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viernes 04 de agosto de 2017

Crean lentes que generan energía solar

Los cristales de las gafas son capaces de captar la energía del sol y convertirla en energía.

A diferencia de las células solares convencionales de silicio, un nuevo material orgánico permite que estas células sean flexibles, transparentes, livianas y que se puedan fabricar con distintas formas y en distintos colores para responder así a las necesidades del mercado.

Con los nuevos lentes solares desarrollados por investigadores del Grupo de Fotovoltaica Orgánica del Instituto de Tecnología Ligera (LTI) del Instituto Tecnológico de Karlsruhe o KIT (Alemania), podremos obtener energía del Sol (o también luz ambiental) y convertirla en energía para usarla en ciertos dispositivos como un podómetro o unos auriculares inalámbricos.

Fueron presentados en la revista Energy Technology y cuentan con células solares coloreadas y semitransparentes aplicadas sobre cristales que allanan el camino para otras aplicaciones futuras a mayor escala, como la integración de células solares orgánicas en ventanas o fachadas de edificios, con el fin de generar energía para iluminar estos espacios.

"Llevamos energía solar a lugares donde otras tecnologías solares fallan", afirma Alexander Colsmann, líder del Grupo de Fotovoltaica Orgánica del LTI a la revista Energy Technology.

Estos lentes solares inteligentes utilizan la propia energía que recogen para medir y mostrar la intensidad de la iluminación solar y la temperatura ambiente. Los cristales de las gafas, que encajan perfectamente como en cualquier tipo de gafas de sol, tienen un espesor de aproximadamente 1,6 milímetros y pesan unos seis gramos, igual que en las gafas de sol tradicionales.

El microprocesador y las dos pequeñas pantallas que también conforman el dispositivo, se integran en las patillas de las gafas. Muestran la intensidad de la iluminación y la temperatura ambiente con gráficos de barras.

También funcionan en interiores (hasta 500 lux), con la iluminación habitual de una oficina o una sala de estar. En estas condiciones, cada uno de los cristales de las gafas aún es capaz de generar 200 microvatios de energía eléctrica.

"Las gafas solares que hemos desarrollado son un ejemplo de cómo las células solares orgánicas pueden emplearse en aplicaciones que no serían factibles con la fotovoltaica convencional", subraya Dominik Landerer, quien contribuyó en gran medida al desarrollo de las gafas solares. A ojos de este ingeniero, estas células solares, que se basan en hidrocarburos, son dispositivos esperanzadores debido a su flexibilidad mecánica y la oportunidad de adaptar su color, transparencia, forma y tamaño a la aplicación deseada.

Según Colsmann, otro campo de aplicación es la integración de las células solares en los edificios: debido a que las fachadas de vidrio de los edificios altos a menudo deben ser sombreadas, es una opción obvia utilizar módulos solares orgánicos para transformar la luz absorbida en energía eléctrica.

La investigación ha sido financiada por el BMBF (Ministerio Federal de Educación e Investigación Alemán) dentro del ámbito del proyecto POPUP, cuyo objetivo es desarrollar nuevos materiales y estructuras de dispositivos adecuados para procesos de producción en masa competitivos y aplicaciones en el campo de la energía fotovoltaica orgánica.

Fuente: Muy Interesante

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