sábado 27 de agosto de 2016

Una checa sobrevivió un mes en la montaña después de ver morir a su compañero

"Me ha sorprendido mucho esta historia. La mujer debe ser de carácter fuerte para haber podido resistir por ahí durante tanto tiempo y en estas condiciones", relatan asombrados desde los clubes de la zona.

Una mujer ha sido rescatada con vida después de pasar un mes en unas remotas montañas de Nueva Zelanda. De nacionalidad checa, ha confesado a la Policía que permaneció sola durante ese tiempo, después de que su compañero de expedición se cayese y muriese mientras recorrían una ruta de senderismo.

Encontraron a la mujer el miércoles en la cabaña de un guardia en la famosa pista de Routeburn, que serpentea a través de un espectacular desfiladero en las montañas del parque nacional de Fiordland en la Isla del Sur, tal y como recoge 'The Guardian'.

De acuerdo con la Policía, los dos excursionistas comenzaron la caminata el 26 de julio y el hombre se cayó por una pendiente pronunciada dos días más tarde. La mujer ha relatado que subió por la pendiente y lo alcanzó, pero murió poco después.

Desde entonces estuvo viviendo en la cabaña de un guardia que quedó bloqueada y sin vigilancia durante el invierno en el lago Mackenzie.

A pesar de las fuertes nevadas del mes pasado, el equipo de rescae encontró a la montañera checa en buen estado de salud. Lo desconcertante es que hasta esta semana nadie se había percatado de su ausencia. El único contacto formal fue cuando esta misma semana el consulado checo advirtió a la Policia neozelandesa de su desaparición.

Un caso inusual

"Este es un caso muy inusual", relata al medio británico el inspector Olaf Jensen, comandante de la Policía de Otago Lakes. "Es muy raro que alguien falte durante tanto tiempo en las montañas de Nueva Zelanda sin que nadie informe al respecto".

La Policía ha informado que después de la muerte de su pareja la mujer pasó tres noches en el monte antes de hacer su camino a la cabaña del lago Mackenzie el 31 de julio, una distancia de unos 2 km, donde utilizó sus suministros de alimentos, leña y gas.

Los expertos en el terreno se muestran atónitos ante el suceso, pues aseguran que hasta en invierno, que es cuando menos gente transita por la zona, hay personas y guardias en las cabañas. «Estoy atónito», ha reconocido Ian Sime, portavoz del Club de Montaña.

Pero no ha sido el único en mostrar su asombro. Noel Saxon, director de Ultimate Hikes Queenstown, ha confesado: "Me ha sorprendido mucho esta historia. La mujer debe ser de carácter fuerte para haber podido resistir por ahí durante tanto tiempo y en estas condiciones".
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