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sábado 16 de julio de 2016

Tratamientos contra el cáncer: inmunoterapias que encienden la esperanza

Se estima que hacia 2035, 24 millones de personas en todo el mundo serán diagnosticadas de la enfermedad.

Si bien prefiere no arriesgar plazos, el científico costarricense Pablo Umaña está convencido de que el futuro de los tratamientos contra el cáncer girará en torno de las inmunoterapias, combinadas probablemente con otro tipo de métodos para combatir una enfermedad que hacia 2035 podría causar 14,6 millones de muertes en todo el mundo.

Umaña, director de Inmunoterapia Oncológica del centro de investigación de la compañía farmacéutica Roche con sede en Zúrich, Suiza, también considera que sería "ideal", e incluso "un sueño", según sus propias palabras, que las inmunoterapias logren reemplazar en algún momento a las quimioterapias tradicionales, reduciendo así los efectos secundarios de los tratamientos convencionales contra el cáncer.

"Yo personalmente pienso que sí", respondió el especialista costarricense, al ser consultado por NA sobre si el futuro de los tratamientos contra el cáncer girará en torno de las inmunoterapias, es decir, procesos basados en medicinas biológicas que refuerzan y potencian el sistema inmune del organismo humano para luchar e intentar vencer a la enfermedad.

En este sentido, Umaña explicó que "no va a ser solamente inmunoterapia, sino que será una combinación con otras terapias para el cáncer. Muchas van a ser combinaciones de diferentes inmunoterapias, pero también combinaciones con otros agentes dirigidos, moléculas pequeñas dirigidas específicamente que tratan de interferir con vías de señalización internada de las células de cáncer que están desreguladas".

"Combinaciones de estas terapias dirigidas con inmunoterapia también va a ser importante", enfatizó el científico, que calificó de "esencial" a la combinación de tratamientos contra el cáncer en busca de aumentar su eficacia entre los pacientes, sobre todo en aquellos que presenten grados avanzados de la enfermedad y "órganos inflamados".

Al respecto, el especialista, que también lidera en el grupo Roche el área de investigación de Moléculas Grandes, comentó: "Hoy sabemos que con la monoterapia, aunque sea por medio de la inmunoterapia, solo un porcentaje de pacientes tiene un beneficio fantástico que digamos". "Muchos tienen beneficios, pero un beneficio fantástico, o sea que se elimine completamente el tumor y que tenga una respuesta duradera por mucho tiempo, es un porcentaje pequeño, así que la combinación va a ser esencial", subrayó.

Extender la eficacia

Remarcó Umaña que el principal desafío que enfrenta hoy la industria farmacéutica en general y Roche en particular es "ampliar la eficacia" de las medicinas y extenderla del 20 o el 30 por ciento actual a "la mayoría de los pacientes" que padezcan "tumores inflamados".

Mientras la industria farmacéutica redobla esfuerzos para ofrecer medicamentos más eficaces y con menos efectos secundarios en la lucha contra el cáncer, se estima que hacia 2035, 24 millones de personas en todo el mundo serán diagnosticadas de la enfermedad, de las cuales 14,6 millones morirían (1).

El científico prefirió no hablar de "cuándo" ni arriesgar plazos, al destacar que suelen transcurrir hasta 10 años desde el comienzo del desarrollo de una nueva medicina en laboratorios hasta que ese producto logra finalmente su aprobación para poder ser comercializado, pero sí enfatizó que la "meta" es lograr que las inmunoterapias reemplacen a las quimioterapias tradicionales: "Sería el sueño", aseguró incluso.

"Esa la meta. Sería la situación ideal, sería el sueño", afirmó, y agregó: "Se está probando, tenemos datos pre-clínicos que demuestran que en algunos casos para algunos tumores o en la combinación adecuada de agentes más dirigidos que tienen menos efectos secundarios incluyendo inmunoterapia, pero combinando con otras cosas, a nivel pre-clínico se han visto resultados muy impresionantes que lo hacen a uno pensar que es posible" dejar en el pasado a las quimioterapias convencionales.

"¿En cuánto tiempo? Es difícil de estimar plazos, van a ser unos cuantos años", comentó de todos modos, pero insistió: "En algunos casos va a ser posible reemplazar a la quimioterapia. Hoy por hoy apenas se están probando. Las pruebas clínicas que están más avanzadas de inmunoterapia, muchas de ellas se están combinado con quimioterapia".

Umaña, que presentó los últimos avances en tratamientos contra el cáncer en la quinta edición del Foro de Periodismo Científico en Salud "Roche Press Day 2016" en San José de Costa Rica, lidera numerosos proyectos en su búnker de Suiza, entre ellos, varios relacionados con anticuerpos que estimulan a linfocitos T en el ataque a células cancerígenas, según explicó.

Se trata de "anticuerpos bi-específicos para linfocitos T que lo que hacen es redirigir el sistema inmune a que ataque el cáncer", indicó, y añadió: "Tenemos un proyecto en clínica que está en fase I. Es el que está más avanzado para cáncer de colon, cáncer gástrico, páncreas".

"Tenemos varios que están en la pre-clínica, pero planeamos que en los próximos cuatro años vamos a ingresar uno por año en la clínica", anticipó en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.

Un ataque dirigido

Umaña consignó que las terapias biológicas basadas en anticuerpos están dirigidas al tumor, lo reconocen y lo atacan, con resultados más alentadores en pacientes con melanoma, cáncer de pulmón, de vejiga y ciertos tipos de cáncer de colon que presentan mutaciones e inflamaciones.

De igual modo que sus colegas expositores de Roche en Costa Rica, el científico resaltó finalmente que es crucial para los pacientes acceder a un diagnóstico temprano y a un tratamiento rápido y adecuado contra el cáncer, ya que detectar la enfermedad en una fase inicial robustece enormemente las posibilidades de supervivencia de las personas.

Umaña fue co-fundador y jefe de Investigación de Glycart Biotechnology AG en Zúrich, una empresa que se unió al grupo Roche en 2005 y en donde el especialista oriundo de Costa Rica lideró al equipo que descubrió, e inicialmente desarrolló, la molécula GA101 (obinutuzumab, por su nombre genérico).

Considerada en 2013 como una "terapia innovadora" por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, el obinutuzumab se utiliza contra los dos tipos más frecuentes de neoplasias hematológicas, linfoma folicular (de la familia de los linfomas no Hodgkin indolente) y leucemia linfocítica crónica.

La FDA también aprobó en mayo pasado y en forma acelerada la primera inmunoterapia para el tratamiento de un tipo de cáncer avanzado de vejiga, enfermedad para la que en casi 30 años no se habían producido avances significativos.

Se trata del atezolizumab (por su nombre genérico), desarrollado por la firma Genentech del grupo Roche y destinado al tratamiento de inmunoterapia de algunos pacientes con carcinoma del urotelio, el tipo más común de cáncer de vejiga.

Las autoridades de la farmacéutica de origen suizo esperan que a la brevedad esta medicina sea aprobada también por la FDA para combatir el cáncer de pulmón. Una vez que los medicamentos reciben luz verde para su comercialización en Estados Unidos -o en Europa o en países de referencia como Japón y Australia-, suele transcurrir un año hasta que se cumplen aquí en la Argentina los requisitos para que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) lo apruebe en el país.

(1) - Datos suministrados por la American Association for Cancer Research (AACR).
Fuente: Noticias Argentinas

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