo, el reciente lanzamiento de una versión web y un cliente propio para descargarse en sistemas operativos Windows y Mac.

De esta manera, y aunque funciona a modo de espejo de las conversaciones del teléfono móvil, los usuarios pueden utilizarlo desde varios entornos. ¿Quiere decir eso que las empresas van a adoptar la aplicación como un programa más dentro de su estrategia? Todavía es pronto, pero sí es cierto que en el proceso de transformación digital entran estas nuevas herramientas para agilizar las comunicaciones online. Base de agrupación tiene. Son muchas empresas las que se han abierto sus propios canales en Whatsapp para utilizarlo m, entre otras cosas, como servicio de atención al cliente. El próximo paso: las comunicaciones internas.
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