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viernes 09 de septiembre de 2016

Todo lo que tenés que saber antes de quitarte un lunar

Aunque algunos lunares presenten un riesgo para la salud, otros son simplemente antiestéticos. Hay distintos métodos existentes para quitar lunares y recuperar una piel lisa

Aunque las motivaciones varíen (riesgo de melanoma, irritación, problemas estéticos...), los lunares no deben quitarse a la ligera. Sigue nuestra guía.

Lunares que requieren un seguimiento
Algunos lunares pueden transformarse en un melanoma (cáncer de piel) y hay que vigilarlos de cerca. En general, se recomienda acudir al dermatólogo una vez al año para realizar un control rutinario. Éste verificará todas las zonas del cuerpo, sobre todo pies y manos, que son zonas de riesgo.

Debes estar muy atenta cuando un lunar es muy negro o bicolor, cuando su tamaño cambia repentinamente o cuando alguno de los lunares sufre un traumatismo: se golpea, sangra, se corta... Las pieles claras tienen más posibilidades de sufrir un melanoma, así como las personas con antecedentes familiares (cáncer de piel).
Lunares que nos acomplejan

Tener un lunar en un lugar inapropiado puede generar un complejo o, simplemente, una molestia. No obstante, ahora existe la posibilidad de quitarte lunares antiestéticos. "En todos los casos, se recomienda analizar los lunares retirados ya que, aunque a simple vista no parezcan dañinos, éstos pueden sorprendernos negativamente cuando se analizan en un laboratorio" explica el Dr. François Lecointre, cirujano plástico. Un consejo: plantéate analizar tus lunares en un laboratorio especializado en dermatología.

¿Dermatólogo o cirujano plástico?
El dermatólogo es el primer interlocutor que retira el lunar molesto o quien redirige el paciente a un cirujano plástico "No es una cuestión de competencia, un dermatólogo puede quitar un lunar perfectamente. Pero algunos prefieren enviar el paciente a un cirujano plástico sobre todo por las normas de higiene muy estrictas que se imponen cuando se lleva a cabo una anestesia local." Continúa el Dr. Lecointre.

¿Qué técnica debemos elegir para extirpar un lunar?
La técnica más conocida es la escisión simple con un bisturí y con anestesia local. El personal médico extirpa el lunar completo y, a continuación, dan puntos de sutura profundos con hilo reabsorbible y puntos de sutura superficiales que se retiran una semana después de la operación. La cicatriz suele ser, en general, un poco más larga que el diámetro del lunar en sí, aunque con el tiempo puede llegar a desparecer.

El segundo método es el denominado "shaving". Se corta el lunar en la superficie con un bisturí con anestesia local, pero no se retira por completo y en algunos casos, puede volver a crecer. Este método se suele practicar en lunares que no presenten un riesgo, pero no se recomienda para lunares grandes (con un diámetro > 1 cm), ya que la cicatriz podría generar una pérdida de dermis. En el resto de casos, el shaving permite dejar una cicatriz mínima o incluso no dejar cicatriz.

Además, los lunares también se pueden quemar con laser en menos de un minuto pero, en ese caso, no se pueden analizar en un laboratorio. Esta técnica se reserva para los lunares que no presenten riesgos a simple vista.
La cicatrización de los lunares varía

"No todos cicatrizamos de la misma manera. Los jóvenes menores de 15 años, por ejemplo, cicatrizan peor que las personas mayores de 60 años porque su piel es más tensa" declara el Dr. Lecointre. Asimismo, algunas zonas del cuerpo cicatrizan mejor que otras: la cara, los brazos y las piernas, por ejemplo. Y, al contrario, la espalda, el esternón, el tórax y el hombro dejan más marcas en general.

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Medicina Estética
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