
















Letra: Guillermo y Horacio Pelay.
Música: Egidio Pittaluga.
A Luján, Las Heras, Rivadavia y Tunuyán;
A Maipú, Lavalle, Tupungato y Godoy
Cruz, San Carlos, Guaymallén, a Malargüe cantaré,
A Junín, La Paz, San Rafael y San Martín.
Mendoza,
Tierra del sol y del buen vino...
Mendoza,
La de los andes infinitos...
Mi tierra,
La de las dulces mendocinas...
Mendoza,
La que acunó la libertad.
Un rumor de acequias va arrullando a la ciudad,
Que prestó también su colorido a mi cantar.
Con General Alvear y Santa Rosa son,
Por igual, orgullo y esperanza provincial.
Mendoza... Mendoza... Mendoza...
Mendoza!
Su historia
Desde su nacimiento, la Fiesta de
la Vendimia ha estado regada por música. De hecho, a partir de 1936
se hicieron concursos para elegir todos los años una nueva canción
para cada edición. No obstante, el pueblo adoptó la que se
compuso en 1946, Canto a Mendoza, de Egidio Pittaluga
y los hermanos Horacio y Guillermo Pelay, que oficia
de himno de la celebración.
El primero en proponer un canto a la Vendimia fue el
viñatero de origen español José Trianes Díaz,
quien en 1910 sugirió realizar la Fiesta Anual de la Vendimia. Parte
de la idea del inquieto inmigrante se concretó en 1913, cuando el Segundo
Congreso Nacional de Industria y Comercio, que se reunió en Mendoza,
organizó un gran desfile de carros alegóricos por el centro
y que, aunque sin canción propia, fue la primera fiesta vendimial de
la historial local.
Varios años después, el 4 de marzo de 1936 se difundió el
decreto 87 que instituyó el Día de la Vendimia y establecía
un concurso anual para elegir una canción identificatoria, otorgando
un premio de $ 1000 moneda nacional.
La composición elegida para esa primera fiesta tuvo letra y música
de Ernesto Fluixa y en edición fue interpretada por la Banda de Música
de la Policía, dirigida por Fidel María Blanco, e interpretada
por niños de las escuelas mendocinas.
La canción elegida en 1938 tenía música de Felipe Boero,
quien también dirigió el coro de 6 mil escolares que la interpretaron
durante lo que fue la primera Bendición de los Frutos, la mañana
del 2 de abril.
La marcha de la Vendimia elegida de 1940 se tituló Mendoza, tierra
ubérrima, del compositor Jaime Pahissa Jo. Esa vez, el jurado estuvo
integrado por conocidas figuras nacionales de la música: Rafael A.
Arrieta, J.Pablo Echagüe, Pascual Derrogratis y Juan José Castro.
El 6 de marzo de 1943 el Ejecutivo Provincial llamó a concurso para
música a la composición literaria que se eligió como
Canción de la Vendimia, de la cual fue autor Alejandro Verbitsky.
La Canción de la Vendimia 1944 fue la compuesta por los alumnos del
Conservatorio de Música Salomone y Castro.
En 1946, cuando la celebración cumplió una década, fue
estrenada la famosa marcha de la Vendimia que en realidad se tituló Canto
a Mendoza. Con música de Egidio Pittaluga y letra de los hermanos Guillermo
y Horacio Pelay, fue registrada en Buenos Aires en la editora La Canción
de Buenos Aires, y la contratapa de la primera edición lleva la foto
de la lasherina Josefina Di Pietro, primera soberana saludada con la marcha.
La marcha de los Pelay tuvo otras contrincantes, como
por ejemplo la de 1949, cuyos autores fueron los músicos Gutiérrez
del Barrio y José Arango. Sin embargo, como terminó imponiéndose
la del ‘46, a mediados de la década de 1950 el gobierno la oficializó y
se escucha hasta la actualidad. No obstante, la versión tradicional
que aún está en vigencia es una regrabación con la voz
de Alberto Arenas, cantor principal de la orquesta de Francisco Canaro, ya
que la original no incluía al departamento de Malargüe (creado
el 16 de noviembre de 1950 ) o, según algunas versiones, porque la
primera estuvo grabada por Hugo del Carril, reconocido tanguero peronista
que fue proscripto luego de la Revolución de 1955.
En los años ’90, se grabaron otras versiones -una de ellas por
el Coro de Niños Cantores de la UNCuyo- que se escuchan en algunas
fiestas, pero no logran el impacto de la que tiene la
voz de Arenas .