viernes 04 de marzo de 2016

Várices y arañitas: los 10 mandamientos de las piernas saludables

Desde casa o en el trabajo, hay mucho que podemos hacer para cuidar la salud de las venas.

ara cuidar la salud de las venas, existen 10 "mandamientos" que podés poner en práctica:

1. Hacé actividad física

Realizá todo tipo de ejercicios que hagan trabajar los músculos de la pantorrilla, como caminar, correr, andar en bicicleta y hacer "aparatos" en el gimnasio. También resulta beneficioso practicar deportes: tenis, fútbol, básquet y vóley. Si no podés realizar alguna de estas actividades, se recomienda hacer ejercicios de piernas en casa.


2. Cuidate en el trabajo

Si trabajás parada, es importante caminar todo lo que puedas. También se recomienda descansar las piernas cinco minutos cada dos horas, elevándolas sobre una silla o contra la pared.

3. Ponete las medias

Si ya tenés várices o antecedentes hereditarios, la sugerencia es usar medias de compresión.


4. Visitá al doctor

Si aparece una várice o derrame, por pequeño que sea, lo mejor es no automedicarse y consultar con un especialista lo antes posible.


5. No ocultes tus piernas

Esconder el problema no lo soluciona. Es importante considerar a las várices como una afección de la salud, y no una mera cuestión estética.


6. No pierdas tiempo

Las várices constituyen una problemática progresiva. Retrasar el tratamiento puede resultar muy perjudicial.


7. Cuidá lo que comés

Es muy importante que evites el exceso de peso corporal.


8. Dale libertad a tu ropa

No uses medias o pantalones muy apretados, ya que suelen dificultar el retorno venoso.


9. Evitá la píldora

De ser posible, tratá de no tomar hormonas femeninas, principalmente anticonceptivos.


10. No creas en las fórmulas mágicas

No hay que perder tiempo, dinero o ilusiones en cremas o pastillas, ya que son totalmente inefectivas. Si tenés várices, lo mejor es consultar a un especialista para que te recomiende el tratamiento adecuado.


Los nuevos métodos

Los tratamientos tradicionales –clínicos o quirúrgicos- ya no son la mejor solución para las várices y venas enfermas. Ahora está disponible en nuestro país un nuevo método llamado fleboterapia restaurativa, que reduce el diámetro de las venas y les devuelve su funcionalidad.

Esta técnica trata desde las "arañitas" hasta las várices de gran tamaño. Consiste en la aplicación de inyecciones en la luz del vaso sanguíneo, aún del más pequeño, de una sustancia de origen natural que repara la pared de la vena, lo que permite que la sangre fluya con normalidad.
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